El Gobierno ha anunciado, a través de ministros como José Manuel Albares y Sara Aagesen, que su prioridad es el retorno de todos los menores a Marruecos, y que este se produzca “con todas las garantías”. Albares llegó a asegurar en Ceuta que la voluntad de Marruecos “desde el primer momento” ha sido que ese retorno se produzca “de manera inmediata”. El mensaje ha alimentado la sensación de que el Gobierno hablaba de dos planes distintos a la vez: repatriar a Marruecos por un lado, repartir entre autonomías por otro.
Fuentes del Ministerio de Juventud e Infancia despejan esa aparente contradicción. Fuentes de la cartera de Sira Rego explican a este periódico que “la reunificación familiar se contempla siempre durante el proceso de acogida de un niño, niña o adolescente migrante no acompañado”, y que así “va a seguir siendo, por supuesto, en el marco de la ley”. Es decir, ambas vías (reparto y repatriación) no son excluyentes, sino que conviven dentro del mismo procedimiento legal.
El problema, según el propio Ministerio, es que la reunificación depende de una serie de condiciones que rara vez se cumplen todas a la vez. Las mismas fuentes detallan que para que se produzca “tienen que cumplirse varias condiciones: que sea la voluntad del menor, que exista en efecto un núcleo familiar al que volver y que haya conformidad por parte del territorio de llegada”, ya sea el país de origen o incluso España u otro país de la UE, “porque sus familiares estén viviendo en estos lugares, como ocurre en no pocos casos”.

Y ahí llega la explicación de por qué el Gobierno sigue hablando de reparto pese a insistir en la repatriación: “La reunificación no es posible en la mayoría de los casos porque, en muchos de ellos, no tienen un núcleo familiar al que volver, y porque, como establece la ley, prima el interés superior del menor y la vuelta al país de origen no es su voluntad en la mayor parte de los casos, puesto que no tienen posibilidad de desarrollar un proyecto de vida en los contextos de los que huyen”.
La reagrupación familiar “no es fácil”
Los datos disponibles avalan ese diagnóstico. Entre 2018 y 2024, de los 28.000 menores extranjeros no acompañados acogidos en España, solo 41 fueron repatriados a sus países de origen: apenas un 0,15%. Marruecos, además, ha subido el tono esta semana: su ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, ha exigido “formalmente” a España la repatriación de todos los menores marroquíes bajo custodia española y ha responsabilizado al Gobierno de cualquier incidente durante su acogida. El propio ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, admitió el lunes que priorizar el reagrupamiento familiar “no es sencillo“, porque depende también de la respuesta de Rabat.

Con las cifras en la mano, el reparto entre comunidades deja de ser una alternativa al retorno para convertirse, en la práctica, en la vía que probablemente acabe aplicándose a la inmensa mayoría de los cerca de 1.400 menores identificados en Ceuta. Y es precisamente ese reparto el que ya ha empezado a chocar con la resistencia de varias autonomías del PP y de Vox, justo en la víspera de una reunión que, aunque solo sea un trámite, ya deja ver por qué camino optará cada formación una vez se inicie el reparto.
Plantón de parte del PP
Por su parte, parte del Partido Popular consuma su amenaza. Castilla y León ha confirmado a Artículo14 que no acudirá a la reunión de este jueves con el Gobierno para empezar a abordar el reparto de los menores migrantes en Ceuta. Se suma así a Extremadura y Aragón, comunidades donde el PP gobierna en coalición con Vox, que ostenta la consejería de la que depende Infancia. La cita es sólo un primer paso técnico, pero la ausencia de varios territorios anticipa el pulso que se avecina cuando la negociación real se abra a finales de mes.

No todas las comunidades del PP han seguido el mismo guion. Tal y como adelantó Artículo14, Andalucía asistirá a la reunión, que se mostraba prudente días atrás. “Nosotros estamos muy cerca de Ceuta y no podemos cerrarnos en banda”, trasladaban entonces fuentes del entorno de Juanma Moreno. Esa cautela ha terminado por confirmarse como la línea de la comunidad andaluza, que sí acudirá a la reunión, en contraste con el plantón que Vox ya había anticipado en Extremadura y Aragón y que ratifica también Castilla y León.
Las autonomías en las que el PP gobierna con mayoría absoluta también enviarán representación a la reunión con el departamento de Sira Rego.

