El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este viernes que la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, le dijo que “no tuvo ningún contacto” con la exmilitante del PSOE Leire Díez relativo a la presunta trama para “limpiar” las acusaciones de corrupción contra el entorno de Pedro Sánchez. Unos hechos, ha dicho, que “repugnan”.
Así se ha pronunciado Marlaska tras presidir la puesta en marcha del Centro de Mando del dispositivo de seguridad para la visita del Papa a Madrid. Lo ha hecho después de que la Guardia Civil reconociera este jueves por la noche que su directora general, Mercedes González, y la exmilitante del PSOE Leire Díez se reunieron al menos tres veces de forma privada mientras estaba en marcha la presunta trama para “desestabilizar” causas judiciales que afectaban al partido y al Gobierno. Algo que el titular de Interior ya había negado en dos ocasiones, la última la pasada semana tras la entrada de la Unidad Central Operativa (UCO) en la sede del PSOE de Ferraz.
En esta ocasión, Marlaska ha negado haber mentido cuando negó esas relaciones y se ha defendido alegando que González “en ningún momento” le dijo “que hubiera mantenido ninguna reunión con Leire relativa a los hechos objeto de la trama o donde se hubiera hablado directa o indirectamente de la misma”. “Para mí, eso es lo importante”, ha añadido.
También ha tratado de defenderse de sus palabras de la pasada semana, cuando aseguró que la directora de la Guardia Civil no había tenido “ninguna reunión” con Díez o cualquier otra en persona “en términos de ningún tipo”. Así, ha matizado que cuando dijo “de ningún tipo” se refería a “ningún tipo relacionado con la trama o que se hablara en algún momento de los hechos objeto de la trama o le propusiera nada relativo a la trama”. Por todo ello, el titular de Interior ha vuelto a transmitir su confianza en González y ha negado que se planteara cesarla.

