Felipe VI se ha desplazado este martes a Rota en mitad de la polémica por las amenazas provenientes de la Administración Trump respecto a la movilización de sus bases militares.
Según ha sabido este medio a través de fuentes empresariales americanas, el embajador estadounidense Benjamín León se vio recientemente con personas del sector, para pulsar el desarrollo de los proyectos en España en un momento en que nuestro país apuesta por la industria nacional en materia de Defensa para ser una alternativa a Estados Unidos.
Base de Rota
Desde que comenzó la guerra en Irán el pasado 28 de febrero, la ofensiva “dialéctica” entre el Ejecutivo de Sánchez y el de Trump ha sido constante. La negativa de Sánchez a que el Gobierno de Trump use las bases militares de Morón (Sevilla) y de Rota (Cádiz) para atacar a los ayatolás ha desencadenado una política exterior hostil entre ambas naciones. El presidente estadounidense ha amenazado con subir los aranceles a nuestro país, mover sus bases militares, e incluso el Pentágono filtró un informe a Reuters en el que se estudiaba la posibilidad de expulsar a España de la OTAN -un asunto sin mucho recorrido, ya que ningún país de la Alianza tiene potestad para expulsar a un país miembro-.

Fuentes diplomáticas en conversación con este medio han informado de que lo que más preocupa es el hipotético escenario de que se muevan las bases. El impacto económico sería duro para nuestro país, ya que muchos negocios paralelos se han tejido en torno a la base militar.
Según informan fuentes que trataron con León, el embajador no puso este asunto sobre la mesa. En línea con las declaraciones públicas que ha sostenido, puso el acento en la importancia de que nuestro país eleve el gasto en Defensa al 5% del PIB. Una cifra que el Gobierno de Sánchez no está dispuesto a cumplir.
Los f-35, ni están ni se les espera
Si bien a Trump la descarga pública de críticas a Sánchez le sirve como cortina de humo, lo cierto es que para Estados Unidos España no es prioridad. Según informan estas mismas fuentes, los cazas f-35b ni están ni se les espera. Ni Estados Unidos tiene intención de venderlos ni España los va a requerir, informan. Un escenario peliagudo para la defensa de nuestro país, ya que a día de hoy no hay sustitutos para los Harrier, cuya baja está prevista para finales de está década. Y, a día de hoy, no hay sustituto para un avión de combate que despegue en vertical, ya que el proyecto europeo FCAS -un consorcio entre España, Alemania y Francia-, no se encuentra en pleno estancamiento por el enfrentamiento entre el país galo y el germano por asumir el liderazgo del proyecto.

Los empresarios de Lockheed Martin se reunieron en Moncloa el pasado año para ofrecer las “bondades” de sus aviones de combate -cada avión puede suponer una inversión de 300 millones de euros-, que el Ejecutivo de Sánchez desestimó. Según ha podido saber este medio, la empresa americana ha intentado estar presente en otros contratos, como en la ecuación para sustituir los misiles de medio y largo alcance, como sustitución a los israelíes para el SILAM. Lo que finalmente ha sido desestimado a principios de año. Así las cosas, fuentes del sector informan de que los americanos han cerrado la “tienda” para los F-35.
La primera reunión de León con la ministra de Defensa
El embajador cubano estadounidense llegó a nuestro país a mediados de febrero, dos semanas antes de que tuviera lugar la ofensiva de EE UU e Israel en Irán. León se reunió con la ministra de Defensa, Margarita Robles, a principios de marzo, y según informaron fuentes del ministerio la titular de Defensa insistió al embajador en la fiabilidad de España como socio de la Alianza Atlántica y en el compromiso del país con la defensa de la paz, el respeto al ordenamiento jurídico internacional y la protección de los derechos humanos. La ministra emplazó al nuevo embajador estadounidense a mantener la periodicidad y la fluidez en los contactos institucionales. Según pudo saber este medio, el impedimento del uso de las bases para atacar Irán también estuvo sobre la mesa.

La visita del Jefe de Estado
En este contexto, el Jefe del Estado y Capitán General de las Fuerzas Armadas ha visitado este martes la Flotilla de Aeronaves, el Centro de Supervivencia y el Centro de Adiestramiento de Seguridad Interior de la Armada. Allí el jefe del Estado conoció las instalaciones sobre las que se constituyen las unidades aéreas embarcadas de la Fuerza de la Armada, cuya sede principal está en el aeródromo de la Base Naval de Rota. La última vez que Felipe VI estuvo en Rota fue en junio de 2022, para Ejercicio Flotex-22, un acontecimiento de demostración del nivel de capacidad de la Armada.
La tensión con el Gobierno estadounidense
Esta visita tendrá lugar una semana después de que el Pentágono hiciera la filtración a Reuters. Tal y como informó este medio, ningún país OTAN puede expulsar a un miembro, pero sí emprender otras formas de “castigo”, como cortar el suministro de armas. “Puedes tener un contrato de misiles de aquí a dos años”, explican fuentes empresariales americanas. “A lo mejor se retrasan para reponer stocks en Oriente Medio de otros clientes”, afirma. España, a día de hoy, le compra material a EE UU: reapers, o el Patriot Advanced Capability (PAC-3), entre ellos. Además de la importancia del traspaso de tecnología: “El 60% de la transferencia tecnológica en materia de seguridad es americana e israelí”, afirma esta fuente.
Sánchez condena el atentado perpetrado contra Trump
Pese al lenguaje hostil entre ambos gobiernos, el presidente Sánchez ha mostrado su solidaridad respecto a Trump tras el ataque sufrido el pasado domingo durante la cena de corresponsables de la Casa Blanca. “Condenamos el ataque que se ha producido”, ha escrito Sánchez en un mensaje publicado en la red social X. “La violencia nunca es el camino”.

