Ante las revelaciones del último informe de la UDEF sobre la presunta trama de corrupción del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su declaración ante el juez el próximo día 2 de junio, los socios de investidura empiezan a moverse.
El presidente del PNV, Aitor Esteban, advirtió este lunes que Pedro Sánchez tiene muy difícil completar la legislatura y le instó a adelantar las elecciones generales a 2026, argumentando que el Gobierno carece de rumbo, presupuestos y de una mayoría estable. “Aquí no vale todo; ya van nueve casos”, subrayó Esteban tras la reciente imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
“Sería irresponsable seguir más allá de 2026 sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada”, zanjó. Mientras se planea el runrún de una posible moción de censura ¿Qué números se necesitarían?
Las mociones
En España se ha usado en cinco ocasiones a lo largo de la historia, pero sólo salió adelante en 2018 cuando Pedro Sánchez tumbó a Mariano Rajoy tras la sentencia del caso Gürtel. Casi siempre se ha hecho para proyectar que existe una alternativa política al gobierno en curso, pero a menudo el resultado ha sido el de un cartucho quemado y el de un fracaso parlamentario.
Para que una moción de censura prospere en España es necesario el voto favorable de la mayoría absoluta de los miembros del Congreso de los Diputados, es decir, 176 escaños. Si los socios no aprietan, esto significa que al PP (137 escaños) no le basta con que Vox (33) apoyara esta iniciativa, sino que resultaría imprescindible que el llamado bloque de investidura se rompiese para unirse a los 170 diputados que suman los Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.
Junts (7 escaños) ya habría hecho un amago en 2024. Especuló con esta idea de la moción de censura el pasado mes de octubre. “No descartamos absolutamente nada. Nuestros votos no pueden ser dados por hechos en ningún caso y creo que esto ahora ya está el Gobierno empezando a comprenderlo”, dijo la entonces presidenta de la formación, Laura Borràs, que primero tuvo que matizar sus palabras y luego fue barrida por Carles Puigdemont de la primera línea del partido en el último congreso de Junts.

