El tiempo en España

A partir del jueves 20, un chorro polar provocará un giro radical en la previsión del tiempo

AEMET prevé un descenso generalizado de las temperaturas y un episodio de lluvias y tormentas que ganará fuerza durante el fin de semana

Previsión del tiempo para el domingo 23 de agosto de 2026 - Sociedad
Mapa con la previsión del tiempo para el domingo 23 de agosto de 2026.
Meteored

España está a punto de cambiar de escenario meteorológico. Después de semanas dominadas por el calor intenso y episodios de temperaturas extremas, la previsión del tiempo anticipa un descenso térmico generalizado, un aumento de la inestabilidad y el regreso de las tormentas a partir del jueves 20 de agosto. El responsable será un cambio en la circulación atmosférica asociado a una ondulación del chorro polar y al paso de una vaguada sobre la Península.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado que el cambio comenzará a hacerse evidente este jueves, con la entrada de una masa de aire polar más fresca. Las temperaturas bajarán de manera acusada en amplias zonas y las precipitaciones volverán a ganar protagonismo, inicialmente en el Cantábrico y posteriormente en otros puntos de la mitad norte y del este.

Meteored apunta incluso a que podría tratarse del primer alivio térmico verdaderamente persistente del verano. Después de jornadas en las que todavía se pueden alcanzar valores extraordinariamente altos en el este peninsular, el termómetro comenzará a reflejar temperaturas mucho más próximas a las habituales para estas fechas.

El jueves 20 comienza el gran cambio en la previsión del tiempo

El punto de inflexión llegará este jueves. Según explica AEMET, una vaguada atravesará rápidamente la Península acompañada de una masa de aire más fresca. La previsión del tiempo contempla una bajada generalizada de las temperaturas que podrá llegar a ser notable en algunas zonas del tercio norte.

El descenso no será la única novedad. Un frente entrará por el noroeste y dejará precipitaciones en el área cantábrica, mientras que durante la tarde aumentará la probabilidad de chubascos tormentosos en otros puntos de la mitad norte.

Especial atención requerirá el sureste peninsular. AEMET advierte de que algunas tormentas podrían alcanzar intensidad fuerte y provocar reventones y rachas de viento muy fuertes. Los fenómenos asociados a las tormentas podrían extenderse posteriormente hacia Baleares.

Será una situación muy diferente a la que ha marcado buena parte de agosto. Las masas extremadamente cálidas perderán terreno y amplias regiones de España empezarán a quedar bajo la influencia de aire considerablemente más fresco.

Qué es el chorro polar y por qué puede cambiar el tiempo

A partir del jueves 20, un chorro polar provocará un giro radical en la previsión del tiempo
Mapa con la previsión de viento para el domingo 23 de agosto de 2026.
Meteored

Detrás de este cambio aparece el denominado chorro polar o jet stream, una poderosa corriente de aire que circula a gran altura alrededor del planeta y que condiciona buena parte de la evolución meteorológica en las latitudes medias.

Puede imaginarse como un enorme río de aire situado aproximadamente entre los 9 y los 16 kilómetros de altura. Sus vientos pueden alcanzar velocidades de entre 100 y 250 kilómetros por hora y recorrer miles de kilómetros alrededor del hemisferio.

El chorro no circula siempre como una línea recta. Puede ondularse y formar grandes meandros. Cuando estas ondulaciones descienden hacia latitudes como las de la Península Ibérica, favorecen la llegada de aire más frío en altura y pueden generar vaguadas y situaciones atmosféricas mucho más inestables.

Eso es precisamente lo que Meteored observa ahora en sus modelos. La previsión del tiempo señala que el chorro polar bajará de latitud y adquirirá una configuración más ondulada sobre el entorno de la Península, favoreciendo un escenario muy distinto al del calor persistente de las últimas semanas.

Las temperaturas bajarán y algunas noches volverán a ser frescas

El cambio empezará a sentirse especialmente en los termómetros. AEMET prevé que las temperaturas terminen situándose algo por debajo de los valores normales para esta época del año en determinadas regiones.

El contraste puede ser especialmente evidente después de los registros de calor extremo de estos días. Meteored prevé que durante el tramo final de la semana el ambiente quede bastante contenido en la vertiente atlántica y en las comunidades del Cantábrico.

El calor se resistirá algo más en el este peninsular y Baleares, aunque sin alcanzar previsiblemente los valores extremos registrados durante las jornadas anteriores.

La bajada también se notará durante las noches. Algunas capitales de Castilla y León y Teruel podrían registrar mínimas de apenas 11 a 13 grados, según las estimaciones manejadas por Meteored. Una diferencia considerable frente a las noches tropicales o muy cálidas que han acompañado a numerosos episodios de este verano.

El fin de semana aumenta el riesgo de tormentas fuertes

A partir del jueves 20, un chorro polar provocará un giro radical en la previsión del tiempo
Una persona se protege con una sombrilla de playa de un tormenta en Barcelona
EFE/ Quique García

El episodio no terminará con el paso de la vaguada del jueves. La previsión del tiempo para el viernes mantiene precipitaciones en el Cantábrico, el nordeste peninsular y Baleares, aunque inicialmente serán más dispersas.

El escenario volverá a complicarse durante el sábado 22 y el domingo 23. AEMET prevé que una amplia vaguada permanezca situada al oeste de la Península y que un frente avance lentamente, favoreciendo una atmósfera más inestable.

Las lluvias podrían intensificarse en el Cantábrico y adquirir carácter persistente. También crecerán las probabilidades de chubascos tormentosos en el nordeste, especialmente en el Pirineo central y oriental, donde podrían producirse acumulaciones de precipitación importantes.

AEMET tampoco descarta episodios localmente fuertes en áreas del sur de Cataluña y del norte de la Comunidad Valenciana. La proximidad del Mediterráneo y la disponibilidad de humedad pueden favorecer tormentas particularmente eficientes en algunos puntos.

Granizo, vendavales y riesgo de crecidas rápidas

El principal peligro no estará únicamente en la cantidad de lluvia. Las tormentas estivales pueden ir acompañadas de fenómenos severos que aparecen en espacios de tiempo relativamente reducidos.

Meteored advierte de la posibilidad de lluvias localmente muy fuertes, granizadas y fuertes rachas de viento allí donde las tormentas consigan organizarse. Los reventones asociados a núcleos convectivos constituyen otro de los fenómenos que habrá que vigilar durante las próximas jornadas.

En situaciones de este tipo, una tormenta intensa puede descargar grandes cantidades de agua en pocos minutos. Eso incrementa el riesgo de crecidas rápidas en barrancos, ramblas y pequeños cursos fluviales, especialmente en terrenos donde la precipitación se concentre sobre una misma zona.

AEMET señala concretamente el entorno pirenaico como uno de los puntos donde podrían producirse inundaciones locales en valles y torrenteras si terminan materializándose las precipitaciones más intensas previstas por los modelos.

La posible DANA del domingo todavía no está asegurada

A partir del jueves 20, un chorro polar provocará un giro radical en la previsión del tiempo
Dos jóvenes paseando bajo una fuerte tormenta.
EFE

Más incertidumbre existe a partir del domingo. Meteored señala que algunos escenarios meteorológicos contemplan que dentro de la gran vaguada pueda terminar aislándose una pequeña depresión fría en altura.

En ese caso, podría formarse una DANA o una bolsa de aire frío capaz de reforzar nuevamente las tormentas mientras avanza por el norte peninsular. Un escenario semejante prolongaría e intensificaría la inestabilidad durante el comienzo de la próxima semana.

Sin embargo, todavía es demasiado pronto para determinar con precisión si ese aislamiento acabará produciéndose, cuál sería su trayectoria o dónde dejaría las precipitaciones más intensas.

La propia AEMET insiste en que la incertidumbre sobre la intensidad y la localización de los mayores acumulados aumenta conforme avanza el plazo de predicción. Su escenario actual sí considera probable que las precipitaciones localmente fuertes y persistentes puedan mantenerse en el extremo norte hasta el lunes 24.

Un adelanto del otoño después de semanas de calor

El cambio resulta especialmente llamativo por el punto de partida. Agosto ha dejado episodios de temperaturas muy elevadas y un Mediterráneo excepcionalmente cálido, pero el movimiento del chorro polar permitirá temporalmente que masas más frescas avancen hacia la Península.

No significa que el verano haya terminado. Todavía queda margen para nuevos episodios cálidos antes de que concluya la estación y la propia evolución atmosférica durante la última parte de agosto mantiene un grado significativo de incertidumbre.

Pero la previsión del tiempo sí dibuja desde este jueves un escenario prácticamente opuesto al de las jornadas anteriores: temperaturas más bajas, noches más frescas, llegada de frentes y un aumento considerable de las tormentas.

Después de semanas mirando los termómetros por el calor, a partir del jueves 20 habrá que empezar a mirar también al cielo.

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