Los últimos sondeos internos apuntan a que la gran sorpresa en las elecciones Andalucía podría llegar de uno de los partidos a la izquierda del PSOE, Adelante Andalucía. Esta formación tiene opciones de triplicar sus resultados este domingo y consolidar seis escaños, lo que está haciendo bailar los restos en varias provincias, según los trackings del PP a los que ha tenido acceso este periódico. Juanma Moreno mantiene intactas las posibilidades de retener la mayoría absoluta, según estos estudios.
Así, en la resaca del último debate electoral, Adelante Andalucía ha entrado con fuerza en la batalla por los últimos escaños. “Mueve restos”, explican a este diario desde el equipo de campaña de Juanma Moreno. Y ese movimiento no solo perjudicaría al PSOE, sino que también podría remar a la contra de Vox o, incluso del PP.

Aun así, quienes están pendientes de las encuestas en el PP, creen que, con la ley D’hont en la mano, la batalla no les afectará a ellos, sino que acabará impactando en la izquierda alternativa. “Si sube Adelante Andalucía, pero baja Por Andalucía, se disputan el diputado entre ellos”, aportan.
El partido que lidera José Ignaci García compite por el mismo espacio que Por Andalucía de Antonio Maíllo y cuenta con representación en Cádiz y en Sevilla. Dos provincias en las que junto a Jaén, según explican expertos demoscópicos, “si sube la participación” puede aumentar su voto.

De hecho, en Sevilla, en estos momentos, el PSOE y Adelante Andalucía pelean por un escaño. Los socialistas aspiran a conseguir su quinto escaño pero, según la encuesta del Centra, hay garantías para que la izquierda alternativa consiga ahí su segundo representante. Los de García también pueden mejorar sus resultados en Cádiz y pugnan por un escaño en Málaga y en Huelva, dos provincias que preocupan mucho al PP.
Objetivo: no cometer errores
¿Y cómo va la campaña para el PP? “Al más estilo Juanma”, responden en el PP andaluz. En la recta final, el objetivo es el de no cometer errores. “Tranquilidad, estabilidad y sin líos”, definen en su equipo. Una estrategia a la que se ha plegado también el propio Alberto Núñez Feijóo, que ha virado considerablemente el discurso de su propio partido en los últimos días con el objetivo de acomodar su tono al del barón más moderado del PP.
De hecho, en los últimos días, desde el presidente del PP a sus portavoces han apartado el tono bronco para abrazarse a la bandera de la moderación: “Juanma Moreno representa todo aquello que queremos implementar para España. Moderación y gestión”, dijo Borja Sémper este lunes. Hay que elegir entre “estabilidad y certidumbre” y la “decadencia que ha corrompido todo” de Pedro Sánchez, en palabras de Feijóo, este martes en Sevilla.

El PP está evitando cualquier asunto que pueda llevar a la confrontación. Ni rastro de críticas en estos días al proceso de regularización masiva, que el PP salió contundentemente a criticar en las últimas semanas. El tono exhibido por el PP para afear al Gobierno sus presuntos casos de corrupción -con el caso mascarillas en el foco- también es distinto al de hace meses. Los propios asuntos centrales para el partido también han cambiado.
Asó, Feijóo busca proyectar una imagen alejada de la polarización, y es por eso que ha cambiado su agenda para incluir “temas que impactan directamente en la vida de los españoles”, según su equipo, como el acoso escolar o la salud mental, con un acto en Génova este mismo miércoles.
La consigna es la de evitar entrar en cualquier polémica que avive la confrontación. Y es que, según está convencido el PP andaluz, esos son asuntos que reactivan el voto de la derecha dura y podrían impulsar a Vox. De momento, según los trackings que llegan a la mesa de Moreno, Vox crece “muy levemente”. Podrían llegar a los 16 o 17 escaños, esto es, entre dos y tres más que en 2022. “No lo suficiente para ellos”, subrayan.
