Mientras Donald Trump continúa con su ristra de insultos al Gobierno español -el último calificativo ha sido el de “perdedor”-, tras la negativa de España a usar las bases militares de Rota y Morón para atacar a Irán, la incógnita sobre si EE UU podría usar los centros militares cuando quisiera, como amenazó el presidente norteamericano, parece que depende del interés del Ejecutivo del momento.
Existe un precedente en el que el Gobierno sí utilizó las bases militares para dar soporte a Estados Unidos en una operación contra Irán. Y muy reciente. El pasado mes de junio, durante la llamada guerra de los 12 días, Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes con aviones cisterna que partían de las bases militares de Morón y Rota. “En este momento sí que es verdad que Estados Unidos está utilizando las bases, pero siempre dentro de los límites del acuerdo que tenemos entre los dos países y con arreglo a los tratados”, dijo en aquel momento la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Una respuesta que nada tiene que ver con la taxativa posición actual del Ejecutivo, que basa su negativa, de manera pública, al hecho de que el ataque de Trump, de la mano del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no responde a una acción conjunta de la OTAN.
Esta es una de las premisas que recoge el convenio firmado en 1988 respecto al uso de las bases. Este acuerdo, sellado entre Felipe González y Donald Reagan, establece que cualquier acción bélica debe contar con la “autorización previa del Gobierno español”. Y dicta que el uso del espacio aéreo español se concede a EE UU exclusivamente para “objetivos dentro del ámbito bilateral o multilateral” orientados a la “defensa común y de Occidente” frente a un ataque armado.
Pero dicho convenio también establece, en su artículo 32, que las Fuerzas Armadas de EE UU “solicitarán autorización de las autoridades españolas a través del Comité Permanente” en operaciones de “carga o descarga de municiones y explosivos” para “su transporte terrestre, marítimo a aéreo”. Esto supone que Estados Unidos debe indicar a España qué transporta en sus aviones, pero no está obligado a especificar el destino. “Otra alternativa sería dejar el armamento en aviones / barcos”, afirman fuentes militares”.

Defensa no modificará el convenio
Dicho convenio se renovó el año pasado, y no se modificó ningún punto. Fuentes de Defensa afirman que no está previsto cambiarlo, y que Estados Unidos podrá usar las bases “si cumple con el reglamento”.
España podría haber hecho en esta ocasión lo mismo que en junio de 2025, dejar que Estados Unidos usara sus bases sin armar ruido y hacer unas declaraciones similares a las que hiciera la ministra en el caso de la guerra de los 12 días. Pero Sánchez no ha desaprovechado la oportunidad de hacer política y actúa en esta ocasión al igual que hiciera con el conflicto en Gaza, se erige como el líder internacional de la izquierda antitrumpista y moviliza al electorado de Sumar y Podemos, de cara a las próximas elecciones.
No obstante, este año se cumple el 250 aniversario de la independencia de América, y ambas embajadas llevan meses organizando los actos para conmemorar la efeméride, por el importante papel que jugó España para liberar a los americanos del Imperio Británico. Un clima de celebración que se antoja complicado en este escenario de continuos ataques.

De forma paralela, la ministra de Defensa, Margarita Robles, transmitió este miércoles, tras la reunión con el embajador americano, el compromiso y la colaboración de ambas administraciones en las misiones en el exterior en el marco de la OTAN y de la ONU. “Una reunión muy cordial y leal”, insisten en el ministerio de Defensa. Un ejemplo de esta colaboración es la fragata Cristóbal Colón, que España ha enviado a Chipre como apoyo dentro de una operación de países de la UE, pero que cuenta con armamento americano, como los misiles o radares, de los que el presidente podría dar la orden de que se limitara su uso. Esta iniciativa que tiene la intención de reforzar los vínculos europeos, después de que la UE saliera en defensa de España tras los ataques de Trump. El armamento de esta fragata, no obstante, es americano.
