El juez, incrédulo ante Zapatero: “Oiga, esto es mecánica de blanqueo”

El magistrado cree que el expresidente “no ha logrado desvirtuar los indicios de criminalidad” pese a defender su inocencia y desvincularse de toda actividad delictiva

FOTODELDÍA MADRID, 17/06/2026.- El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llega a la Audiencia Nacional para declarar como investigado por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad en la causa sobre el préstamo a la compañía aérea Plus Ultra. EFE/ J.J.Guillen
José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional.
EFE/ J.J.Guillen

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama había fijado dos días para la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero, pero solo hicieron falta tres horas y media para que diera su versión de los hechos. En resumen, se desvinculó de haber intermediado en el rescate a Plus Ultra, aseguró que no hubo tráfico de influencias y decidió no contestar por las joyas halladas en una caja fuerte de su despacho valoradas en 1,3 millones de euros.

Zapatero solo decidió contestar a las preguntas del juez y del abogado. Según las fuentes consultadas por Artículo14, el interrogatorio de su abogado no sirvió de mucho a nivel procesal. Si bien, quien llevó la batuta de la declaración fue el magistrado instructor, que se mostró incrédulo en varias ocasiones. “Oiga, esto es mecánica de blanqueo”, le llegó a decir, aludiendo a los indicios recabados por la UDEF.

De hecho, el juez Calama plasmó por escrito en un auto, minutos después, esa incredulidad asegurando que la declaración del expresidente “no había logrado desvirtuar los indicios de criminalidad expuestos en el auto de imputación que derivan de diversas y distintas fuentes de prueba”. Además, recordó los indicios hallados por la UDEF y aseveró que la investigación está en un estado “embrionario”.

El juez instructor, en el mismo escrito, rechazó las peticiones de medidas cautelares de la Fiscalía Anticorrupción y de las acusaciones populares, que solicitaron retirar el pasaporte al expresdiente y comparecencias quincenales por riesgo de fuga. El magistrado argumentó que Zapatero es una persona de “pública notoriedad con visibilidad publica y arraigo al territorio”. Por tanto, consideró que esas características disipaban el riesgo de fuga. Asimismo, no vio riesgo de destrucción o alteración de fuentes de prueba.

Durante su declaración, Zapatero aseguró que los trabajos realizados para su amigo Julio Martínez Martínez, ‘Julito’, respondían a “trabajos serios de asesoría”. Dijo que todas las comunicaciones que mantenía con él eran verbales y presenciales, ya que se veían todas las semanas. Algo clave para poder hallar posibles comunicaciones entre ambos.

Ya en un auto, el juez señaló que Julio Martínez se encargaba de borrar las conversaciones entre ellos. Además, el expresidente indicó que el correo electrónico se lo llevaba su secretaria, Gertrudis Alcázar, por lo que él jamás había redactado correos.

El papel de sus hijas

Por otro lado, también defendió el trabajo de What The Fav, la empresa de sus hijas que se dedicaba, según su versión, a enmaquetar dichos informes realizados por su empresa Análisis Relevante. Defendió que no hubo facturación falsa, como indicaban los investigadores de la UDEF, y que tanto su trabajo como el de sus hijas fue ejecutado.

El juez le preguntó entonces por qué los clientes siempre eran empresarios venezolanos y por qué sus hijas remitían directamente los informes enmaquetados a esos clientes sin volver a pasar por Análisis Relevante.

La comida en Portonovo

Tampoco supo explicar Zapatero lo que ocurrió en la comida en el restaurante Portonovo junto a su amigo Julio Martínez. Dijo que no se acordaba de ese encuentro y que lo tendría que revisar en sus agendas, a lo que el juez le afeó que por qué no las había revisado antes de acudir a la declaración.

La UDEF sospecha que en esa comida se habló de la creación de una sociedad offshore en Dubái para canalizar la presunta mordida que cobró Zapatero a los directivos de Plus Ultra por el rescate. Una mordida del 1%, es decir de 530.000 euros que ingresaron a través de dicha sociedad. Pero el expresidente dijo desconocer tal movimiento societario.

También se desvinculó de negocios con China y de haber intermediado con empresarios venezolanos para la venta de oro, níquel o petróleo. Llegó a mostrarse tan convencido de su inocencia que invitó al juez “a que investigara lo que quiera”, a lo que Calama respondió que “ya lo estaban haciendo de oficio”.

Ni una palabra sobre las joyas

Por último, declinó contestar sobre el alijo de joyas en su caja fuerte valorado en 1,3 millones de euros. Dijo que lo haría en unos días, cuando recabe la información de la procedencia de esas piezas. Sobre ello, el juez Calama le investiga por delitos contra la Hacienda Pública y de contrabando. Según Zapatero, tienen explicación: fueron un regalo en 2007, por lo que el delito estaría prescrito.

Fuentes del caso apuntan a la batería de diligencias que vienen ahora, y que servirán para desvirtuar o acreditar la versión del expresidente. Una de las declaraciones clave será la de su amigo Julio Martínez, ‘Julito’. Las mismas fuentes prevén que con la Justicia y “confiese todo lo que sabe”, en aras de alcanzar beneficios procesales.

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