El Gobierno aguarda la declaración de Ábalos para pasar página: “Duele por lo que fue”

En el Ejecutivo y en el partido insisten en que el "coste" de esta causa está "amortizado". Ferraz promete contraatacar ante las "mentiras" de Koldo García sobre pagos con billetes de 500 euros

José Luis Ábalos (i) en el banquillo de los acusados este martes en el primer día del juicio contra él, contra su exasesor Koldo García.
EFE/J.J. Guillén POOL

Tres declaraciones de alto voltaje debían sucederse en un mismo día, pero han acabado prorrogándose dos jornadas más de lo previsto. Las exposiciones de los acusados en el juicio sobre el caso ‘mascarillas’ en el Tribunal Supremo seguirán resonando, al menos, hasta el inicio de la próxima semana. Junto cuando la campaña electoral andaluza, iniciada el viernes, estará cogiendo velocidad de crucero.

Las declaraciones de Víctor de Aldama y Koldo García desde el banquillo de los acusados se extendieron tanto el miércoles y el jueves que cada una de ellas ocupó una jornada del juicio, y por eso la de José Luís Ábalos no se producirá hasta el lunes.

Oficialmente, el Gobierno y el PSOE reivindican que la presunta corrupción del exnúmero tres socialista y exministro de Transportes ya les ha causado todo el daño que podía. “Se da por amortizado”, insisten. En Moncloa son parcos en palabras al referirse al que fuera todopoderoso ministro de Transportes hasta julio de 2021, diputado hasta el 28 de enero. “Sólo esperamos que se haga Justicia. Si ha habido delitos, que se pague por ellos”, despejan.

Sí hay integrantes del Ejecutivo que admiten lo difícil que les resulta ver a su excompañero de Consejo de Ministros sentado en el banquillo de los acusados por supuesta corrupción, cometida además durante la peor etapa de la pandemia de Covid-19. “Duele por quién es y por lo que fue”, reconoce a Artículo14 uno de ellos.

El mismo interlocutor destaca que hasta ahora no han escuchado “nada”, ninguna acusación -como las de Aldama, que situó a Pedro Sánchez en la cúspide de la trama-, que tenga soporte probatorio. Que no haya aportado una sola prueba sobre las últimas acusaciones del comisionista es clave para explicar el estado anímico de los socialistas. Pero, “evidentemente” esto tiene un impacto mediático, y por ello también “afecta políticamente”, zanjan desde el Ejecutivo.

“Aldama, el mentiroso que va de plató en plató”

Mientras Aldama o García no puedan probar sus acusaciones, el plan es seguir rebatiéndolos, tachándolos de “mentirosos”. Aldama, aseguran desde el Ejecutivo, es un “mentiroso que lleva tiempo de plató en plató”, que de nueva esta semana se dedicó a “hacer acusaciones sin ninguna prueba”. Y, como acusado, “tiene derecho” a mentir para defenderse.

Les molesta que se den por buenas estas acusaciones, cuando Aldama ni siquiera refería conversaciones propias con el presidente, sino a las que habrían mantenido terceros como García. “Menuda inventada”. Interpretan, además, que el comisionista seguirá diciendo lo que considere necesario para seguir en libertad.

En el partido, por su parte, irrita que la jueza que preside el tribunal del caso Kitchen en la Audiencia Nacional, Teresa Palacios, sí corte cualquier intervención en sala que se exceda del objeto del procedimiento, por más que también se escuchen testimonios muy duros para el PP. Lo contraponen con la libertad con la que los acusados por el caso ‘mascarillas’ disparan contra el presidente del Gobierno o el PSOE. Como cuando Koldo afirmó el jueves que en ocasiones sí le abonaron gastos con billetes de 500 euros. Esto les obligó a a dar respuesta, manteniendo el tema vivo en la agenda pública.

“El PSOE nunca ha entregado billetes de 500 euros”, rebatió en X la secretaria de Organización socialista, Rebeca Torró. “El PSOE es el partido más fiscalizado de España. Nuestras cuentas son públicas, transparentes y absolutamente legales. Cada euro está controlado y verificado”, afirmaron después fuentes de su formación.

El impacto en las andaluzas y el enfado con el PP

Incluso entre cargos públicos socialistas considerados críticos afirman que hay poco debate o preocupación interna por los testimonios que están aflorando en el Alto Tribunal: han tenido “un coste claro”, y “todo el mundo es consciente de ello”, reconocen. Pero no creen que, hoy por hoy, la trama que les llevó a mandar a Ábalos al grupo mixto en el Congreso de los Diputados (febrero de 2024), pueda alejarles más de sus potenciales votantes. Dirigentes socialistas andaluces secundan esta interpretación, y como mucho contemplan que este goteo de declaraciones contribuya a alimentar la abstención, su principal reto de cara al 17-M.

Las declaraciones en el ecuador del juicio difícilmente pueden hacer más daño del que ya generó el estallido de la trama corrupta. Y, particularmente, la revelación de los audios en los que Ábalos hacía comentarios vejatorios sobre mujeres, algunas en contexto de prostitución. En la cúpula de Ferraz venden que ya han recuperado a quienes se alejaron del partido en junio, cuando se conocieron estas grabaciones.

En última instancia, la indignación en el Gobierno y en el PSOE con el PP van más allá de lo habitual por su utilización de estas declaraciones. Que Alberto Núñez Feijóo y sus principales portavoces afirmen que si el Ejecutivo y los socialistas no se querellan contra Aldama es porque los hechos que relata son ciertos, les inflama.

“No puedes querellarte. Él tiene derecho a mentir en sede judicial. Hemos pedido amparo, en la anterior ocasión [2024] no nos lo concedieron”, lamentan. Y aseguran que un partido que ha gobernado durante tantos años, en La Moncloa y en las comunidades autónomas, “sabe” que no pueden querellarse sin más. Pero les retan a hacerlo para seguir desgastándoles.

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