Quedan 24 horas para que Juanma Moreno pronuncie su discurso de investidura en el Parlamento de Andalucía. Y, en estos momentos, nada hace pensar que salga investido en primera votación, con mayoría absoluta. Vox, partido del que el PP necesita dos síes, se mantiene en el “no” y todo apunta a que tumbará la primera votación de investidura, tal y como adelantó este diario.
“Se va a llevar un no como un piano de cola”, auguran fuentes de la dirección nacional de Abascal en las horas previas a la investidura. Durante todo este fin de semana se están manteniendo negociaciones para desatascar la gobernabilidad en Andalucía, pero los avances no son suficientes. “Nada se desbloquea”, aseguran las citadas fuentes.

“Vox apoyará un programa de gobierno en el que estén las ideas de Vox, no a una persona”, explican en el equipo de Vox. Del lado del PP reconocen que algunas de las cuestiones planteadas por sus interlocutores son “inasumibles” y de ahí que se estén intentando limar.
Este clima lleva a Vox a empezar a deslizar que también podrían dar un “no” a Moreno en segunda votación, donde necesita más “síes” que “noes” para salir investido como presidente el próximo jueves. “Todo depende de si hay acuerdo, que en estos momentos no lo hay”, explican.

El partido de Abascal traslada que Moreno ya sabe como conseguir el sí de su investidura y que está en sus manos. “Ellos decidirán los tiempos de aceptar”, zanjan, quitándose así cualquier tipo de presión sobre los acontecimientos en esta semana. En Génova dejan en manos de Moreno los tiempos y el modo de negociar. “Estará buscando la fórmula que le guste a él”, le justifican.
En la mesa de negociación se trabaja con buen talante, aun así. En estos momentos, lo que se está debatiendo son las medidas a aplicar en un futuro gobierno. En las carpetas y papeles de cambio, la prioridad nacional y la desregulación -derogación de leyes y simplificación de trámites burocráticos-.

Vox sigue el mismo patrón que en negociaciones anteriores y, de hecho, sacan pecho de esa ventaja frente a Moreno, a quien ven como un presidente autonómico idéntico al resto tras perder la mayoría absoluta en estas elecciones autonómicas. En el PP, sin embargo, le dan un estatutos especial y respetan a pies juntillas sus tiempos y decisiones en la negociación con Vox. “Dejemos trabajar a Juanma”, se dice en Génova ante el riesgo de que la investidura resulte fallida.
De momento, PP y Vox aún no estarían abordando la confección del gobierno. “Estamos con las medidas”, aseguran. Si llegan a este punto, Moreno les ofrecerá cargos intermedios y puestos en la Mesa del Parlamento andaluz y en el Senado, tratando así que no formen parte del consejo de gobierno.

