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Samuel Biener, meteorólogo: “El aire polar llega el 25 de julio, pero luego habrá un cambio brusco”

Una masa atlántica refrescará España y dejará tormentas el fin de semana, pero las temperaturas podrían volver a dispararse desde el martes

Aire polar el domingo 26 de julio de 2026 - Sociedad
Mapa con la previsión del tiempo para el domingo 26 de julio de 2026.
Meteored

La tercera ola de calor del verano está a punto de alcanzar su momento culminante, pero el alivio ya aparece en los mapas meteorológicos. Samuel Biener anticipa la llegada de una masa de aire de origen polar durante el fin de semana, capaz de provocar un descenso generalizado de las temperaturas y tormentas más extensas que las registradas durante los últimos días.

El cambio comenzará a percibirse desde el viernes 24 de julio por el noroeste y se extenderá con mayor claridad a partir del sábado 25. La entrada fresca avanzará progresivamente hacia el centro y el este peninsular, aunque tardará más en alcanzar el litoral mediterráneo y el sureste.

La tregua, sin embargo, puede ser breve. Las últimas simulaciones apuntan a una recuperación rápida de las temperaturas durante el comienzo de la próxima semana y contemplan incluso un nuevo episodio de calor muy intenso en el sur y el sureste.

Antes del alivio, el sureste puede rozar los 45 grados

El cambio anunciado por Samuel Biener llegará después de varias jornadas de calor extremo. Las temperaturas tocarán techo en puntos de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, donde los termómetros podrían aproximarse localmente a los 45 grados.

Ese valor dependerá de varios factores. El polvo sahariano puede limitar parcialmente la radiación solar, mientras las brisas mediterráneas y el crecimiento de nubosidad de evolución podrían impedir que se alcancen los registros más extremos.

Las noches seguirán siendo especialmente difíciles junto al Mediterráneo. En numerosas localidades, las mínimas no bajarán de 24 o 25 grados, manteniendo una sensación de calor permanente y reduciendo la capacidad de los edificios para refrescarse.

El aire acumulado durante estos días servirá además como combustible para las tormentas. La llegada de temperaturas más bajas en altura sobre una superficie muy recalentada aumentará la inestabilidad atmosférica durante el fin de semana.

Qué significa realmente la llegada de aire polar

La expresión aire polar puede sugerir temperaturas propias del invierno, pero Samuel Biener aclara que no se producirá una irrupción helada. El término describe la región donde se origina la masa de aire, situada en latitudes altas del Atlántico norte.

Antes de alcanzar España, esa masa recorrerá una gran extensión del océano y se irá templando. En plena canícula, su efecto principal será devolver los termómetros a valores normales o ligeramente inferiores a los habituales, no provocar un episodio de frío excepcional.

El descenso comenzará por Galicia y la cornisa cantábrica. Después avanzará hacia la Meseta y el interior oriental, mientras el sureste conservará temperaturas altas durante más tiempo. Murcia todavía podría rondar los 40 grados el sábado antes de notar una bajada más clara.

En el norte, el contraste será mucho más acusado. Ciudades como A Coruña, Oviedo, Santander, San Sebastián o Vitoria pueden quedarse durante el día entre los 22 y los 25 grados, valores más de quince grados inferiores a los previstos en algunas zonas meridionales.

Mínimas de 10 grados en varias capitales

La llegada del aire fresco se notará especialmente durante las madrugadas. Si se cumple el escenario actual, el domingo podría amanecer con temperaturas de entre 10 y 12 grados en Ávila, Burgos, Cuenca, León, Palencia, Salamanca, Segovia y Soria.

El descenso permitirá recuperar el descanso nocturno después de varios días de mínimas muy elevadas. Sin embargo, España seguirá dividida entre dos situaciones térmicas muy diferentes. Alicante, Almería, Málaga y Murcia podrían mantenerse por encima de los 24 grados durante la noche.

Las máximas también mostrarán importantes contrastes. Málaga y Sevilla todavía podrían alcanzar alrededor de 37 grados el domingo, mientras las regiones cantábricas disfrutarán de un ambiente mucho más templado.

La bajada no será, por tanto, igual en todo el territorio. El oeste, el centro y el norte notarán el alivio antes y con mayor intensidad, mientras el Mediterráneo permanecerá bajo la influencia del aire cálido acumulado durante más tiempo.

El sábado aumentará el riesgo de tormentas fuertes

El descenso del chorro polar permitirá el paso de una vaguada o de un pequeño embolsamiento de aire frío sobre la Península. Esta configuración favorecerá la aparición de tormentas más organizadas, especialmente durante el sábado.

El mayor riesgo se concentrará en el tercio norte y el nordeste. Los chubascos pueden ir acompañados de granizo, rachas fuertes de viento y abundante aparato eléctrico, aunque su distribución definitiva dependerá de la trayectoria exacta de la vaguada.

El peligro será doble. Algunas tormentas pueden descargar grandes cantidades de agua en poco tiempo, mientras otras dejarán más rayos y viento que precipitación. En un terreno extremadamente seco, cualquier descarga eléctrica puede iniciar un incendio.

El calor puede regresar desde el martes

La tregua anunciada por Samuel Biener no parece destinada a prolongarse. Las temperaturas comenzarán a recuperarse el lunes en el centro y el oeste, mientras ese día todavía descenderán en algunas áreas del sureste.

A partir del martes, buena parte de los escenarios muestra una nueva entrada de aire muy cálido. Las altas presiones volverían a reforzarse y una depresión situada en el entorno de las Azores impulsaría vientos del sur hacia la Península.

El sur y el sureste aparecen como las zonas más expuestas a ese nuevo repunte. Todavía es pronto para determinar si alcanzará la categoría de ola de calor, qué temperaturas máximas dejará o cuánto tiempo permanecerá sobre España.

El patrón resume el comportamiento de este verano: episodios de calor extremo interrumpidos por descensos breves y tormentas, antes de una nueva recuperación térmica. El aire polar ofrecerá un respiro desde el 25 de julio, pero los modelos advierten de que el verano todavía puede guardar otro giro brusco.

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