Deporte y Maternidad

Congelar óvulos siendo deportista de élite, “Yo tuve suerte, no todas tienen esa opción”

María Segura nos habla de su experiencia y de cómo el alto rendimiento no permite que las deportistas sean madres a tiempo "algunas se han quedado sin serlo"

La ex capitana de voleibol, María Segura
Justus Stiegmann

Para María Segura la opción de ser madre no cabía mientras fuese deportista profesional. Quería alargar su carrera en el voley hasta los 32 o 33 años, y en esos planes no entraba la maternidad. Decidió congelar óvulos, y garantizarse al máximo posible la posibilidad de ser madre.

Algo tan natural, tan verosímil y tan responsable pero tan poco común. Porque directamente es algo que muchas deportistas de élite no tienen en mente. “Para mí fue algo muy natural porque mi padre es ginecólogo y siempre lo hablé en casa abiertamente. Tuve mucha suerte porque de no haber nacido en esta familia no habría tenido esa información“, reconoce.

Planear la maternidad igual que la retirada

“Para mí la planificación de congelar óvulos fue igual que planear la retirada”. Lo hice años antes. “No es fácil decidir si querría ser madre en seis años, no fue fácil, pero sabía que si quería alargar mi carrera me lo tenía que plantear”.

La que fuese capitana de la Selección Española de voleibol, retirada hace unos meses, quiere con esta charla mantenida con Artículo14 dar testimonio de su propia experiencia y que quizá pueda ser la llave para muchas. “igual que ahora estamos muy concienciados de los anticonceptivos, por ejemplo, hace falta mucha más información sobre la congelación de óvulos”.

María Segura Pallerés celebra una victoria con la Selección Española
@mariasegura16

A los 30 años sabiendo que querría jugar unos cuantos más comenzó el tratamiento “busqué el momento idóneo para no interferir ni en el calendario de mi club ni en el de la Selección Española”. Fue su padre, el doctor Ignasi Segura, especialista en reproducción asistida, quien la acompañó en todo el proceso.

Si una mujer congela sus óvulos entre los 25 y los 30 años, en plena edad fértil, y decide utilizarlos a una edad posterior, estos conservarán la misma capacidad fértil y calidad que el día que tomó la decisión de preservarlos, explica la Dra.Aura Masip.

Miedo a la reacción del cuerpo

A pesar de haber contado desde siempre con mucha información, le generaba incertidumbre saber cómo iba a reaccionar su cuerpo, su herramienta de trabajo, y sobre todo, si le afectaría a la hora de competir “tenía miedo de si cogía algunos kilos, de cómo me iba a sentir”, pero lo cierto es que tantos los 12 días de estimulación ovárica “con una aguja que parecía un lápiz” y la extracción “con sedación porque era en quirófano” le resultó un proceso “bastante sencillo”.

María Segura, durante el Mundial de Tailandia
RFEVB

El hecho de haberlo hecho durante sus vacaciones le permitió no tenérselo que comunicar al club donde jugaba en aquellos momentos. Tampoco en la concentración española. “Escogí esas dos semanas de verano para no perjudicar ni a mi equipo ni a la Selección”

Eso sí, tuvo que repetirlo al verano siguiente “porque había algunos óvulos que no estaban bien y sólo eran viables para la congelación cinco de ellos”, nos explica, “que podría estar relacionado con el estrés que tiene una deportista de élite con las competiciones“. También lo comentó con una doctora, quien advierte que “toda la parte conectada del cerebro con el estrés, puede afectar directamente al sistema reproductivo y por eso es normal que las deportistas no tengan tanto nivel de reserva ovárica”.

Una vez completado su ciclo y ya retirada vive tranquila de saber que aunque “nadie te garantiza que congelando los óvulos vayas a ser madre, si que tienes una garantía de poder intentarlo más adelante“, nos explica.

María Segura y su padre, Ignasi

Ella quiso contar su experiencia a sus compañeras de club y de la Selección quienes a su vez se han ido informando de las garantías que ofrece este procedimiento.

El aspecto económico, freno en algunos casos

Cuando hablamos del tratamiento de la congelación de óvulos en España, siempre hay que tener en cuenta de que es un tratamiento privado. La Seguridad Social no cubre la extracción, aunque una vez congelados sí contempla su transferencia en sus unidades de reproducción asistida.

Esto significa que el coste se lo tiene que pagar, en este caso la deportista. “Estamos hablando de unos 4.000 euros, si para muchas ya es complicado pagar su piso y mantenerse con lo que les da el deporte, mucho más si tienes que costearte el tratamiento”, reflexiona Maria.

Por ello, sabiendo que la deportista presta un servicio para la nación durante gran parte de su etapa fértil, Segura cree que “el gobierno o las instituciones deberían hacerse cargo al menos de una parte, el deportista da muchísimo a su país, pero lo primero por lo que tendríamos que empezar es por la información. Tiene que dejar de ser un tema tabú“.