El estrés y la ansiedad son parte inevitable del proceso de gestación. La preocupación por el estado de salud del niño (y de una misma) inunda la mente, especialmente en el tiempo de reposo absoluto.
Ahora, se ha cifrado de manera aproximada la cantidad de mujeres que sufren algún problema relacionado con la salud mental al gestar. Los datos apuntan a una de cada tres mujeres embarazadas padece algún TMC (trastorno mental común).
Lo preocupante es que buena parte de estos padecimientos vienen provocados por la violencia de la pareja sobre las embarazadas.
Una reciente investigación publicada en el magacín científico Scientific Reports ha sido la que ha detectado este y otros factores de riesgo comunes de cara a sufrir un posible TMC estando encinta. Para ello, realizaron una revisión y un metaanálisis de múltiples estudios realizados en Asia, África y Sudamérica.
El estudio detectó que más del 31% de las mujeres presentaron algún síntoma de trastorno mental o malestar psicológico. En su mayoría, manifestados como ansiedad, insomnio y depresión.
Los problemas de salud mental pueden interferir en el cuidado prenatal, aumentar las complicaciones durante la gestación e incluso afectar negativamente al desarrollo del bebé.
Así lo creen también el grupo de investigadores involucrados. Además, estos comprobaron que el proceso de detección de problemas de salud mental era inconsistente en muchos de los países sobre los que analizaron los datos.
El mencionado análisis abarca más de 17.300 mujeres de los distintos continentes. Prácticamente, una de cada tres de todas ellas manifestaron experimentar algún malestar psicológico notable durante su embarazo.
La violencia de género sobre las embarazadas, un factor de riesgo global

Estos hallazgos sobre los TMC ha hecho pensar a los expertos que los problemas de salud mental no son casos aislados durante la gestación. Muchas familias de todo el mundo podrían sufrir o haber sufrido alguno de estos padecimientos sin saberlo, siendo los perjudicados tanto las madres como los hijos.
En cuanto a las causas de estos trastornos, el grupo científico encontró vínculos entre antecedentes familiares de enfermedades mentales, abortos previos y otras complicaciones similares, enfermedades crónicas… Pero el más significativo fue el de la violencia de la pareja sobre las propias mujeres embarazadas.
Los datos reflejaron que las mujeres gestantes que sufrieron violencia de su pareja tenían cerca de 2,6 veces más de probabilidad de padecer algún trastorno mental común, frente a quienes no sufrieron maltrato alguno.
Pese a las diferencias de las metodologías de las investigaciones analizadas, y de los orígenes de cada uno de ellos, la estadística era heterogénea en todos los estudios incluidos. Al margen de esto, los expertos categorizan esta causa principal de TMC como “estimación aproximada”, y no como una tasa global definitiva.
El estudio muestra una disparidad regional en los TMC padecidos durante el embarazo. Las diferencias en la calidad de la salud pública, el estrés, las influencias socioculturales y las desventajas socioeconómicas son muy notables.
Adicionalmente, muchas mujeres no cuentan con un entorno seguro y de apoyo durante el embarazo. Esto propicia la violencia de pareja sin consecuencias y sin frenos, debido a la ausencia de atención legal, social y médica correspondiente.
Por ello, los investigadores han propuesto mejoras en el acceso y la disponibilidad de pruebas sobre la salud mental de las embarazadas, así como servicios de asesoramiento y prevención de violencia de género más extendidos. También reclaman más investigaciones en regiones subrepresentadas, con el fin de obtener estimaciones globales más cercanas a la realidad de muchas mujeres.

