Entrevista

Miriam González: “Sánchez y Feijóo son políticos del siglo XX”

La abogada se prepara para presentarse a las elecciones generales. Aboga por la renovación de liderazgos políticos y avisa: "La solución no vendrá de un mesías ni del Espíritu Santo"

Miriam González está a punto de dar el paso decisivo para presentarse a las próximas elecciones generales. Lo hace con el compromiso de impugnar la política que hoy conocemos. “Dar la vuelta al país como un calcetín”, asegura.

La abogada, que visita la sede de Artículo14, se compromete a regenerar el país a través de un código ético de Gobierno. Rechaza las etiquetas “de izquierda o derecha” y tampoco desvela con quien preferiría pactar si su partido fuese llave. No busca nombres estrella para impulsar su proyecto porque cree que la gente debe inmiscuirse en lo colectivo. Cree, al contrario de las encuestas, que la ciudadanía puede volver a ilusionarse con la política. “Hay ganas de cambio”, sentencia.

Pregunta. El registro de Democracia 21 como partido político ha generado mucha expectación. ¿De qué depende de que dé ese paso a presentarse a las elecciones generales?

Respuesta: Estamos trabajando con ese objetivo. Lo que ha salido es simplemente un paso administrativo que hay que hacer porque la burocracia puede complicar el poder tener los instrumentos. Pero estamos en ese camino y cada vez más cerca.

P. ¿Hay espacio para otro partido más?

R. Ni siquiera me lo planteo en esos términos. Desde el punto de vista personal ninguna de las cosas que he hecho en mi vida ha sido ‘aquí tienes el espacio y te vamos a abrir la puerta’. Y segundo porque creo que políticamente no es la forma de hacer las cosas. Los espacios se crean. Creo que hay mucha gente en España que no se siente representada por nada de lo que hay ahora mismo, lo que queremos es casi dar la vuelta a la política española como un calcetín.

Mucha de la gente que ahora está en política debería salir. Llevan demasiado tiempo convirtiendo la política en algo que a la gente no le resulta representativo, hay una desconfianza enorme en los partidos. Tiene que haber mucha gente de fuera de la política que se empiece a involucrar.

P. ¿Y a qué tipo de votante apela, más de izquierdas, más de derechas?

R. Pues es que a mí cuando me preguntan si soy de derechas o de izquierdas, nunca sé ni siquiera lo que quiere decir eso, porque una de las cosas que he visto claramente es que al final son casi todos parte de lo mismo. Llegar al poder y llenarlo todo de su gente, sus asesores… Da lo mismo que sean de izquierdas o de derechas. Al final es una forma de hacer política. Si estás buscando una etiqueta, mira lo que hay ahora y lo que estamos intentando poner en marcha es lo otro. Esa es la etiqueta que nos define.

P. De cara a esa presentación de su proyecto para unas próximas elecciones. ¿Cuenta con un equipo para hacer listas? ¿Hay gente que, de verdad, quiere dedicarse a la política?

R. Claro que hay gente. Esa gente que no ha estado involucrada en política y que decide hacerlo por el momento que estamos viviendo. No eres la primera persona que me pregunta si hay gente dispuesta o que cause sorpresa al ver que hay gente de fuera de la política que decide dar el paso. Realmente la pregunta me preocupa porque significa que hemos aceptado y se ha instalado en la sociedad esa sensación de no nos gusta lo que ocurre, pero no se puede hacer nada porque nadie se va a animar o les da miedo. Creo que hay que romper ese estereotipo y naturalizar que gente de fuera quiera entrar en política. Cada generación tiene que contribuir un poco en lo colectivo.

P. Detecto que se ha encontrado, en esa conversación que ha mantenido con la sociedad civil, conformismo. ¿Lo hay de cara a unas próximas elecciones generales?

R. Cada uno, cuando vea las opciones votará lo que quiera. ¿Qué detecto yo? No tanta polarización en los ámbitos políticos y de alrededor. Hay una parte de esa polarización propulsada por el propio sistema político. En la calle veo una sensación de impotencia, pero también ganas de cambio. Que falle la confianza en los partidos quiere decir que no hay confianza en el pilar fundamental de la democracia.

P. ¿Tiene algún nombre estrella en mente para lanzar su proyecto?

R. No estoy buscando nombres estrella. Es una manera que me horroriza de hacer política. Lo que estoy intentando es darle la vuelta a las cosas. Gente normal, de la sociedad, que tiene sus trabajos, que no necesita la política para vivir, pero que entiende que hay que contribuir en lo colectivo en el momento de su vida que les cuadre.

P. ¿Es la corrupción de este gobierno lo que le lleva a dar este paso?

R. Yo es que llevo viendo corrupción pendular ligada a la financiación ilegal de los partidos básicamente desde el segundo y medio de cualquier gobierno de la democracia. Los patrones son muy parecidos. Llego, pongo a los míos. Empiezan a cometer abusos políticos, pero como los he puesto yo, me ayudan a camuflarlos. Mientras tanto, el país no avanza en cuatro décadas.

P. ¿Cómo definiría usted a Pedro Sánchez y a Alberto Ñúñez Feijóo?

R. Como políticos del siglo XX.

P. ¿No cree que cuantas más opciones políticas hay se divide más el voto?

R. Las mayores dificultades para encontrar un acuerdo de gobierno ahora mismo es entre el PP y el PSOE. Si el PP y el PSOE tuviesen voluntad de acuerdo, pues tendríamos soluciones. Son incapaces de sentarse en la mesa y ver cuáles son las áreas en las que se pueden poner de acuerdo.

P. Y de cara a esas elecciones generales, si del partido que usted presente dependiese la llave de la gobernabilidad, ¿a qué partido se la daría? ¿a Pedro Sánchez o a Alberto Núñez Feijóo?

R. Cómo te voy a decir qué haría en unas futuras elecciones si aún no he sacado el partido…

P. Bueno, el PP tiene claro con quien va a pactar. Incluso ya se abre a una coalición con Vox.

R. Bueno, está insinuando ahora que sabe con quién va a pactar, pero ha cambiado mucho en el último año y todavía no ha dicho las cosas muy claras por parte del PP.

P. ¿Por qué cree que el Gobierno puede resistir pese a tener todo a la contra? Calendario judicial, socios que no le apoyan…

R. Sigue teniendo a los socios y por eso resisten. La no aprobación de presupuestos es lo más grave que me parece de toda la legislatura. Es inaceptable y seguramente inconstitucional.

P. ¿Y la oposición está haciendo bien su trabajo?

R. Pues no. Claramente, la oposición me parece que no hace su trabajo, que es el de poner sobre la mesa un modelo claro de país. En un momento de cambio, tienes que tener claro lo que cada partido propugna. Pero no son los únicos que no tienen claro el modelo de país. Hemos ido consintiendo que partidos puedan llegar al gobierno sin contarnos a los españoles qué es exactamente lo que van a hacer.

P.¿Ha hablado con los líderes políticos sobre la posibilidad de presentarse?

R. España Mejor no tiene nada que ver con lo que yo esté tratando de hacer ahora políticamente. Desde esta plataforma hemos hablado con muchos partidos sobre propuestas de vivienda, de fiscalidad, de limpieza, de aforamientos. 99 propuestas concretísimas sobre el código ético de gobierno. La pregunta no es si nos hemos reunido con ellos, sino qué han cambiado. Nada. No han tomado ni una.

P. ¿Y por qué no lo hacen?

R. Porque sabemos que no abren la puerta a medidas concretas de regeneración, porque esas son las cosas de comer y las cosas del comer no las tocan. Hay muchísima gente viviendo de los partidos políticos, de sus redes clientelares.

Miriam González
Miriam González
Javier Cuadrado

P. Habla de limpiar el sistema político. ¿Por dónde empezaría usted esa limpieza? El PP también habla de un plan de regeneración institucional, de levantar alfombras y abrir ventanas.

R. De entrada, no a lo que le he visto hacer al PP, porque al PP no le he visto hacer eso ni cuando estaba en el Gobierno ni se lo veo hacer ahora en las comunidades. Hay tres grandes ámbitos donde hay que centrarse. Cortar de raíz las redes clientelares, acabar con el 90 por ciento de los asesores. También necesitamos tribunales especializados en corrupción. Hay que ligar la corrupción a la financiación de los partidos políticos. No puede ser que cuando se abre una investigación por corrupción, una imputación, que los partidos sigan recibiendo subvenciones públicas. Luego está la despolitización de los organismos independientes y de contrapesos.

P. Podemos también decía que PP y PSOE se repartieron los jueces.

R. Pues no he visto que lo hayan cambiado. Ni que hayan acabado con los asesores. Tampoco en Sumar. Y tampoco veo en los acuerdos de investidura entre PP y Vox esa limpieza que prometen.

P. Ya que habla de PP y Vox en las comunidades. ¿Qué le parece la prioridad nacional?

R. Es muy difícil tener una opinión concreta porque no sabemos exactamente qué es lo que quieren decir. Pero ahora esos que firman el arraigo estaban en contra cuando lo planteaban los partidos independentistas. Sería estupendo que cuando se crean esos revuelos sociales, al menos supiesen lo que están planteando para no calentar el ambiente. Sortear los problemas y a plantear soluciones.

P. Precisamente, el PP lleva unas semanas instalado en varios debates, con la ley de nietos, o con el absentismo laboral.

R. Estaría bien claridad, sí.

P. ¿Cuál es la fórmula mágica para devolver esa confianza de la política a los ciudadanos?

R. Yo no tengo una fórmula mágica. Yo vengo aquí con un grupo de gente diciendo cosas que son de cajón. Aquí no va a venir un mesías a solucionar las cosas, ni nos vendrá la solución del Espíritu Santo. Hay que currárselo, de manera sensata, con pico y pala.

P. ¿Cree que hace falta una mujer presidenta del Gobierno?

R. Nunca me planteo estas cosas con términos de género. Me gustaría ver que estas cosas se normalizan en todos los países y también en España. A lomejor lo que hace falta es que se involucren más también las mujeres.

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