El Gobierno cambia el guion y pasa de dejar toda la responsabilidad de la crisis migratoria al gobierno ceutí a tomar el control por completo a través del mando único. Si bien, no se espera una visita inmediata del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Su único desplazamiento se produjo horas después de la entrada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma. Según explican fuentes gubernamentales a Artículo14, “no está previsto que en el corto plazo el presidente se desplace”.
El Gobierno asegura que la prioridad en estos momentos es resolver los expedientes de los inmigrantes que han solicitado protección internacional junto a la devolución del resto. De ahí que, en estos momentos, justifican, no agenden una visita del presidente. “Estamos en la fase de gestionar sobre el terreno”, despachan.

Moncloa confía en que el “mando único” funcione. “Son los ministros los que ahora se arremangarán”, aseguran en relación con el trabajo que ahora queda por delante. Desde la instalación de nuevos refugios para dar cabida a los migrantes que permanecen en las calles, pasando por la coordinación de la devolución y repatriación de los mismos o la gestión de la acogida de menores en las distintas comunidades autónomas.
El líder del Ejecutivo delega así en el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, quien tras el Consejo de Ministros viajó a Ceuta. Una designación que el Gobierno ha definido como la “mejor” debido a su dilatada experiencia para gestionar crisis migratorias como presidente de Canarias, pese a que el mando único de las crisis normalmente recae en el Ministerio del Interior. “No se me ocurre mejor ministro”, ratificó la ministra portavoz, Elma Saiz. “Esto es un órgano colegiado en el que estamos, como desde el principio, todos los ministerios que tenemos algo que decir o algo que hacer”.
Si bien no se espera una visita del presidente, el Ejecutivo sí confirma que comparecerá en el Congreso de los Diputados para explicar la gestión del Gobierno el próximo 3 de septiembre. “Es el primer ministro que más ha comparecido en las Cortes Generales”, refrendan en Moncloa. La fecha, sin embargo, todavía no ha trascendido y habrá que esperar al inicio del periodo de sesiones para que tenga lugar.
La solicitud de comparecencia, registrada este miércoles, 26 de agosto, se formula al amparo del artículo 203 del Reglamento de la Cámara. El documento reclama la presencia del jefe del Ejecutivo para ofrecer explicaciones sobre la respuesta adoptada por el Gobierno ante la situación generada en la ciudad autónoma.
Sin autocrítica
El Ejecutivo inicia así una nueva “fase” de la crisis migratoria -al implementar el mando único- pero evita hacer autocrítica sobre su gestión durante este mes. Según defendió el ministro de Política Territorial, “el Gobierno ha estado de forma permanente” con visitas de hasta siete ministros a la zona. “Empezamos una fase constructiva en la que hay un mando colectivo, en el que también está el Gobierno de Ceuta y que tendrá sus derechos y obligaciones”. De hecho, el Ejecutivo saca pecho por la “rápida” devolución de inmigrantes en las primeras horas tras la avalancha. “Alguien pondrá en valor un día que en Italia entraron 150.000 inmigrantes en 2023 y no salió ninguno. Nosotros en 24 horas conseguimos que salieran el 90 por ciento”, defienden.
Además, en el Ejecutivo, aseguran que no habría “cambiado nada” decretar antes el mando único porque “no ha habido un problema de coordinación con Ceuta”. Destacan que, pese a discrepancias públicas, ninguna de ellas ha sido ahora el “detonante” para tomar la decisión de ser la autoridad funcional en la crisis.

Dicho esto, no ofrece explicaciones claras en público de por qué entonces ahora sí se hace responsable de la crisis y no el mismo día de la entrada masiva. Fuentes gubernamentales dicen en privado que estaban dispuestos a tomar el control desde el primer momento si Ceuta así lo solicitaba. Aun así, aseguran que no lo veían “necesario” porque la coordinación era buena.
Vivas pidió a Moncloa que asumiera el mando único en repetidas ocasiones a lo largo del mes de agosto pero, según el relato de Moncloa, esa petición no continuó sus cauces oficiales. Esto es, el Gobierno ceutí solo hacía sus peticiones en los medios. Fue tras la segunda visita de Alberto Núñez Feijóo a Ceuta, cuando compareció con el presidente ceutí y reclamó oficialmente el mando único y, entonces, Moncloa lo sopesó y aceptó. “Ahí es cuando damos el paso al frente”. Desde el Ejecutivo se insinúa que la ciudad “no quería perder el liderazgo de la crisis”. Aun así, en el Ejecutivo evitan cualquier choque con el ejecutivo autonómico.
Moncloa justifica la ausencia del Rey
A esta “buena” coordinación entre el Gobierno central y el ceutí lo que no le sigue es una interlocución entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, líder de la oposición. Desde el PP confirman que el Gobierno “no” les ha llamado para informarles sobre el avance de la situación. En la misma línea, desde el Ejecutivo tampoco hay una línea de comunicación abierta con los socios de Gobierno, quienes se han mostrado muy críticos con la gestión de la crisis.
El Gobierno confía en conseguir más pronto que tarde la normalidad en Ceuta, aunque no le pone plazos formales. El real decreto con el que se aprobó este martes el mando único sí cifra el 31 de diciembre como fecha de vigor de las medidas excepcionales, aunque se encuentra abierto a prórroga.
Una reunión en la que el Rey no estuvo presente, pese a que normalmente, cuando se convoca este órgano de manera anual, siempre la preside. “Era una reunión de trámite”, trasladan fuentes gubernamentales, que aseguran que el jefe del Estado tampoco solicitó su asistencia. Lo cierto es que la última vez que el órgano se convocó de manera extraordinaria ante el apagón, Felipe VI sí asistió e incluso se desplazó a Moncloa para celebrar la reunión. “Es una falsa polémica”, zanjan.

