Rebelión de alcaldes del PSOE ante la consigna de Ferraz de no secundar las concentraciones de apoyo a Ceuta de este jueves. Varios regidores y cargos municipales de distintos municipios han confirmado que acudirán a la cita, desafiando así el criterio el criterio de la dirección federal, que ya el sábado envió un comunicado y un argumentario a todos sus cargos con la instrucción de no participar en dichos actos.
De fondo, se mide el control de Pedro Sánchez de los consistorios en víspera, en plena confección de listas electorales y con los comicios locales -serán en mayo del próximo año- a la vuelta de la esquina. En concreto, la dirección que dirige Pedro Sánchez entiende que las protestas, impulsadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), son en realidad movilizaciones “contra Pedro Sánchez”. Y de ahí la orden expresa de no asistir, al tiempo que la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid ha llegado a no autorizar la que estaba prevista que se celebrará en Cibeles.
Pero muchos regidores del PSOE, cerca de cuarenta, se han negado a cumplir con la directriz de Ferraz con el argumento que es “más importante” estar del lado de los ceutíes, siguiendo así la petición pública de Juan Jesús Vivas este mismo martes.
Uno de los primeros alcaldes en alzar la voz contra Ferraz fue el alcalde de León, José Antonio Díez, que confirmó en Al Rojo Vivo de La Sexta su asistencia para “solidarizarse en defensa del pueblo ceutí, de la integridad de nuestras fronteras, de la defensa de nuestro territorio y de los derechos humanos”. El regidor leonés no oculta su incomodidad con el sesgo partidista de la convocatoria, pero la considera ineludible: “A mí no me gusta que capitalicen el PP y Vox la protesta, pero no podemos no asistir. Por eso hay que asistir. Me debo a los ciudadanos”.
José Antonio Díez asume su papel de díscolo sin complejos –“Llevo siendo un verso suelto mucho tiempo en el PSOE. Me encuentro muy a gusto con esta posición”– y apela a la carta del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, como argumento para estar presente en las concentraciones de este martes. Para el alcalde, lo que está en juego trasciende las siglas: “Lo importante es que demostramos empatía con Ceuta, eso es lo importante”.
El caso de León no es el único. De hecho, la lista ha ido creciendo con el paso de los días y se han sumado los regidores de Espartinas (Sevilla), Íllora (Granada), Moguer, Bonares, Aracena y Fuenteheridos (Huelva), Grazalema y Chiclana (Cádiz), Monforte del Cid (Alicante) o Tavernes de la Valldigna y Novelda (Valencia), entre otros.
La tensión interna es especialmente relevante en Andalucía, con hasta trece casos de insumisión de regidores. La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, no acudirá al izado de bandera en apoyo a Ceuta convocado en el Parlamento andaluz por su presidenta, la popular Ana Mestre, y se ha mostrado muy crítica con los actos de apoyo a la ciudad autónoma. “Si quiere ayudar a Ceuta, lo que tiene que hacer la Junta de Andalucía es acoger, como obliga la ley, a los menores migrantes que en este momento necesitan condiciones más dignas”, dijo.
Mientras, otros consistorios socialistas han buscado la vía intermedia: San Martín de la Vega y Ciempozuelos, con mayorías absolutas del PSOE, celebrarán actos propios; la localidad sanmartinera lo hará a mediodía, con lectura de manifiesto y un mensaje institucional en el balcón del Ayuntamiento, en lugar de sumarse a la cita vespertina.
Desde la propia Ceuta, el vicepresidente socialista de la Asamblea, Melchor León, ha animando a sus compañeros a ponerse al frente de las concentraciones y a diputados y senadores a “no tener miedo de Ferraz”. El dirigente ceutí acusa a miembros de la dirección federal y del Gobierno de querer manipular la realidad que vive la ciudad.
Moncloa, contra el PP
Por su parte, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, expresó “como demócrata” su “máximo respeto” a las concentraciones, siempre que transcurran “sin violencia”, pero acusó al PP de “instrumentalizar” las instituciones, en este caso la FEMP que preside la popular María José García Pelayo, “como ya hicieron con el Senado”. “Estar con Ceuta”, dijo, implica “lealtad institucional”.
El mando único, Ángel Víctor Torres, defendió que las protestas “son absolutamente legítimas” y que la FEMP es “un órgano colegiado” con decisiones colegiadas —enmendando de facto a la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, que había censurado la falta de unanimidad—, aunque avisó: “La violencia sobra. Lo que tenemos que hacer es acabar la labor y alcanzar esa normalidad del comienzo de julio”.

