El esquema del ataque de Donald Trump a Venezuela (3 de enero) se repite. Pedro Sánchez reacciona al ataque de EEUU e Irán en Israel yendo más allá que la UE. Cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Layen, evitaba a aludir siquiera a estos países, y centraba el foco en los “ataques injustificados” de Irán a otros países en la región, el presidente del Gobierno español condenaba inicialmente la “acción militar unilateral de EEUU e Israel”, así como “las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria”.
“No podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio”, escribió el presidente en la red social X, en su primera y única respuesta a esta escalada. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, era quien desde su ministerio mantenía el gabiente de crisis y estaba en contacto con sus homólogos europeos a la par que reportaba al presidente del Gobierno. Anticipaba que las Embajadas de España en la región estaban “plenamente operativas para los españoles”. “Es hora de retomar el diálogo y alcanzar una solución política duradera para la región”, pedía.

Desde Sumar, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, acusaba a Trump y Netanyahu de ser “una amenaza para la seguridad de todo el planeta“, obviando la respuesta de Irán. Su partido, Movimiento Sumar, expresó su “condena sin paliativos” ante la “agresión imperialista contra el régimen teocrático y dictatorial iraní”.
Y el Gobierno de coalición se veía respaldado por la mayoría de aliados de izquierdas del arco parlamentario. De EH Bildu a Podemos, pasando por el BNG, los partidos del hemiciclo han criticado el ataque a Irán, que “vulnera el derecho internacional” y “vuelve a evidenciar la inestabilidad del contexto mundial” -Bildu, que no cuestiona la respuesta de Irán-.

Ione Belarra, secretaria general de Podemos, condenó la agresión a Irán y reclamó a Sánchez que “haga algo de una vez” para “aislar internacionalmente” a Trump. Además de volver a abogar por salir de la OTAN, una “alianza criminal que nos convierte en cómplices de intervenciones militares ilegales”.
“Es evidente que esta es una guerra por petróleo, lo único que le interesa a EE.UU. es la pasta y lo que quieren es que Irán, igual que Venezuela, deje de venderle petróleo a China porque lo único que les interesa es su guerra comercial con China”, afirmó Belarra desde Sevilla. El BNG denunció el incumplimiento por parte de EEUU e Israel del derecho internacional”, y que “Trump permitió y contribuyó al genocidio en Gaza”.
La gravedad de la situación internacional contrastaba con la actividad doméstica. Con partidos de ámbito nacional desplegando actos de campaña en Castilla y León. Y con otros, como ERC, proclamando la candidatura de Elisenda Alemany a la alcaldía de Barcelona.
Sin contactos entre Moncloa y los partidos
Esta situación bélica no ha servido para que los contactos entre el Ejecutivo y el principal partido de la oposición se reactiven. Al cierre de esta edición, ni Moncloa, ni el ministerio de Exteriores descolgaban el teléfono para informar al PP sobre la escalada militar ni tampoco al resto de partidos con representación parlamentaria.
Por su parte, el líder del PP apuró hasta las 16.00 horas –Sánchez reaccionó a las 12.29 horas en sus redes sociales-, para marcar la posición de su partido. Un silencio comedido frente a la frenética reacción en la izquierda. En sus filas criticaron que no había habido contactos con Moncloa. “El Gobierno no se ha puesto en contacto con ninguno de nosotros para informar de lo que sucede en Irán”, afirmaron fuentes del PP.

“El régimen iraní masacra a sus propios ciudadanos, persigue la bomba nuclear, financia el terror y desestabiliza la región. Ningún demócrata puede ser condescendiente con ello porque la libertad se defiende en todo el mundo“. “Occidente debe estar unido: contención, evitar una escalada y volver a la negociación”, añadió Alberto Núñez Feijóo.
También reclamó al Ejecutivo la activación inmediata de “un plan de protección y evacuación” de los ciudadanos españoles en la región. Un paso más allá fue la portavoz adjunta del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, quien afirmó que era “la hora de la libertad para Irán”. Bendijo a Estados Unidos e Israel por participar en una “operación decisiva”. Pidió a España y Europa apoyar a Irán “sin matices y sin fisuras”.
