La reciente subasta celebrada por la firma británica Bonhams ha vuelto a centrar la atención en la relación que durante años mantuvieron Corinna Larsen y el rey Juan Carlos I. Aunque el catálogo identificaba a la propietaria de las piezas únicamente como una “distinguida dama europea”, varios de los lotes ofrecidos permitieron despejar rápidamente cualquier incógnita sobre su identidad.
La venta tuvo lugar el pasado 11 de junio en Londres y reunió un conjunto de joyas de gran valor, algunas de ellas especialmente conocidas en España por haber aparecido en fotografías y entrevistas de la empresaria alemana. En total, los diferentes lotes adjudicados alcanzaron una cifra cercana a los 921.000 euros, una cantidad significativa aunque inferior a las estimaciones que durante años circularon sobre el valor de estas piezas.
Entre los objetos más destacados figuraba un conjunto de diamantes elaborado por la histórica joyería madrileña Aldao. La pulsera y los pendientes a juego adquirieron notoriedad hace más de una década, cuando Larsen los lució en una portada de la revista ¡Hola! en la que habló abiertamente de su vínculo con el entonces jefe del Estado. Ambas piezas fueron adjudicadas por algo más de 324.000 euros sumando los importes obtenidos por separado.
Otra de las joyas que despertó mayor interés fue una sortija con un diamante de más de ocho quilates. Corinna Larsen había explicado en distintas ocasiones que se trataba del anillo que recibió de Juan Carlos I como símbolo de compromiso. La pieza, que en su momento llegó a ser valorada por algunos expertos en cifras muy superiores, encontró comprador por 118.000 euros.
Sin embargo, el lote más cotizado de la jornada fue una sortija coronada por un zafiro birmano de más de 14 quilates rodeado de diamantes. También firmada por Aldao, alcanzó un precio cercano a los 280.000 euros, convirtiéndose en la joya más cara de la colección subastada.
La presencia de varias creaciones de esta casa madrileña no pasó desapercibida. Aunque Ansorena suele asociarse tradicionalmente con la Casa Real española, Aldao ha mantenido igualmente una estrecha relación con distintos miembros de la familia real a lo largo de su historia, participando en la creación de numerosas piezas de alta joyería.
La subasta incluyó además otros artículos menos vinculados al rey emérito. Entre ellos figuraban dos conjuntos regalados por el fallecido sultán Qaboos bin Said de Omán, amigo personal de Juan Carlos I. Uno de los lotes consiguió venderse por una cifra modesta en comparación con el resto de las piezas, mientras que otro permanecía pendiente de adjudicación al cierre de la puja.
Más de diez años después de que la relación entre Larsen y el monarca saliera a la luz tras el polémico viaje a Botsuana de 2012, la empresaria parece haber decidido desprenderse de algunos de los recuerdos materiales más representativos de aquella etapa.
Instalada actualmente en el exclusivo barrio londinense de Belgravia y centrada en sus actividades empresariales, Corinna Larsen parece cerrar así un capítulo que durante años estuvo ligado a una de las mayores controversias de la historia reciente de la monarquía española.
