Venezuela

Venezolanas en la diáspora: “María Corina Machado es la luz al final del túnel”

La comunidad venezolana en España se moviliza en Madrid para respaldar a María Corina Machado y visibilizar, desde la distancia, la esperanza de cambio y el deseo de regreso

La Puerta del Sol volverá a convertirse este fin de semana en un punto de encuentro para la comunidad venezolana en España. La convocatoria, enmarcada en la visita de María Corina Machado, trasciende el acto político para convertirse en un espacio de reencuentro, reivindicación y expresión colectiva de una diáspora que sigue incansablemente comprometida con la libertad de Venezuela.

Desde Artículo14 hablamos con Yedzenia, Daniela, Lelis, María Andrea, Olgamar y Geraldine, mujeres venezolanas, sobre la necesidad de visibilizar la situación de Venezuela, el apoyo a un liderazgo opositor que encarna expectativas de cambio y el deseo de un eventual regreso.

Daniela ha llegado a Madrid desde Sevilla
Jorge Herrera

María Corina, “una mujer de bandera”

Yedzenia Gaínza, residente en España desde hace 25 años, resume bien ese compromiso sostenido en el tiempo. Explica que acude a la concentración porque “es una ocasión más para encontrarse entre venezolanos” y para expresar “las ganas que tenemos de que nuestro país vuelva a ser un país libre”. Su implicación no es reciente: “desde el 2001 (…) he ido a todas las manifestaciones que ha habido en España o en cualquier lugar del mundo donde me he encontrado”. Incluso, añade, reorganiza su trabajo si es necesario: “no falto nunca”.

Habla de venezolanos separados “a miles de kilómetros en distintos lugares del mundo”, una idea que reaparece en otras voces como la de Daniela, quien afirma que “estamos todos regados por el mundo” y sueña con “ese reencuentro en familia no tendría precio”.

Yedzenia, venezolana en España
Jorge Herrera

Daniela, que se ha desplazado desde Sevilla para asistir al acto, subraya su implicación política desde una tradición familiar: “Soy activista desde que nací”. Su apoyo a Machado es claro: la define como “la luz al final del túnel” y “una mujer de bandera” en la que tiene “plena confianza”. En una línea similar, Lelis Lunar asegura que escucharla le hará sentir “que todavía hay esperanza”, mientras que María Andrea Sandoval la resume en una palabra: “el cambio”.

Ese concepto —el cambio— atraviesa todos los testimonios. Para Olgamar Pérez, Machado es “la líder indiscutible de la oposición venezolana” y merece “el total apoyo”. Geraldine Gómez, desde su papel como presidenta de la Asociación de Venezolanos en Castellón, apunta que representa “una esperanza para muchos venezolanos dentro y fuera del país” y “la posibilidad de reconstrucción institucional”.

Venezolanas en España
Daniela, que estuvo en Oslo durante la entrega del Premio Nobel de la Paz, muestra su camiseta
Jorge Herrera

Sánchez es “defensor de los derechos humanos sólo cuando le conviene”

Sin embargo, el apoyo no se expresa únicamente en términos políticos, sino también emocionales y comunitarios. Varias entrevistadas insisten en la importancia del encuentro en sí. Geraldine lo define como algo más que un acto político: “Es un encuentro de venezolanos que necesitamos sentirnos acompañados”. En la misma línea, Lunar destaca “el calor de mi gente” como uno de los principales motivos para asistir.

En cuanto a la decisión de María Corina Machado de no reunirse con el presidente del Gobierno español, las opiniones muestran matices, aunque predominan las visiones críticas o comprensivas con la líder opositora. Yedzenia Gaínza es especialmente contundente y considera que Pedro Sánchez “es un gran amigo de José Luis Rodríguez Zapatero”, al que vincula con el chavismo. A su juicio, el presidente español actúa por interés: “Defensor de los derechos humanos sólo cuando le conviene”.

Daniela ha venido desde Sevilla para participar en la manifestación de este sábado
Jorge Herrera

Daniela, por su parte, reformula la cuestión: “La pregunta sería ‘qué me parece que Pedro Sánchez no reciba a María Corina’”. Afirma que no le sorprende y lo vincula a una política que, en su opinión, ha cambiado sus prioridades. María Andrea Sandoval coincide en valorar positivamente la ausencia de ese encuentro y considera que el Gobierno español “no es partícipe de los cambios”.

Otras voces adoptan un tono más prudente. Geraldine Gómez evita entrar en valoraciones directas y señala que “las decisiones políticas responden a estrategias concretas”, prefiriendo centrarse en sus efectos sobre la comunidad. Lelis Lunar también interpreta la decisión como “una estrategia política”, restando importancia al gesto en sí y priorizando el mensaje.

Yedzenia participará en la concentración en Sol
Jorge Herrera

“Me gustaría morir en el país que me vio nacer”

Más allá de la coyuntura política, el tema del regreso aparece de forma recurrente, aunque con diferentes enfoques. Yedzenia reconoce que lleva 25 años planteándose volver y afirma que lo hará cuando se restablezca la democracia: “creo que el deber que tenemos muchísimos venezolanos es volver a enriquecer el país”. María Andrea también se muestra dispuesta: “Sí, me lo estoy planteando regresar a mi país”.

En cambio, Daniela aunque expresa su deseo personal —“me gustaría jubilarme y morir en el país que me vio nacer”— considera que su aportación puede ser más útil desde el exterior: “Creo que soy más útil de este lado”. Geraldine Gómez, tras más de una década en España, apunta en la misma dirección al hablar de una implicación “desde ambos países”.

Venezuela
Daniela ha viajado desde Sevilla para ver a Machado
Jorge Herrera

En conjunto, las entrevistas dibujan una realidad marcada por la distancia, pero también por la persistencia del vínculo. Las mujeres venezolanas no sólo mantienen una conexión emocional con su país, sino también una implicación activa en su devenir político y social. La concentración en Madrid se presenta así como un espacio donde confluyen trayectorias diversas, pero atravesadas por la idea de una comunidad que, pese a estar dispersa, sigue actuando como un cuerpo colectivo. Un coro de voces que, desde fuera, continúa reclamando un futuro distinto para Venezuela.