La desconfianza, lejos de disminuir, aumenta. En Vox ha sentado muy mal que Alberto Núñez desvelara tanto su llamada con Santiago Abascal como el documento marco que el PP plantea como una base para la negociación. “Nos llaman solo para contar que nos han llamado”, se revolvían este martes en la calle Bambú. Públicamente, Abascal mostró su indignación en una entrevista en Antena3.
“Desconfianza absoluta”, es el resumen que hacen en Vox tras las distintas declaraciones de Feijóo desde su conversación con Abascal. Y de ahí que sean “pesimistas” de cara a las negociaciones, hasta el punto de que ahora creen entenderse mejor con los barones territoriales. Con Jorge Azcón, el presidente de Aragón, e incluso con María Guardiola, su homóloga en Extremadura, según destacan las fuentes consultadas por este periódico.

Así, desde Vox corroboran que los acuerdos serán con los presidentes autonómicos, con independencia de que Génova envíe delegados a esas mesas, sobre los cuáles, reconocen, tampoco tienen mucha confianza. Es Miguel Tellado quien liderará en nombre de Feijóo las negociaciones en Extremadura y Aragón. “La relación se ha deteriorado”, insisten, principalmente por la filtración del programa marco. “No nos concierne en absoluto”, zanjan.
Por la mañana, Abascal se pronunció en términos muy duros en una entrevista con Susana Grisso. El líder de Vox no suele conceder muchas entrevistas habitualmente. Pero esta vez, quería mandar un aviso directo a Feijóo. “El PP actúa como si intentara pactar con salvajes e intentando domar a Vox”, denunció. Y es que, el documento “marco” del PP incluye varios puntos de partido que no atañen a los pactos autonómicos, pero que para el PP son fundamentales que ambos partidos compartan.

Los populares nombran el respeto a la unidad nacional, al marco constitucional, al Estado de Derecho, a la legalidad vigente, a las principales instituciones de la Nación, a la separación de poderes, a la Jefatura del Estado y al acatamiento del reparto competencial autonómico. “Son postulados obvios”, denunció. “Para el PP es como si estuviéramos extramuros”, denuncian en Bambú, criticando especialmente a Feijóo. Si el lunes Vox reseteaba la relación con el PP, ahora, dicen, la confianza está a “menos uno”.
Tras las críticas de Vox, en el discurso del PP se apreció un cambio. La primera, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, que aseguró que el documento era “un texto genérico con unas primeras reglas que a nadie puede molestar”. “Un embrión, un punto de partida para después negociar”, decían fuentes de la dirección nacional en privado.

Horas más tarde, era el propio Feijóo el que matizaba sus palabras en los pasillos del Congreso a última hora de la tarde. Después de haber reconocido en una entrevista en Onda Cero con Rafa la Torre que había enviado a la dirección nacional de Vox el texto para negociar, el líder popular aseguró que el documento marco en realidad “no es para Vox”, sino un documento para sus barones. El objetivo del citado texto sería el de “ordenar el posible acuerdo marco para dar estabilidad a los gobiernos del PP” en las distintas comunidades. “Es un documento para el Partido Popular, no es un documento para Vox. Yo creo que ha habido un problema de interpretación”.
