El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha informado este martes de que ya ha comenzado la evacuación de los ciudadanos españoles en distintos países de Oriente Próximo afectados por el conflicto iniciado el sábado. En la región permanecen hoy al menos 30.000 personas con nacionalidad española.
En este contexto, Albares ha asegurado que un primer avión llegará esta noche a Madrid proveniente de Abu Dabi, operado por la compañía Etihad. No ha podido detallar otras operaciones “por motivos de seguridad”, pero ha desvelado que otros vuelos despegarán este martes desde otras ubicaciones en Emiratos Árabes Unidos, “vía Estambul”.
La intención del Gobierno es “repatriar al mayor número de españoles que lo deseen”, y los medios empleados o el nivel de dificultad o duración de estas operaciones “varían mucho”. “Estamos ante un salto cuantitativo y cualitativo de violencia, con consecuencias imprevisibles para la región y más allá”, advirtió.
Asimismo, el Ejecutivo ha defendido sus posiciones contra la escalada militar, y ha dicho no temer represalias por parte de EEUU, que ha dejado de usar las bases militares de Rota y Morón para operaciones relacionadas con los ataques en Irán. “No esperamos en absoluto ninguna consecuencia”, afirmó este martes el titular de Exteriores en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Albares, que ha asegurado no haber tenido ninguna conversación -ni “solicitud” para utilizar estas bases- con representantes de la administración de Donald Trump, ha defendido que las bases “de uso conjunto con EEUU son bases de soberanía española”, y que se rigen por lo establecido en el convenio con EEUU.
“No es nada extraño ni sorprendente”, incidió. También ha insistido en que España se ha demostrado “un socio fiable” y comprometido con la “seguridad euroatlántica”: “Está fuera de toda duda”.
Albares ve “absurdo y ridículo” el mensaje de su homólogo israelí sobre Sánchez
A su vez, el ministro de Exteriores ha rechazado que el Ejecutivo esté “solo” en sus posiciones contra un conflicto que no se encuadra en una “acción colectiva” ni tiene respaldo en la Carta de Naciones Unidas.
“Quedarnos solos me suena familiar”, ironizó, antes de aludir al reconocimiento del Estado Palestino. “En otros momentos que íbamos solos luego se vio que no nos quedábamos solos”. Consideró que esta forma de proceder conecta con el “sentimiento mayoritario de los españoles”. “Nuestra voz quiere equilibrar y traer razón, es lo que pedimos a la UE”; “No podemos resignarnos a que la guerra sea la forma natural de relacionarse”.
Y despachó las críticas del ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, que en sus redes sociales se preguntó qué hará el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sin Nicolás Maduro y Alí Jameneí. “Me parece un posicionamiento absurdo y ridículo”, aseguró, antes de insistir en que la política exterior española es “coherente”, al defender los mismos principios en Ucrania, Gaza, Venezuela, Groenlandia o Irán.
