El tiempo apremia y los avances todavía no llegan. Y eso empieza a desesperar a Vox, según fuentes de su cúpula. Han pasado 22 días desde las elecciones andaluzas y el avance más significativo ha sido la conversación que mantuvieron el pasado sábado Juanma Moreno y Santiago Abascal en el Palacio Real por la visita del Papa.
Una conversación de media hora de duración, desvelada por Artículo14, en la que, sin embargo, “no se avanzó nada”, según denuncian fuentes autorizadas de Vox. Desde el PP, sí se había asegurado que esa charla fue “importante” para generar un entorno de confianza entre ambas partes.

Pero el partido de Santiago Abascal limitan el impacto de esa charla. Incluso la restringen a la propia coincidencia de que ambos acudieron a la recepción en el Palacio Real con motivo de la visita del Papa León XIV a España. “No podían no hablar”, zanjan. Antes, el equipo de Moreno ya telefoneó a Vox aunque sin entrar en materia, como avanzó también este periódico. En el entorno de Abascal, subrayan que la llamada tiene que producirse es la de Moreno a Manuel Gavira, el líder de Vox en Andalucía.
Una semana clave
Pese a que Vox descafeína los contactos, en el PP sí creen que esta semana será clave. “De aquí al jueves”, explican a este diario fuentes al tanto de las negociaciones. Y es que el Parlamento andaluz se constituye este 11 de junio, y a partir de ese momento comenzará a correr el reloj electoral.

El nuevo presidente de la Cámara tendrá 15 días hábiles para proponer un candidato a la Presidencia de la Junta, que previsiblemente será el propio Moreno por ser el más votado. Desde ese primer debate de investidura, el Estatuto de Autonomía otorga dos meses al candidato para obtener los apoyos necesarios -bastaría la mayoría simple-, lo que situaría el límite a finales de agosto. Si transcurre ese plazo sin que ningún candidato consiguiera el respaldo de la Cámara, se repetirán las elecciones en Andalucía.
Pese a la urgencia, ambos partidos se han sumido en el silencio. De hecho, los detalles de las negociaciones se resuelven así. “El presidente está llevando personalmente todo”, explican en su entorno.

Una de las claves de la futura negociación será si Vox exige o no entrar en el Gobierno de Juanma Moreno. En Vox se guardan esta carta hasta el final. En Bambú advierten de que en los contactos tendrán muy presente la “proporcionalidad”. Mientras, Moreno ya ha advertido que no quiere consejeros de Vox en su gobierno. Todas las diferencias, junto a la “prioridad nacional” que exige Abascal, deberán resolverse a partir de ahora.
Precisamente, el secretario general del PP-A, Antonio Repullo, aseguró que los contactos con Vox serán “inminentes en esta semana” y se desarrollarán “en el ámbito andaluz”. Esto es, en un primer momento, la dirección nacional del PP quedará al margen. Repullo evitó dar más detalles sobre los pormenores de las negociaciones. Pendientes de “día y hora”, aseguran.
Repullo sí fue claro en cuanto a los objetivos del PP-A: “La clave es la estabilidad, el bien común y tener un gobierno que sea capaz de dar respuesta a los andaluces”. También lanzó un aviso sobre el tono que quiere para las negociaciones: “Andalucía no puede convertirse en un espacio de prolongación del ruido nacional”.

