El Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), del Tarajal ya está en funcionamiento, pero sin los medios necesarios para afrontar el volumen de trabajo. La nueva zona policial habilitada en una nave nació precisamente para descongestionar las dependencias policiales después de semanas de saturación. Sin embargo, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) denuncia que la improvisación continúa. Solo disponen de cuatro ordenadores para realizar las labores policiales y administrativas de filiación y reseña pero necesitarían al menos 14 equipos para poder trabajar en condiciones adecuadas.
Sobre esos ordenadores recae buena parte del trabajo de identificación de las personas que han llegado a Ceuta durante la avalancha. El CATE se creó precisamente para agilizar unos trámites que durante semanas se han realizado en unas dependencias policiales desbordadas. Ahora, desde el sindicato policial advierten de que tienen que repartirse en esos cuatro equipos entre el personal destinado en las instalaciones.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, destacó el viernes en la Comisión de Interior que la dotación informática se ampliará hasta los 14 equipos “para adecuar la nave a las necesidades operativas” un anuncio de llega después de la reclamación del sindicato y que, a pesar de las peticiones, desde Interior siempre se les responde con el silencio, apuntan.

Y hay otra carencia todavía más básica. Los policías aseguran que ni siquiera se les está suministrando agua para beber durante el servicio. “No estamos hablando de una comodidad”, denuncia el SUP, sino de garantizar unas condiciones mínimas a funcionarios que afrontan jornadas de enorme carga de trabajo.
Policías de Extranjería haciendo de seguridad
Las deficiencias no se limitan a los medios materiales. El sindicato también alerta de problemas en la seguridad del acceso al CATE.
La falta de una dotación específica obliga a que policías destinados a las labores de Extranjería tengan que abandonar sus cometidos para cubrir la puerta y asumir funciones de seguridad.

El SUP reclama que exista personal destinado específicamente al control del acceso para evitar que los agentes que deben realizar las filiaciones tengan que dejar su puesto.
A esto se suma otra queja: la ausencia de un responsable de categoría de inspector durante determinados turnos. Según trasladan los funcionarios al sindicato, por la mañana sí hay un inspector responsable, mientras que por la tarde no cuentan con uno de esa categoría en las instalaciones. “Abrir una nave no es solucionar el problema”
Para el SUP, el CATE era una infraestructura necesaria y su puesta en marcha supone atender una reivindicación que el sindicato había planteado ya el 25 de julio, cuando la llegada masiva de migrantes comenzó a tensionar las dependencias policiales. Pero, advierten, un edificio por sí solo no identifica, no reseña y no tramita expedientes. “Lo hacen los policías”, recuerdan.
Por eso, el sindicato reclama al Ministerio del Interior que dote de inmediato las instalaciones de personal suficiente, seguridad permanente, responsables durante todos los turnos y equipos informáticos acordes con el volumen de trabajo.

