El 19 de mayo, tras su imputación por presunto delito de blanqueo de capitales en el caso Plus Ultra dentro de la causa que investiga la Audiencia Nacional, José Luis Rodríguez Zapatero difundió un vídeo grabado en su domicilio. Una grabación que varios expertos consultados por Artículo14 interpretan como una respuesta impulsiva en un estado de shock emocional. En sus 81 segundos de duración, el expresidente negó rotundamente cualquier participación en las gestiones relacionadas con la aerolínea.
No se volvió a ver una imagen pública de Zapatero hasta el pasado 17 de junio. Llegó a los juzgados recuperando algunos gestos de su etapa como mandatario. Saludando con la mano, a pesar de que alguno de los presentes le increpó palabras desagradables.

Tras tres horas y media de declaración ante el juez José Luis Calama, el expresidente del Ejecutivo trató de desvincularse por completo del rescate a Plus Ultra: “No hablé con ninguna autoridad política ni con ningún funcionario público del rescate de Plus Ultra”, aseveró. En esas declaraciones, el expresidente reforzó especialmente el tono de firmeza. Durante su comparecencia mostró una gran capacidad para cambiar de registro con facilidad: de una gran seguridad y afirmaciones rotundas a momentos de desmemoria.
“Ante la imposibilidad de hacerlo de viva voz en la Audiencia”…
La imagen de su salida de la Audiencia Nacional -por una puerta distinta de aquella por la que había entrado- fue diferente.

La existencia de una caja fuerte con joyas valoradas en 1,3 millones de euros, cuyo origen aún no ha demostrado fehacientemente, ha incrementado el interés mediático sobre la causa. En ese contexto, Zapatero puso el foco en la batalla de la opinión pública. En esta ocasión evitó los riesgos del directo o de una grabación.
Así, el expresidente optó por un comunicado de unas 200 palabras, apenas dos minutos de lectura, que triangula en torno a los conceptos de Justicia, decencia, honradez, transparencia, confianza y verdad. Una declaración que evita entrar en los detalles de la investigación o responder a las cuestiones concretas que centran la causa y se apoya principalmente en una idea: su credibilidad personal.
Un texto encabezado como sigue: “Ante la imposibilidad de hacerlo de viva voz en la Audiencia”…
“Callé por respeto a la Justicia y a Su Señoría”
José Luis Rodríguez Zapatero comienza justificando su silencio, pese a que en su primer vídeo tras conocer su imputación adelantó su voluntad de comparecer: “He estado 29 días en silencio, preparando este momento y los que vendrán. Callé por respeto a la Justicia y a Su Señoría”.
Para Eva García Ruiz, experta en comunicación no verbal y directora del Instituto Español de Sinergología, esta apelación al respeto institucional no es casual. A su juicio, el expresidente busca reforzar su vínculo con la Justicia y desplazar el foco desde las sospechas hacia una conducta alineada con las instituciones.
María de la Torre, socia de penal en GovCom Abogados, considera que esa explicación resulta insuficiente desde una perspectiva procesal. Aunque reconoce que guardar silencio forma parte del derecho de defensa, advierte a Artículo14 de que durante ese tiempo el relato público ha estado dominado por los indicios recogidos en la investigación. El problema, sostiene, es que el comunicado tampoco aprovecha para ofrecer una explicación alternativa de los hechos investigados.

“Completamente inocente”
El segundo pilar del mensaje gira en torno a su reputación: “Se me acusa de muy graves delitos que no he cometido. Siempre me conduje con decencia y con honradez, y ahora tengo por delante la tarea de demostrarlo. Lo haré con absoluta transparencia y con plena confianza”.[…] Cuando uno se sabe completamente inocente, como es mi caso, y confía plenamente en la Justicia, lo más doloroso es saber que mucha gente puede sentirse defraudada si cree las cosas que se afirman de mí.
Según Eva García Ruiz, el objetivo de este planteamiento no es tanto demostrar jurídicamente una posición como recordar quién es la persona que habla. “La reconstrucción de la reputación se convierte aquí en su objetivo principal”, explica la experta, que considera que el expresidente trata de activar la confianza acumulada durante años de vida pública.
La especialista señala que conceptos como “decencia”, “honradez” o “confianza” apelan al juicio que los ciudadanos hacen sobre el carácter de una persona. Desde esta óptica, el comunicado está construido sobre actitudes y valores, más que sobre hechos concretos relacionados con la investigación.
Precisamente es en este punto donde De la Torre identifica una de las principales debilidades del mensaje. A su juicio, el texto carece de contenido exculpatorio concreto. “No aporta explicación concreta de los hechos investigados, ni una narrativa alternativa verosímil, ni elementos verificables inmediatos”, señala. La penalista considera que la defensa descansa fundamentalmente sobre afirmaciones de carácter moral sin incorporar documentación, pruebas o explicaciones que permitan sostenerlas.
“Autorización universal voluntaria”
“He presentado al Tribunal una autorización universal voluntaria para que pueda constatarse la inexistencia de sociedades, dinero, productos financieros o cualquier activo con titularidad mía directa o indirecta. Porque no tengo absolutamente nada fuera de España“, afirma el tercer párrafo.
Desde el punto de vista de la comunicación, Eva García Ruiz incide en el uso de la palabra “voluntaria”, que transmite iniciativa y colaboración. El mensaje implícito, explica, es que no existe nada que ocultar y que el propio investigado facilita cualquier comprobación que pueda realizar la Justicia.
Sin embargo, la lectura jurídica es distinta. De la Torre considera que esa autorización tiene una relevancia limitada dentro de una investigación penal y advierte de los riesgos asociados a formulaciones tan categóricas como “no tengo absolutamente nada fuera de España”. Según la penalista, cualquier contradicción documental futura podría erosionar seriamente la credibilidad de quien realiza afirmaciones tan rotundas.

La experta también llama la atención sobre una ausencia significativa. En un procedimiento con una importante dimensión patrimonial, el comunicado no contiene referencias al origen de las joyas halladas en el despacho del expresidente ni aporta explicaciones sobre una cuestión que ha adquirido relevancia dentro de la investigación.
“No les decepcionaré”
“Mi mensaje es también a todos esos conciudadanos y conciudadanas: les pido confianza. No les decepcionaré. Nos costará más o menos tiempo demostrarlo, pero la verdad se abrirá paso y devolveré la confianza a quien ahora duda. Ya lo verán. Muchas gracias”.
En su estrategia para llegar al corazón de la ciudadanía, el cierre del texto vuelve a situar el foco fuera de la investigación judicial. Así, José Luis Rodríguez Zapatero se dirige directamente a los ciudadanos y les pide confianza. “La construcción del cierre del comunicado trata de tocar la parte emocional del receptor, ya que no se menciona la causa judicial en sí, sino que apela a la confianza de los ciudadanos. La expresión ‘la verdad se abrirá paso’, transmite al mismo tiempo, de forma subliminal, la idea de lo inevitable, de aquello que va a ocurrir por sí mismo, por su propio peso”, puntualiza la experta en comunicación.
Desde el ámbito jurídico, María de la Torre interpreta ese mismo cierre como una continuación de la estrategia desarrollada en todo el comunicado: las explicaciones concretas sobre los hechos investigados quedan en un segundo plano.
“El texto puede resultar eficaz para trasladar un mensaje político o reputacional, pero deja abiertas las principales incógnitas que deberá resolver la investigación judicial“, concluye. Un procedimiento que está en fase embrionaria y que probablemente tardará años en dirimirse.

