El callejón para la gobernabilidad en Andalucía tiene una única salida para el popular Juanma Moreno: aceptar el concepto que el partido de Santiago Abascal ha convertido en su nuevo leitmotiv. El principio de prioridad nacional es innegociable y, desde la dirección nacional de VOX, insisten en que sin incluirla en un hipotético acuerdo programático no harán presidente de la Junta de Andalucía a Juanma Moreno.
Esta semana han comenzado las negociaciones con una primera toma de contacto que ambas formaciones califican de “cordial” y ambas partes se han emplazado a seguir dialogando. VOX ha criticado a Moreno por haber demorado más de tres semanas el inicio de los contactos oficiales y prevén una negociación “larga” y algo más “tediosa” que con otros presidentes autonómicos. Lo creen así por las reticencias programáticas que, aseguran, tiene el popular.
“Propuesta irreal e ilegal”
Lo cierto es que Moreno ha sido muy crítico con el principio prioridad nacional al que ha calificado de “eslogan hueco” o “propuesta irreal e ilegal” no solamente en campaña electoral, algo comprensible, si no también después de las elecciones. En los últimos días, el andaluz ha pedido un acuerdo “justo” y “razonable” a VOX y, para los de Abascal, eso pasa por asumir parte del contenido que han firmado los demás presidentes autonómicos del PP.
Desde la dirección nacional de Alberto Núñez Feijóo no ven ningún problema en que Moreno lo haga. La cúpula popular ha estado en la redacción de los pactos autonómicos y todo lo asumido en otros territorios tiene parte de su impronta y su visto bueno. Dirigentes del PP animan a Moreno a asumir, al igual que sus homólogos, parte del ideario de VOX. “No tiene otra opción y no puede impugnar algo que han firmado sus compañeros”, defienden estas fuentes. “Si no quiere firmar, Génova le obligará”, sentencia, por su parte, un líder territorial.
VOX no descarta pedir entrar en Gobierno
Para VOX es mucho más importante mostrar su fortaleza pactando parte de sus medidas que los sillones. Más aún en esta ocasión en la que Moreno tan sólo se ha quedado a dos escaños de la mayoría absoluta y ellos han obtenido el porcentaje de voto más bajo de todo el ciclo electoral: un 13,8% de los votos.

Así, en la cúpula del partido ven en este pacto un “trofeo” muy valioso para ellos. Que el barón “moderado” por excelencia tenga que “tragar” con parte de su retórica es algo a lo que no van a renunciar. Además de la prioridad nacional, exigen medidas en fomento de la familia y el rechazo a Mercosur o a ciertas medidas del Pacto Verde. Hasta que no haya un acuerdo programático no se pasará a hablar del posible organigrama.
En este sentido, los de Abascal hablaban (en privado) de la posibilidad de “fórmulas alternativas” como viceconsejerías -dependientes de una consejería del PP- o direcciones generales. Eso era hasta hace unos días. Ahora, según fuentes del partido, ya no descartan pedir estar en el Ejecutivo con una consejería. Es una cuestión con la que Juanma Moreno tendrá que negociar ante su insistencia de querer gobernar en solitario. Si los de Abascal pueden vender un acuerdo programático -con parte de sus medidas y retórica- y Moreno consigue un gobierno en solitario ambos tendrán un argumento a favor de su parroquia.

Investidura en la primera quincena de julio
Tras la sesión de constitución del Parlamento andaluz se ha abierto un periodo de quince días hábiles para la designación de un candidato para la presidencia de la Junta de Andalucía. El límite es el 29 de junio. A partir de ahí, el PP con su mayoría absoluta en la Mesa podrá decidir cuándo se somete a la votación de la Cámara por primera vez en una sesión en la que deberá alcanzar mayoría absoluta. Habrá una segunda oportunidad por mayoría simple. Y una vez que esto ocurra empezará a contar el plazo de dos meses para la convocatoria electoral.
En este sentido, fuentes de PP y VOX prevén una investidura a mediados de julio y descartan la repetición electoral. “Nadie se puede permitir volver a las urnas por no llegar a un acuerdo como ya han hecho Mañueco, Azcón y Guardiola”, explica un dirigente popular. Quedaría, por tanto, un largo mes de negociación por delante.
Dentro de la misma, se espera que los de Abascal pidan un puesto en la Mesa del Parlamento de la que VOX se quedó fuera esta semana. En las negociaciones en Aragón ocurrió lo mismo y -tras el acuerdo de coalición entre PP y VOX– se modificó y los de Abascal se hicieron con dos puestos, entre ellos la vicepresidencia primera. Los senadores por designación autonómica también estarán encima de la mesa negociadora.
La naturalización de los pactos con VOX ya es historia del PP. La presidenta de Extremadura, María Guardiola, el aragonés, Jorge Azcón y el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco han dejado el camino señalado a Moreno. El pacto andaluz llegará, más pronto que tarde, y será el preludio del que surgirá tras las elecciones generales. Feijóo y Abascal están condenados a entenderse y cada vez lo hacen mejor.

