El futuro procesal del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero se dirime este miércoles en la Audiencia Nacional. El juez José Luis Calma le interrogará por todos los indicios hallados en el sumario del caso de Plus Ultra. Le imputa pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, falsedad documental, delitos contra la Hacienda pública y de contrabando.
Precisamente por la gravedad y la cantidad de delitos algunas de las acusaciones populares personadas en la causa, como Liberum y Hazte Oír, consideran que concurren “los requisitos para solicitar” prisión provisional a Zapatero “y que se conceda”. Si bien, en este procedimiento, Calama ha dejado en manos de una de ellas, el Partido Popular, el ejercicio de la acusación popular. Y, hasta última hora, mostraba reticencias para pedir una medida cautelar tan grave y se inclinaba por la retirada del pasaporte al expresidente del Gobierno.
Por su parte, la Fiscalía esperará a escuchar a Zapatero para tomar una decisión sobre la petición de medidas cautelares.
Magistrados instructores consultados por Artículo14 consideran que sería “desproporcionado” acordar la prisión porque “el riesgo de fuga es bajo”. Pero reseñan que hay piezas secretas en la causa que se desconocen, por lo que “no se puede prever una decisión así sin contar con todos los datos”.
Para acordar prisión provisional ha de existir riesgo de fuga, de reiteración delictiva o de alteración o destrucción de pruebas. Por ejemplo, en el caso de Santos Cerdán, el juez Leopoldo Puente consideró que era pertinente llevarle a prisión porque no conocía todos los tentáculos de la organización criminal. Por ello, si Cerdán quedaba en libertad podía influir en gente implicada que el magistrado instructor aún desconocía.
Así las cosas, el juez Calama se verá ante la tesitura de interponer medidas cautelares después de escuchar el alegato del expresidente, que se espera que declare.
Misión imposible acercarse a Zapatero
En las afueras de la Audiencia Nacional está todo preparado. Habrá dispositivo especial de seguridad en la calle Génova y está previsto que los medios de comunicación se dispongan en tres zonas diferentes. Será misión imposible acercarse a Zapatero porque el coche le podrá dejar a escasos metros de la puerta.
En el interior de la sala solo estará el magistrado, la fiscal, su defensa y el abogado de las acusaciones populares unificadas. Al ser fase de instrucción no se emitirá en directo la declaración del expresidente. Todo lo que pase dentro en principio es confidencial, aunque al final siempre acaban trascendiendo detalles de la comparecencia.
Zapatero tendrá que explicar las referencias de los directivos de Plus Ultra en sus conversaciones de Whatsapp. “El pana Zapatero está detrás”, rezaba uno de los mensajes, en referencia a que el expresidente estaba mediando para que el consejo de ministros de Pedro Sánchez concediera a Plus Ultra una ayuda de 53 millones de euros.
También la UDEF apunta a que intermedió para la venta de oro, níquel y petróleo venezolanos. Asimismo, sospechan los investigadores que usó como testaferro y ejecutor de todos lo tejemanejes a su amigo Julio Martínez, ‘Julito’. Usaban sociedades interpuestas para canalizar las mordidas y, presuntamente, con facturas falsas acababan por ingresar en las cuentas de Zapatero el dinero de las comisiones.
Lo que diga sobre esto es clave porque sobrevuela la imputación de sus dos hijas, ya que una de las empresas en el punto de mira por esta supuesta facturación falsa es Whathefav, la sociedad de las hijas del expresidente que, en teoría, hacían labores de maquetación por las que cobraban cientos de miles de euros, precisamente de las empresas de ‘Julito’.
Es tanto lo que hay que aclarar que el juez también ha fijado el jueves como posible día de declaración.

