Sánchez inicia el curso con una brecha en su Gobierno por la crisis de Ceuta

El presidente comparece el día tres tras la revuelta en su gabinete contra Robles por el papel del CNI. Desde Sumar rechazan la estrategia con respecto a Marruecos

Robles y Marlaska en el Congreso
Robles y Marlaska en el Congreso
Efe

La crisis en Ceuta explota a Pedro Sánchez en el inicio de un curso político decisivo, con las elecciones generales a la vuelta de la esquina. Este jueves tres de septiembre dará explicaciones en el Congreso, tras tomar el mando único y con Defensa e Interior a la gresca por las alertas de Inteligencia ante la gran avalancha de finales de julio. “Margarita -Robles- solo mira por ella. En este caso, no le importó ni mentir”, se ha llegado ya escuchar en boca de un ministro del ala socialista, lo que evidencia la tensión que se ha vivido de puertas para adentro.

El detonante de la crisis interna fue el choque entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska, escenificado el martes en dos comparecencias casi simultáneas. Desde el Congreso, la ministra de Defensa sostuvo que el CNI -con 25 agentes desplegados en Ceuta, según desveló- sí avisó del movimiento en la frontera y del riesgo de un salto masivo como el que acabó produciéndose, con 80.000 personas en dos días. Los agentes, aseguró, trasladaron la información el 29 de julio a la Delegación del Gobierno y a las Fuerzas de Seguridad, aunque después matizó que los avisos fueron “verbales”.

MADRID, 25/08/2026.- La titular de Defensa, Margarita Robles (c), comparece este martes en el Congreso para dar explicaciones sobre la situación en Ceuta, tras la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos a finales de julio. EFE/ Borja Sánchez-Trillo
Margarita Robles (c), comparece este martes en el Congreso para dar explicaciones sobre la situación en Ceuta.
EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Pero, desde La Moncloa, Marlaska la desmintió sin contemplaciones: “No había ningún informe que atisbara que el 30 de julio iba a acontecer lo que sucedió”, dijo.

La reacción posterior fue en cadena. El delegado del Gobierno en Ceuta emitió un comunicado negando haber recibido “informe alguno” y recordando que “no tiene competencias” sobre el CNI. Y en privado, el malestar contra Robles se desbordó. “Por quedar bien arrastra por el barro al resto”, dijo un segundo ministro, como dio cuenta Artículo14. Pese a todo, fuentes de La Moncloa descartan movimientos contra la ministra o sobre el mando del CNI. De momento, Robles mantiene el apoyo del presidente.

En la balanza, fueron más los ministros que de forma más o menos velada se situaron del lado de Marlaska, a pesar de las matizaciones posteriores sobre esos avisos del CNI. Ángel Víctor Torres llegó a decir que “no hubo ninguna comunicación” del CNI que anticipara la llegada de “decenas de miles de personas” y despachó la información de Robles como una “reflexión propia”. Por su parte, el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, llegó a negar la evidencia —”no existe contradicción”— para, acto seguido, abrazar la tesis de Marlaska: “En caso de haber tenido conocimiento del alcance de ese riesgo, pues se habrían tomado, evidentemente, las medidas necesarias”.

Ya este viernes, tras días de polémica, Marlaska defendió en la Comisión de Interior que la crisis migratoria obedeció a “causas diversas” -bulos en redes sociales y la interpretación de una sentencia judicial, recitó- e intentó rebajar la tensión con Robles exculpando a los servicios de inteligencia.

El papel de Marruecos

Otra de las patas de la estrategia de Moncloa es ensalzar la labor de contención y colaboración de Marruecos. Y en este extremo con quienes choca Sánchez son con los ministros de Sumar, que niegan la mayor y exigen explicaciones al país vecino, como hizo Sira Rego en una reciente entrevista con este periódico. “Es evidente que 80.000 personas no pueden pasar la frontera de Marruecos sin que Marruecos lo sepa y sin que haya una organización detrás”, sentenció la titular de Infancia.

Además, tanto los socios parlamentarios del Ejecutivo PP como Vox también reclaman que se ejerza más presión sobre Marruecos.

Torres sobre el terreno

En paralelo, el Gobierno intenta tomar las riendas sobre el terreno. El Consejo de Ministros declaró la “situación de interés para la seguridad nacional” tras un Consejo de Seguridad Nacional presidido por Sánchez, y encargó a Torres el mando único de la crisis a través de un órgano que coordina a once ministerios con la ciudad autónoma.

El ministro de Política Territorial presidió una primera reunión con diez ministros y el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en la que anunció que los polideportivos dejarán de ser la única solución habitacional y se habilitarán nuevos espacios de acogida para rebajar las tensiones vecinales. El Ejecutivo insiste, además, en activar el traslado solidario de menores no acompañados al resto de comunidades autónomas, lo que ha abierto otro frente con los gobiernos de PP y Vox.

La ronda de ocho ministros por el Congreso tampoco ha servido para apaciguar el ambiente político. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, calificó de “extraordinaria” la respuesta del Gobierno en su comparecencia ante el Congreso, donde anunció una ampliación de crédito de hasta 44,51 millones de euros para reforzar la atención humanitaria en Ceuta. Saiz defendió que el Ejecutivo ha actuado “desde el primer momento” bajo los principios de “legalidad” y “humanidad”, y que “no existe contradicción entre seguridad y humanidad, entre proteger fronteras y socorrer a quienes necesitan ayuda”.

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