“Si lo sabía todo, tendrá que dimitir por corrupción. Y, si no, por incompetente”. Ni 24 horas después de que el Papa abandonase Madrid, rumbo a Barcelona, Gobierno y oposición han retomado el estilo dialéctico que les caracteriza, y que el propio León XIV censuró el lunes en el propio Congreso de los Diputados. Fin de la tregua política. El tono vuelve a ser el mismo.
En la sesión de control de este miércoles, Alberto Núñez Feijóo ha disparado contra Pedro Sánchez, el “señor P.S.” -en referencia a las anotaciones halladas en un cuaderno de Leire Díez-, y le ha acusado de practicar “delincuencia de Estado”. “Usted no tiene límites”, reprochó el líder del PP al jefe del Ejecutivo, acusándolo de haber inducido y hasta de haber sacado provecho “del caso de corrupción más grave de nuestra historia democrática”.
Feijóo se refería así a la trama que investiga la Audiencia Nacional, y que supuestamente lideraron la exfontanera socialista Díez y el exnúmero tres del partido, Santos Cerdán, para desestabilizar investigaciones judiciales que perjudicaban a sus siglas o al Ejecutiva. En la última sesión de control en el Congreso, hace dos semanas, fue cuando trascendió esta nueva investigación, con la personación de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede socialista de Ferraz para requerir información.
“Doce sumarios, 17 delitos, casi un centenar de imputados”. “Usted está ignorando al poder legislativo porque teme al poder judicial”. “¿Hasta cuándo va a estirar esta basura antes de darle la palabra a los españoles?”, cuestionó el jefe de la oposición. Para el PP, Sánchez “no respeta el poder legislativo porque temer al poder judicial”.
Sánchez: “Si quiere jugar a las siglas, pregunte primero quién es M. Rajoy”
Sánchez, por su parte, le reprochó su “hipocresía”, recitando otra ristra de causas por corrupción relacionadas con el PP. Y rechazó “lecciones” del partido “de Gürtel, Púnica o Kitchen”. “Si quiere jugar a las siglas, pregunte primero quién es M. Rajoy”, le espetó tras que Feijóo se refiriera a él como “P.S” y le instara a “dimitir por corrupción” o por “incompetencia”, si no conocía la supuesta corrupción que se investiga en su entorno. Fuentes populares aseguran que, precisamente, la respuesta de Sánchez con M.Rajoy era lo que buscaban. “Se ha equiparado con un presidente que cayó por la corrupción”, explican en el PP.
Por más que el presidente del Gobierno iniciara su intervención afirmando que asume sus “errores”, no hubo explicación o detalle sobre las causas que mantienen al Ejecutivo y al Partido Socialista al borde del precipicio. “La diferencia entre ustedes y nosotros es que yo me siento en una sede, en la calle Ferraz, que no está pagada con dinero negro”, insistió.
De hecho, con los suyos señalando que esta explosión de frentes judiciales es una campaña para derrocarles, Sánchez retó a Feijóo a que “sigan con sus maniobras todo lo que quieran”. “Nosotros seguiremos gobernando”.
Lo harán, aseguró, hasta 2027, porque “la Constitución Española habla de cuatro años de mandato”. “El problema no es que el pueblo no tenga voz, es que ustedes no tienen voz propia”, dijo, “respecto de sus amos”. Incluso descalificó al líder del PP, al que consideró “el peor jefe de la oposición en nuestra democracia”. Y se permitió un nuevo alarde de triunfalismo sobre la situación en España. Es, dijo, “el mejor momento de la historia democrática de nuestro país”.
