Samuel Biener, meteorólogo, alerta sobre el regreso del calor extremo: “Habrá temperaturas de hasta 44 ºC en España”

Una dorsal africana disparará los termómetros durante varios días, con máximas de 44 ºC y noches tórridas en el sur y el Mediterráneo

Ola de calor del viernes 31 de julio de 2026 - Sociedad
Mapa con la previsión del tiempo para el viernes 31 de julio de 2026.
Meteored

El descenso térmico que atravesó la Península durante el último fin de semana ha resultado mucho más breve de lo esperado. Apenas unos días después de la retirada del aire más fresco, una nueva dorsal anticiclónica comienza a fortalecerse sobre España y amenaza con devolver temperaturas superiores a los 40 grados a amplias zonas del país.

Samuel Biener, meteorólogo de Meteored, advierte de la formación de un nuevo domo de calor que podría elevar los termómetros hasta los 44 ºC en el entorno de Córdoba. Toledo, Ciudad Real y Zaragoza también podrían acercarse a los 42 ºC durante las jornadas más adversas.

El episodio todavía debe evolucionar antes de ser clasificado oficialmente como una nueva ola de calor. Sin embargo, los modelos anticipan varios días consecutivos con registros excepcionalmente elevados, especialmente en el interior y la mitad oriental de la Península.

Una dorsal atrapará el aire cálido sobre España

La configuración atmosférica será semejante a la observada en otros episodios extremos de este verano. Una dorsal anticiclónica se asentará sobre la Península mientras varias depresiones se descuelgan al oeste, cerca de las costas portuguesas.

Estas bajas presiones actuarán como una maquinaria que impulsará aire muy cálido desde el norte de África. La masa llegará además acompañada de polvo sahariano, que puede enturbiar el cielo y empeorar la calidad del aire en algunas regiones.

El término domo de calor describe de forma divulgativa una situación en la que las altas presiones favorecen el descenso del aire. Al comprimirse durante ese movimiento, la masa atmosférica se recalienta y dificulta la entrada de aire más fresco.

La estabilidad, la intensa radiación solar y la escasa renovación del aire permiten que el calor se acumule jornada tras jornada. El resultado puede ser una subida persistente tanto de las temperaturas máximas como de las mínimas.

Los 40 grados se extenderán por los grandes valles durante la ola de calor

Ola de calor en 2026 - Sociedad
Imagen de archivo de un termómetro callejero que marca 47 grados en Murcia.
EFE

El ascenso térmico será prácticamente generalizado durante el martes y el miércoles. Los valores más altos volverán a concentrarse en los valles del Guadalquivir, Guadiana, Tajo y Ebro, así como en las depresiones del nordeste.

Las previsiones apuntan a que los 40 ºC podrían superarse durante varias jornadas consecutivas. Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, Aragón y sectores interiores de Cataluña aparecen entre las zonas más expuestas.

El comportamiento será más irregular en el tercio norte, donde los cambios de viento pueden provocar ascensos y descensos bruscos. En el Cantábrico oriental, el viento del sureste puede disparar temporalmente las temperaturas.

Bilbao podría superar los 37 ºC durante una de estas jornadas, aunque posteriormente la entrada de aire marítimo permitiría un descenso rápido. Estos altibajos serán menos evidentes en el centro y el sur, donde el calor se mantendrá de forma más constante.

El viernes puede dejar hasta 44 ºC en Córdoba

Según el escenario manejado por Samuel Biener, el viernes podría convertirse en uno de los días más cálidos de la semana. Los modelos sitúan valores de hasta 44 ºC en el entorno de Córdoba y registros cercanos a 42 ºC en Toledo, Ciudad Real y Zaragoza.

Estas cifras deben interpretarse todavía como una previsión, no como un resultado asegurado. La presencia de polvo sahariano, el desarrollo de nubosidad o la aparición de tormentas pueden limitar parcialmente el calentamiento en superficie.

También puede ocurrir lo contrario: cielos más despejados de lo previsto y vientos locales favorables podrían elevar los termómetros por encima de los valores inicialmente calculados.

La intensidad del episodio dependerá de la posición exacta de la dorsal y de cuánto tiempo permanezca bloqueada sobre la Península. Pequeñas variaciones atmosféricas pueden desplazar las temperaturas más extremas de una provincia a otra.

Las noches volverán a ser tropicales o tórridas

La preocupación no se limita a las máximas. El aire cálido también impedirá que las temperaturas desciendan durante la noche, especialmente en el Mediterráneo, Andalucía y las áreas urbanas.

Muchas localidades podrían no bajar de los 20 ºC, el umbral utilizado para hablar de noches tropicales. En zonas costeras y grandes ciudades, las mínimas pueden mantenerse por encima de los 25 ºC, dando lugar a noches tórridas.

Esta falta de descanso térmico incrementa el riesgo sanitario porque el organismo no dispone de varias horas frescas para recuperarse. Las personas mayores, los niños, quienes trabajan al aire libre y los pacientes con enfermedades crónicas son especialmente vulnerables.

Si el episodio se prolonga durante al menos tres días y afecta a una extensión suficiente, podría acabar convirtiéndose oficialmente en una nueva ola de calor.

Canarias también se acercará a los 40 grados

El archipiélago canario permanecerá bajo un ambiente estable durante buena parte de la semana. Las temperaturas subirán progresivamente y pueden acercarse o alcanzar los 40 ºC en áreas del interior y medianías orientadas al sur.

En la segunda mitad de la semana podrían desarrollarse algunos chubascos convectivos en las cumbres. En la Península también existe la posibilidad de tormentas aisladas, que ganarían extensión hacia el final de la semana.

Estas tormentas pueden ser localmente intensas y estar acompañadas de fuertes rachas de viento. En un territorio seco, los rayos y los cambios bruscos de viento representan un peligro añadido para la propagación de los incendios.

El riesgo de incendios volverá a ser extremo durante la ola de calor

Incendios durante la ola de calor
Zonas quemadas en los alrededores del embalse de El Burguillo debido al incendio que se originó en Burgohondo (Ávila).
EFE

El nuevo episodio llega después de una sucesión de graves fuegos forestales y con amplias superficies de vegetación completamente desecadas. Las altas temperaturas, la baja humedad y el viento volverán a elevar el riesgo de incendio a niveles muy altos o extremos.

El calor no inicia por sí solo la mayoría de los fuegos, pero facilita que cualquier chispa encuentre combustible disponible y se propague con rapidez. Cuando la vegetación está seca, un incendio puede avanzar a mayor velocidad y generar focos secundarios a gran distancia.

La combinación de calor extremo, noches cálidas y posibles tormentas secas crea uno de los escenarios más peligrosos del verano. Las condiciones también dificultan el trabajo de los equipos de extinción y reducen las horas nocturnas en las que normalmente baja la intensidad de las llamas.

España afronta así otro periodo crítico apenas unos días después del último descenso de las temperaturas. Los 44 ºC representan el extremo de la previsión, pero incluso registros algo inferiores bastarían para consolidar un episodio muy adverso.

La posible ola de calor todavía debe ser confirmada, aunque la señal de los modelos es clara: el alivio ha terminado y el calor extremo volverá a dominar buena parte del país durante los próximos días.

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