El juez instructor del caso Plus Ultra, José Luis Calama, ha acordado investigar a las hijas y a la secretaria de José Luis Rodríguez Zapatero, Laura Rodríguez Espinosa, Alba Rodríguez Espinosa y Gertrudis Alcázar, respectivamente. El magistrado toma esta decisión a instancias de la Fiscalía Anticorrupción.
El juez Calama refleja en el auto de este jueves las conclusiones de los registros realizados por la Policía Nacional el 19 de mayo en relación con el caso Plus Ultra. Según los investigadores, de ellos se desprenden “indicios sólidos, plurales y convergentes” de que que Whathefav SL, empresa de la que las hijas del expresidente son “administradoras formales”, “constituye un elemento finalista y funcional dentro de la trama investigada”. Una presunta trama de tráfico de influencias que estaría dirigida por Zapatero y que habría utilizado sociedades instrumentales, documentación simulada y canales financieros opacos para ejercer influencias ilícitas, obtener beneficios económicos y ocultar el origen y destino de los fondos procedentes de la ayuda de 53 millones de euros otorgada por el Ejecutivo a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia.
El juez también refleja otra conclusión de la Unidad de Delicuencia Económica y Fiscal (UDEF): “La documentación intervenida, los correos electrónicos analizados y los flujos económicos detectados permiten afirmar que esta mercantil (Whathefav SL) no desarrolla una actividad empresarial ordinaria, sino que actúa como vehículo instrumental para la generación de facturación ad hoc, la redistribución de fondos y la dotación de cobertura formal a operaciones económicas vinculadas al entramado”.

Además, la Policía Nacional aseguró que la sede de Whathefav SL “constituye un espacio físico directamente vinculado a la actividad ilícita investigada“, en el que “razonablemente” pueden hallarse documentación contable, facturas, contratos y borradores utilizados “para generar apariencia de actividad”; archivos digitales, dispositivos electrónicos y comunicaciones internas “que permitan reconstruir la cadena de instrucciones”.
El instructor del caso subraya que la citación de Alba y Laura Rodríguez Espinosa como investigadas es “necesaria para preservar sus derechos fundamentales y para garantizar la validez de las diligencias”. “La alternativa -citarlas como testigos-, generaría un riesgo, al obligarlas a declarar bajo veracidad sobre hechos que, en un estadio posterior, podrían serles atribuidos en calidad de partícipes o responsables por su condición de administradoras de una sociedad cuya operativa aparece objetivamente vinculada al entramado investigado”, advierte.
Gertrudis, “pieza esencial dentro de la red organizada”
Con respecto a la secretaria del expresidente del Gobierno, el juez plasma en el auto de este jueves lo expuesto en la resolución del pasado 18 de mayo por la que Zapatero fue imputado: “La investigación permite situar a Gertrudis Alcázar como una pieza operativa esencial dentro de la red organizada orientada al ejercicio ilícito de influencias, desarrollando su actividad desde la oficina de José Luis Rodríguez Zapatero y actuando como usuaria principal de la cuenta presidentezapatero@presidentezapatero.com, lo que la convierte en un nodo central de comunicación y gestión documental”.
“Del análisis de los correos electrónicos intervenidos se desprende que María Gertrudis Alcázar desempeña funciones de coordinación, elaboración y cobertura formal de la documentación que sustenta las actuaciones de la red -también denominada Finance Boutique-, recibiendo instrucciones directas para articular la apariencia documental de los pagos recibidos y emitidos por el entramado societario”, añade el instructor.
Caso Plus Ultra
Cabe recordar que estas novedades judiciales se enmarcan dentro del conocido como caso Plus Ultra, en el cual se investiga el uso que se hizo de los 53 millones de euros concedidos a la aerolínea homónima durante la pandemia.
Zapatero negó este miércoles ante el propio juez Calama, al declarar como investigado, haber ejercido ninguna influencia para que el Ejecutivo de Pedro Sánchez concediera esa ayuda económica a la empresa Plus Ultra. El magistrado, cabe añadir, acordó interrogar al expresidente del Gobierno tras imputarle el presunto liderazgo de una “estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias” para la “obtención de beneficios económicos” derivados de dicha ayuda.
El instructor también preguntó al exdirigente socialista por la creación de una sociedad pantalla en Dubái con la que se habría canalizado el cobro de la comisión por la ayuda millonaria a Plus Ultra, cuyo valor habría alcanzado el 1% de los esos 53 millones de euros. Zapatero respondió que nunca ha creado una sociedad off shore. Además, dijo que únicamente conoció al presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, en el año 2024, según fuentes presentes en la declaración.
El expresidente del Gobierno expresó que su amigo Julio Martínez Martínez, dueño de la empresa Análisis Relevante y también imputado en el caso Plus Ultra, le hacía encargos profesionales y verbales que cobraba a final de año. En este contexto, el que fuera líder del Ejecutivo entre 2004 y 2011 también se refirió a la actividad profesional de sus hijas, aduciendo que su sociedad funcionaba realmente y cobraba por realizar trabajos reales de maquetación, descartando así irregularidades.

