El brusco descenso de las temperaturas de las últimas jornadas podría hacer pensar que el verano empieza a despedirse de España. Sin embargo, José Antonio Maldonado advierte de que esa sensación será engañosa. Después de la entrada de aire polar que ha refrescado buena parte del país, los termómetros volverán a subir durante el último fin de semana de agosto.
“El verano aún no ha dicho su última palabra”, señala el veterano meteorólogo de Meteored. La recuperación comenzará este viernes en parte de la mitad occidental, se extenderá durante el sábado y será todavía más evidente el domingo, cuando volverán a superarse los 35 ºC en diferentes regiones.
El cambio será rápido. Algunas ciudades que el jueves apenas alcanzaron valores propios de comienzos del otoño recuperarán en dos o tres días temperaturas claramente veraniegas.
José Antonio Maldonado avisa de un nuevo ascenso térmico
La explicación está en la retirada progresiva de la masa de aire fresco que atravesó España tras el paso de una borrasca atlántica. Ese episodio dejó un descenso prácticamente generalizado de las temperaturas y máximas especialmente contenidas en el centro y norte peninsular.
Este viernes todavía quedarán sus efectos. La mañana será fresca en numerosos puntos del interior, con temperaturas por debajo de los 10 ºC en algunas zonas de la Meseta Norte, mientras el este y sureste terminarán de notar el descenso térmico.
Pero José Antonio Maldonado señala que la tendencia comenzará a invertirse desde el oeste. Las temperaturas subirán en esa mitad de la Península mientras todavía descienden en diferentes sectores orientales y en los archipiélagos.
El sábado volverán los 30 ºC a muchas zonas
El cambio será mucho más evidente durante el sábado 29 de agosto. La estabilidad atmosférica dominará buena parte de España y los cielos estarán poco nubosos o despejados en numerosas comunidades.
Las temperaturas experimentarán entonces un ascenso prácticamente generalizado, con excepciones en algunos sectores del Cantábrico, Cataluña, litoral valenciano y área del Estrecho.
Madrid constituye un buen ejemplo. Después de las máximas cercanas a 24-25 ºC registradas durante el episodio fresco, el sábado volverá a rondar los 30 ºC. En Sevilla se esperan aproximadamente 35 ºC y otros puntos del valle del Guadalquivir recuperarán igualmente valores propios de pleno verano.
Para José Antonio Maldonado, esta recuperación confirma que el refrescamiento de finales de agosto tendrá una duración limitada.
El domingo volverán a superarse los 35 ºC
La subida continuará durante el domingo. Un nuevo frente comenzará a acercarse al noroeste y podrá dejar lluvias en Galicia y posteriormente en algunos sectores del Cantábrico y Castilla y León, pero en buena parte del país continuará predominando la estabilidad.
Los termómetros seguirán ascendiendo. Las máximas superarán los 35 ºC en el valle del Guadalquivir y podrán hacerlo también en el valle del Ebro, Granada, las vegas del Segura y algunas depresiones del nordeste.
En Sevilla capital, AEMET contempla alrededor de 36 ºC para el domingo, mientras que Écija puede alcanzar los 37 ºC. Son temperaturas muy alejadas del ambiente fresco que se ha sentido durante las jornadas anteriores.
Hasta 38 ºC al comenzar septiembre
El repunte podría prolongarse durante los primeros días de la próxima semana. Según la previsión analizada por José Antonio Maldonado, algunas capitales del sur podrían aproximarse a los 38 ºC coincidiendo con el comienzo de septiembre.
De confirmarse, serían valores característicos de plena canícula pese a que el verano meteorológico terminará oficialmente el 31 de agosto.
Eso no significa necesariamente que España vaya a afrontar una nueva ola de calor. Para hablar de un episodio de ese tipo deben cumplirse criterios relacionados con intensidad, duración y extensión territorial. Por ahora, la previsión apunta principalmente a un ascenso térmico acusado después de unos días anormalmente frescos.
De las tormentas y el aire polar a otro episodio cálido
La última semana de agosto ha dejado uno de los ejemplos más claros de la variabilidad meteorológica propia de estas fechas. Las tormentas afectaron especialmente a la vertiente mediterránea, con granizo y fenómenos adversos, mientras la llegada posterior de aire polar hizo caer bruscamente los termómetros.
Ahora el movimiento será justo el contrario. La atmósfera recuperará estabilidad durante buena parte del fin de semana y una masa de aire más cálida favorecerá otra subida de las temperaturas.
La advertencia de José Antonio Maldonado resume así la recta final de agosto: el descenso térmico podía parecer una despedida anticipada del calor, pero apenas habrá durado unos días.
Septiembre comenzará oficialmente con el otoño meteorológico, aunque sobre el termómetro la estación tardará algo más en hacerse notar. El calendario cambiará de página, pero el verano todavía conserva margen para regresar.

