Pedro Sánchez no ve “motivos” ni “elementos” para retirar su apoyo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero tras acceder al sumario del caso por el que está investigado. “Todo mi apoyo al presidente Zapatero”; “creo que no hay motivos para cambiar esa posición”, afirmó este miércoles.
Y rebajó la gravedad del nuevo frente judicial abierto contra su partido, traducido en la personación de la Guardia Civil en su sede, afirmando que ni esta ni otras investigaciones “impugnan” la gestión de su Gobierno. Ni los “logros” de España durante su etapa en La Moncloa.
Desde la embajada de España ante el Vaticano, tras reunirse con el Papa, León XIV, Sánchez ha comparecido por primera vez en rueda de prensa desde que el juez de la Audiencia Nacional José Luís Calama levantó el secreto de las actuaciones del caso Plus Ultra. Es la causa por la que deberá declarar Zapatero, cuyo sumario se conoció este lunes.
De hecho, se puso ante las cámaras y micrófonos apenas tres horas después de que se conociera la entrada de la Unidad Central Operativa (UCO) del Instituto Armado en la sede nacional del PSOE, en la calle Ferraz, para requerir información en el marco de otra investigación secreta que instruye el magistrado Santiago Pedraz, también de la Audiencia Nacional.
En paralelo, los agentes también se personaron en la Dirección General de la Guardia Civil para recabar información sobre la misma causa. Se trata de una investigación de Pedraz sobre una presunta trama para desestabilizar procedimientos judiciales contra el partido y contra el Ejecutivo, por la que han sido imputados la exfontanera socialista Leire Díez; el exsecretario de Organización, Santos Cerdán, o el exdirigente y exconsejero andaluz Gaspar Zarrías. También la gerente del PSOE, Ana María Fuentes Pacheco, a la que Sánchez respalda, de momento: “Ha llevado las cuentas de manera escrupulosa”.
Eb la misma línea defensiva, el presidente ha repetido que la causa no “impugna” su gestión. En paralelo, afirmaba que no quiere “minusvalorar” la “gravedad” o “importancia” de la investigación. Y que la multiplicación de escándalos no se traducirá en un adelanto de las elecciones generales, previstas para 2027.
De hecho, respondió tirando de ironía a la petición del presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, que aboga por llamar a las urnas este año: “Hay algún compañero que lo que me pide es adelantar las elecciones, porque piensa que voy a tener mayoría. Yo no puedo convocar elecciones por el interés partidista, lo tengo que hacer por el interés de los ciudadanos”.
Además, presumió de que ya actuaron contra la exmilitante socialista cuando empezaron a conocerse sus manejos, hace un año. Y vendió que “si hay comportamientos irregulares nuevos”, actuarán “con la misma contundencia”. “No tenemos nada que esconder”.

