Off the record

El efecto Sémper

Según el entorno de Feijóo, su Gobierno se parecerá más a Sémper que a otros perfiles duros de la política, incluso dentro de su propio partido. Su discurso casa a la perfección con el de Moreno

La moderación vuelve a estar de moda. El centro político. Hace justo una semana, el lunes pasado, Borja Sémper regresó formalmente al trabajo tras superar un cáncer de páncreas. Fue recibido por el comité de dirección del PP, del que forma parte, en pie y entre aplausos. “Es posible recuperar una España que crea en proyectos comunes y compartidos”, dijo un día después, en su puesta de largo, en un concurrido desayuno informativo en Madrid. Desde entonces, todos sus mensajes han ido en el mismo sentido: serenidad, respeto, sentido común.

Según el entorno de Alberto Núñez Feijóo, su Gobierno -si logra los votos necesarios- se parecerá más a Sémper que a otros perfiles duros de la política, dentro y fuera de su partido. “Se identifica con él, por eso le pidió que volviera a la política”, aseguran. “Es un perfil que necesitamos en el PP”, añade un presidente autonómico, que también se define moderado y que se ha visto “en minoría” en cuestiones como la migratoria. Incluso quienes recelan de él dentro de la formación constatan que “su papel le funciona”.

En Génova rechazan que este regreso a la moderación sea una rectificación de la estrategia seguida estos meses, de choque total contra Pedro Sánchez, con el que continúa sin haber ningún tipo de interlocución. “Lo que nos piden en la calle es caña”, precisan. Pero Feijóo trabaja también la contención, según precisan los suyos. “Una cosa es cuestionar al Gobierno y otra bien distinta decir que es una mierda”, arguyen, en referencia a las palabras de Santiago Abascal. “Trasladamos la crítica de otra forma”, aseguran rotundos, pese a que el presidente les suele vincular a Vox para acusarles de una oposición “tóxica e inflamable”.

¿E Isabel Díaz Ayuso? La presidenta de la Comunidad de Madrid, al igual que Abascal, ha alertado de que Sánchez podría intentar un pucherazo electoral. “Feijóo también podría haberlo dicho, pero no lo hace. No podemos ser el Sanchismo de derechas”, aseguran en el entorno del líder gallego. Estos días, Génova se ha puesto claramente de perfil ante su polémico viaje a México. “Sémper”, insisten sobre su línea política.

El ataque de Puente y el silencio de Sémper

Precisamente, estos días, Sémper ha recibido el cariño de unos y otros, como de Patxi López del PSOE o Carlos Hernández Quero de Vox, como destacó Ángela Vera en su análisis dominical para Artículo14. También Gabriel Rufián de ERC aplaudió su vuelta. Pero a Óscar Puente no le gustó que le reprochara su forma de hacer política: “La hipocresía me ha repateado toda la vida. La huelo a kilómetros. Por eso personajes como este nunca me la han colado. Es peor que Tellado, porque Tellado no pretende ser lo que no es”, escribió en X.

Sémper respiró dos veces y prefirió no entrar en la réplica. Le echó un capote el otro dirigente aludido, el secretario general del PP. “Te equivocas, Borja no es peor que yo en nada. Lo que es seguro es que a ti te da mil vueltas. España sería un país mejor si tuviera ministros como él y no como tú”, afirmó Tellado. “El no responder también es una forma de entender la política”, aseguran en la sede de los populares.

Moreno: “Lo podemos lograr”

El discurso de moderación de Sémper, que incluso le ha llevado a esquivar los micrófonos cuando su opinión no iba en línea con la de su partido, casa a la perfección con el de Juanma Moreno en Andalucía. Ambos son los dirigentes políticos del momento. “Entienden la discrepancia política desde el respeto”, arguyen internamente. “Nos sentimos identificados tanto con las formas como con el fondo de Borja”, corroboran en la estructura andaluza. “Puedo tener discrepancias con Sánchez y las tengo, pero no se me pasa por la cabeza, como al señor Abascal, proferir una descalificación personal”, contestó Moreno este fin de semana en una entrevista en El Diario.

De cara a las elecciones del próximo domingo, solo existe una gran pregunta a resolver: si Moreno retiene o no la mayoría absoluta. Si lo logra, será bautizado como el gran valor político del PP, capaz de aglutinar votos a izquierda y a derecha. Pero en caso de quedarse a las puertas, el revés será enorme y ya hay quienes opinan que apostaría por repetir los comicios antes de ceder a las exigencias de Vox.

De momento, el presidente andaluz cree que lo puede conseguir, pese a que públicamente imponga todas las cautelas. “Lo podemos lograr”, confiesan en su entorno. Y es que los sondeos internos no apuntan a ningún vuelco electoral pese a la cambiante actualidad política. Esto es, el PP podría superar la barrera de los 55 escaños -aunque en la horquilla más baja no los lograría-, el PSOE se despeña con menos de 30 representantes, Vox subiría levemente y Adelante Andalucía sigue con su tendencia alcista, para frustración del partido de Podemos y Sumar.

“La clave pasa por seguir sin cometer errores e intentar captar a parte de ese 20% que se declara indeciso”, resume un consejero autonómico. “Juanma logra conservar un perfil transversal, amable, moderado y de gestor eficaz. Parte del electorado socialista moderado no lo percibe como una amenaza e incluso le ve como salvaguarda para evitar la entrada de Vox en el Gobierno”, sentencian en San Telmo. El mejor resultado para Moreno, llegar al escaño 58. ¿Lo más probable? “Quedarnos en la horquilla del 53 al 57. Todo depende de los restos”.

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