Las antenas vaticanas en Cataluña captaron un agudo sonido de interferencia a principios de mes cuando la Santa Sede hizo público el misal de la liturgia que iba a seguirse durante la bendición de la torre de Jesucristo en la Sagrada Familia de Barcelona. El momento más esperado de la celebración en la basílica de Gaudí no incluía el catalán, que quedaba reservado para otros instantes como el saludo inicial del Papa, el prefacio de la plegaria eucarística y el Padrenuestro.
“Al publicarse el misal y la oración de bendición de la torre de Jesucristo, en la que se leían solo dos párrafos en castellano, se montó el lío. Pero al arzobispado de Barcelona, principal organizador de la visita de León XIV a Cataluña, le llegaron muy pronto las quejas por un asunto que, sinceramente, pienso que no iba a ser un problema porque lo esperado es que el Papa usara el catalán, igual que ya lo hicieron Juan Pablo II y Benedicto XVI en sus visitas”, explica un sacerdote bien informado a Artículo14.
Su apego a Montserrat
Robert Prevost tiene conocimientos sobrados de la realidad catalana, entre otras cosas porque la orden agustina —a la que pertenece el pontífice— guarda relación con una parroquia dedicada expresamente a la Virgen de Montserrat en Trujillo (Perú), ciudad clave en su trayectoria misionera durante 11 años (1988-1999). Prevost ya había visitado la Abadía de Montserrat antes de ser elegido Papa. “¿De verdad alguien pensaba, por ejemplo, que no iba a usar el catalán en un lugar tan emblemático para el catalanismo como Montserrat?”, se preguntan de forma retórica religiosos que han observado la planificación de la visita de León XIV a Cataluña.
El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, trató de desactivar toda polémica hace ya algunos días anunciando que el Papa iba a hablar en catalán y que estaba practicándolo. Todo ello bastante antes de que dirigentes de Junts sobreactuaran con peticiones para que empleara esta lengua en su visita a Cataluña y de que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, formalizara su petición para que el Papa empleara el catalán.

Debut en catalán
En todo caso, León XIV aprovechó ayer su primer acto público con una homilía en la Catedral de Barcelona para decir sus primeras palabras en catalán (“Estimados hermanos y hermanos. Con gran felicidad comienzo mi visita rezando la hora sexta en esta catedral con todos vosotros”), pero no se quedó aquí sino que volvió a emplearlo a lo largo de una intervención que alternó con el castellano (mayoritario) y en la que pidió a los catalanes que sean “constructores de unidad”.
Acabado el rezo de la hora sexta en la Catedral de Barcelona, el Papa se dirigió a los cientos de personas que estaban reunidas a la salida y nuevamente empleó el catalán para un breve saludo. Y así siguió haciéndolo durante su jornada hasta despedirla en el Palacio Episcopal de Barcelona, desde cuyo balcón también saludó en catalán a a sus fieles antes de irse a dormir: “Bona nit i bon descans“ (Buenas noches y buen descanso).
Los gestos en catalán de León XIV continuarán a lo largo del día de hoy, en el que prevé acudir al penal de Can Brians, a la Abadía de Montserrat y a la Sagrada Familia. “A este Papa le gustan y se le dan bien los idiomas“, recuerdan quienes han visto en acción a Prevost, originario de Chicago (EE.UU) aunque con nacionalidad peruana también.

