Pedro Sánchez aún no ha llamado a Alberto Núñez Feijóo para dar respuesta a la oleada de incendios que afectan al país. Pese a su ofrecimiento de un gran acuerdo de Estado, no ha habido avances en ningún sentido entre Moncloa y Génova, según las fuentes consultadas por Artículo14. Y ambas partes son pesimistas al respecto, más aún a tenor de la larga campaña electoral que empezará a partir de septiembre.
La nula comunicación entre Sánchez y Feijóo –llevan ya un año y cuatro meses sin hablar, más allá de sus rifirrafes en el Congreso- contrasta con la colaboración entre el Gobierno central y las comunidades autónomas para la extinción de los incendios. “Se trabaja con normalidad y hay cooperación mutua”, coinciden las partes implicadas en los distintos territorios. Lo admite hasta la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que es quien mantiene la batalla política más cruda con Sánchez.

“Todo está funcionando bien”, ratifican en el entorno de Ayuso, que fue eso sí la única que evitó comparecer con el presidente del Gobierno a su lado. Sí lo han hecho el resto sus homólogos del PP como Juanfran Pérez Llorca, Alfonso Fernández Mañueco o en su día Juanma Moreno.
Los planes de Moncloa y Génova
En esencia, Sánchez y Feijóo comparten parte del diagnóstico e incluso de las propuestas para actuar contra los incendios. Por ejemplo, coinciden en reforzar las ayudas para los afectados, la estructura de la UME, las exenciones fiscales y el apoyo a la ganadería y el mundo rural, entre otras medidas.
El presidente del Gobierno pidió hace un año a los partidos firmar un pacto de Estado contra el cambio climático, a la par que Feijóo presentaba un plan Integral de Ayuda, Recuperación y Prevención de incendios. Sánchez trató de llevarlo al Congreso, pero sus socios no le apoyaron. El plan de Feijóo no llegó a debatirse en la Cámara Baja.

Ahora, ambos insisten en un acuerdo nacional. Pero, ninguno de los dos está dispuesto a dar el primer paso. Sentarse de motu propio. “Hay diferencias entre quien está en el Gobierno y tiene que impulsar la política, y quién está en la oposición”, avisan en el comité de dirección del PP, donde reconocen que sus propuestas están más bien encaminadas a un futuro gobierno encabezado por ellos.
“Feijóo promoverá un acuerdo nacional desde el Gobierno, con un documento, con propuesta con medios, presupuestos y plazos donde se concreten competencias y responsabilidades de todas las Administraciones Públicas”, ahondan fuentes populares.

Desde el Ejecutivo llegaron a despreciar el “acuerdo nacional” anunciado a principios de mes por Feijóo. “Llega tarde”, dijeron, encomiando al PP a firmar las propuestas sobre la lucha contra la emergencia climática expresadas por Sánchez.
En el PP dudan de las intenciones del Gobierno. “Solo se acuerda del pacto de Estado cuando vienen los incendios”, se remueven.
Públicamente, la vicesecretaria de regeneración institucional, Cuca Gamarra, también alejó la firma de un pacto de Estado. “Se trata de políticas, no de anuncios, no de marketing, hace falta una política seria que transforme y nos prevenga”, avisó. “Estar todo el día hablando de un pacto de Estado, solo para un titular, no es suficiente”, zanjó.
Consigna: tregua política
Pese a ello, lo que sí que parece mantenerse es una frágil tregua política para primar la cooperación entre instituciones. Tal y como publicó este periódico, fue el propio Feijóo quien pidió a su equipo no entrar en provocaciones y descartar una comparecencia de Miguel Tellado, respondiendo a las críticas del ministro Óscar Puente contra la gestión de los incendios de las comunidades populares.
“La prioridad es apagar los incendios. El PP responde desde la responsabilidad”, reflexionó Gamarra, preguntada por la vertiente política. “No será por falta de provocaciones, pero tenemos delante la imagen de la gente sufriendo. No nos van a encontrar. El que quiera bronca se equivoca de sitio”. Es la consigna que reina en el PP, que ha dejado para segundos titulares la crítica al Ejecutivo por los casos de corrupción que le cercan.
