Un experimento de química realizado durante la jornada escolar terminó en accidente este miércoles en Porqueres, donde tres niños de nueve años resultaron heridos por quemaduras tras una explosión ocurrida en una actividad educativa. Dos de los menores se encuentran en estado grave y han sido trasladados al Hospital Vall d’Hebron, mientras que un tercero sufrió lesiones leves y fue ingresado en el Hospital Universitari Josep Trueta.
El suceso tuvo lugar a media mañana en el colegio Escola L’Entorn, donde un grupo de alumnos de cuarto de primaria participaba en una actividad científica guiada por profesores. La práctica formaba parte de un experimento que se estaba desarrollando en una zona exterior del centro educativo.
Una explosión durante una actividad educativa
Según las primeras informaciones, el incidente se produjo cuando una botella utilizada en el experimento explotó repentinamente. La detonación provocó quemaduras a tres de los estudiantes que se encontraban más cerca del punto donde se realizaba la mezcla de sustancias.
Los Bombers de la Generalitat recibieron el aviso del incidente alrededor de las 10:45 de la mañana, alertados de que algo había explotado durante la actividad escolar. Hasta el lugar se desplazaron rápidamente equipos de emergencias para atender a los menores y asegurar la zona.
Los tres alumnos heridos tienen nueve años. Dos de ellos presentaban quemaduras de mayor gravedad y fueron evacuados con rapidez al hospital de referencia en Barcelona para recibir atención especializada. Uno de los menores fue trasladado en helicóptero medicalizado y el otro en ambulancia.
El tercer estudiante sufrió lesiones de carácter leve y fue derivado al hospital de Girona para su evaluación médica.
Traslado urgente y despliegue sanitario
El Sistema d’Emergències Mèdiques desplegó un amplio dispositivo sanitario tras el accidente. En total se movilizaron cinco ambulancias y dos helicópteros medicalizados para garantizar la atención inmediata a los menores afectados.
Además de los equipos médicos, también acudieron psicólogos especializados para atender a los compañeros de clase y al personal del centro, que presenciaron el accidente y se encontraban visiblemente afectados.
A pesar del impacto del suceso, el resto de los alumnos y profesores que participaban en la actividad no resultaron heridos y se encuentran en buen estado.
Un experimento habitual en el centro
Las primeras explicaciones apuntan a que el experimento consistía en mezclar diferentes sustancias químicas, entre ellas alcohol y algún material inflamable. Se trataba, según las autoridades educativas, de una práctica sencilla que ya se había realizado anteriormente en el centro sin incidentes.
El experimento se estaba llevando a cabo fuera del laboratorio, en un espacio abierto del recinto escolar, precisamente para garantizar una mejor ventilación y mayor seguridad durante la actividad.
Las circunstancias exactas que provocaron la explosión todavía no se han determinado. Las autoridades educativas y los servicios de emergencia investigan ahora qué pudo fallar durante la práctica para esclarecer el origen del accidente.
Conmoción en la comunidad educativa
El suceso ha generado preocupación entre las familias y vecinos de Porqueres, una pequeña localidad de la provincia de Girona. La rápida actuación de los servicios de emergencia permitió evacuar a los menores con rapidez y controlar la situación dentro del centro educativo.
El ayuntamiento de la localidad ha señalado que se trata de un accidente aislado, ocurrido durante una actividad escolar habitual. Aun así, se analizarán las condiciones en las que se desarrolló el experimento para reforzar las medidas de seguridad en este tipo de prácticas educativas.
Mientras tanto, la prioridad sigue siendo la evolución médica de los dos menores ingresados en Barcelona. Los próximos días serán clave para conocer cómo evolucionan las quemaduras que sufrieron durante el accidente.

