SALUD FEMENINA

Congelación de óvulos: ¿es una inversión o una presión social?

Tras este proceso, se encuentran diferentes costes, unas tasas de éxito por edad poco transparentes y varios ciclos de FIV

Óvulos - Salud
Unos óvulos

La vitrificación de ovocitos, comúnmente conocida como congelación de óvulos, ha ido ganado peso en la sociedad. De hecho, en la sociedad norteamericana se conoce como social freezing, debido al aumento de su popularidad.

Actualmente, se vende como una acción enmarcada en la libertad reproductiva. No obstante, no es solo un “seguro de vida” ante el reloj biológico, pues intervienen diferentes factores que no siempre se tienen en cuenta hasta que el proceso ya ha comenzado.

Principalmente, porque el éxito de la congelación depende mucho de la edad y otras condiciones de la mujer en el momento de la extracción.

Tanto la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) como la Eshre (European Society of Human Reproduction and Embryology) indican que la edad ideal es la de 35 años, momento en que las probabilidades de conseguir un embrión con vida es cercana al 70%. Conforme se avecina y se sobrepasa el umbral de los 4o años, las tasas de éxito caen por debajo del 30%, dificultando mucho la concepción.

El principal problema se encuentra en las alteraciones cromosómicas (aneuploidías) que van aumentando exponencialmente conforme se van cumpliendo los años. Por ello, aquellas a las que se les promete éxito más allá de las cuatro décadas de edad, no saben que en realidad lo van a tener muy difícil.

Otro factor a tener en cuenta respecto a la congelación de óvulos es el coste del procedimiento, en varios sentidos.

Congelación de óvulos: inversión económica y “social”

Vista microscópica del procedimiento de fertilización in vitro
Vista microscópica del procedimiento de fertilización in vitro
Shutterstock

Actualmente, las cifras oscilan entre los 2.500 y los 5.000 euros, dependiendo mucho de la zona del país y de las condiciones de cada caso individual.

Además, esa cifra es sólo el punto de partida. Hay que agregarle los medicamentos de estimulación (600-1.200 euros), los cuales a menudo no se incluyen en el presupuesto base. Y también, el mantenimiento anual de la custodia (300-500 euros al año), así como la posterior fecundación in vitro (FIV) cuando se decida hacer uso de los óvulos.

Este proceso de utilización puede suponer un desembolso adicional de más de 3.000 euros. Incluso puede superar los 10.000 euros si se requieren varios ciclos para garantizar el éxito del procedimiento. Una cifra difícil de asumir para muchas mujeres que han realizado ya un gran gasto en el procedimiento de vitrificación.

Por ello, muchos expertos reclaman una mayor transparencia sobre la congelación de óvulos. Junto a sus costes ocultos, muchas veces se venden falsas esperanzas. Al fin y al cabo, incluso extraídos en una edad óptima, pueden no sobrevivir al proceso posterior o incluso no lograr ser fecundados.

Aparte de esta inversión económica, muchas personas no son conscientes de que se ven empujadas hacia este tratamiento por una cuestión social. De hecho, ya hay grandes multinacionales que ofrecen la congelación ovular como beneficio laboral.

De acuerdo con algunas sociólogas y sociólogos, esto se debe a la falta de conciliación y flexibilidad laboral actual, así como los problemas de acceso a la vivienda y el encarecimiento de la vida.

Muchas mujeres que desean ser madres deben esperar hasta etapas posteriores de su vida, puesto que en sus años óptimos no gozan de las condiciones profesionales y personales ideales para quedarse embarazadas.

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