La indignación de las víctimas de Adamuz llega al Congreso: “Exigimos verdad y justicia”

La concentración lleva al corazón político su exigencia de verdad, justicia y responsabilidades tras la tragedia ferroviaria

Concentración de víctimas de Adamuz en el Congreso - Política
La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz se concentran en memoria de los 46 fallecidos.
EFE/ J.J.Guillén

La concentración de víctimas de Adamuz en el Congreso ha llevado este miércoles al centro de Madrid el dolor, la rabia y la sensación de abandono que arrastran desde el descarrilamiento ferroviario del 18 de enero.

A las puertas de la Cámara Baja, familiares y afectados han desplegado una imagen tan sobria como demoledora: 47 sillas, 46 con el nombre de los fallecidos en el siniestro de Adamuz y una más en recuerdo del maquinista que murió al día siguiente en otro accidente de Rodalies en Gelida. Cerca de un centenar de personas han participado en la protesta, convocada coincidiendo con la sesión de control al Gobierno.

La escena no buscaba solo conmover. También pretendía interpelar de forma directa a la política nacional. La concentración de víctimas de Adamuz en el Congreso ha sido organizada por la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz, que ha querido trasladar al corazón institucional del país una reclamación que repite desde hace semanas: “verdad, justicia y garantías”. Es decir, conocer con exactitud qué ocurrió, depurar responsabilidades y asegurar que una tragedia así no vuelva a repetirse.

47 sillas frente al Congreso para mantener viva la memoria

El gesto de las sillas vacías ha sido el símbolo más potente de la protesta. No era solo una acción visual. Era, sobre todo, una forma de convertir la ausencia en presencia política. Las víctimas han querido recordar que detrás del debate técnico sobre infraestructuras, protocolos y responsabilidades hay nombres, familias y vidas truncadas. La protesta ha reunido además a afectados de otras tragedias ferroviarias, entre ellas las de Angrois y Bejís, en una imagen de solidaridad entre colectivos golpeados por siniestros que todavía siguen reclamando explicaciones y reparación.

Concentración de víctimas de Adamuz en el Congreso - Política
La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz se concentran en memoria de los 46 fallecidos.
EFE/ J.J.Guillén

Durante la movilización se han escuchado también gritos de protesta y peticiones de dimisión contra el ministro de Transportes, Óscar Puente, lo que da idea del grado de desgaste y desconfianza que existe entre una parte de los afectados. La concentración de víctimas de Adamuz en el Congreso no se ha planteado solo como un homenaje, sino como una protesta con una carga política evidente, en un día además marcado por la ausencia de Pedro Sánchez en la sesión de control.

“Que dejen de hacer caja con este suceso tan trágico”

Uno de los momentos centrales de la protesta ha llegado con la intervención de Mario Samper, presidente de la asociación de víctimas. Desde las puertas del Congreso ha reclamado a los responsables políticos que “se pongan las pilas, dejen de hacer caja con este suceso tan trágico, dejen de pelearse y aúnen las fuerzas para que en el ferrocarril en España se implementen las medidas necesarias para que esto no vuelva a ocurrir”. La frase resume bien el espíritu de la concentración: cansancio ante la pelea partidista y exigencia de respuestas concretas.

La asociación ha registrado además en la Cámara Baja una carta dirigida a la Mesa del Congreso para solicitar que el manifiesto leído en la concentración pueda ser trasladado al pleno. La decisión quedará en manos de la Junta de Portavoces. Más allá de si prospera o no esa petición, el gesto revela el deseo de las víctimas de no quedarse en la calle, sino de entrar de lleno en la conversación institucional. Quieren que su voz se escuche también dentro del hemiciclo.

La investigación y las dudas sobre la gestión de la emergencia

Concentración de víctimas de Adamuz en el Congreso - Política
Óscar Puente.
EFE/ Fernando Villar

La concentración de víctimas de Adamuz en el Congreso llega además en un momento en el que el foco no está solo en las causas técnicas del accidente, sino también en la respuesta posterior. La asociación ha manifestado su confianza en la investigación en marcha y ha señalado que mantiene contacto con la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, para la que pide más medios humanos y materiales.

Pero, al mismo tiempo, ha insistido en otro frente especialmente sensible: los supuestos fallos de comunicación y coordinación entre el 112 andaluz y el 061 la noche del siniestro. Ese punto se ha convertido en una de las grandes líneas de denuncia del colectivo. En los últimos días, las víctimas han pedido que se investiguen las “deficiencias” de Emergencias durante la catástrofe y han puesto esos hechos en conocimiento del juzgado.

Según su versión, hubo problemas graves en el dispositivo de asistencia que también merecen depuración de responsabilidades, al margen de la investigación sobre el descarrilamiento en sí. Esa doble vía —la técnica y la de la atención de emergencia— explica buena parte del malestar acumulado.

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