Nuevo fallo del sistema: un hombre queda en libertad a las 13:00 y asesina a su expareja a las 14:45

El asesino machista de Figueres fue detenido el domingo por maltrato y amenazas y el lunes por lesiones y quebrantar la orden de alejamiento. Dos jueces distintos le dejaron en libertad

Los Mossos d'Esquadra han detenido a un vecino de Figueres (Girona) que tenía activa una orden de alejamiento por matar esta tarde a su expareja en una plaza de esta localidad gerundense.
Los Mossos d'Esquadra han detenido a un vecino de Figueres (Girona) que tenía activa una orden de alejamiento por matar esta tarde a su expareja en una plaza de esta localidad gerundense.
EFE/David Borrat

¿Qué más puede hacer una mujer? Las instituciones repiten una y otra vez que denuncien, que acudan al sistema si están en una relación de violencia, que pidan ayuda, que confien. Pero nos estamos acostumbrando a que cada vez más mujeres que lo hacen, que ponen su seguridad en manos del Estado, acaben asesinadas.

El asesinato machista de Figueres es un ejemplo de cómo el sistema vuelve una y otra vez a minimizar el riesgo que corren las mujeres que denuncian violencia de género. La víctima, una mujer trans hondureña de 33 años, denunció a su expareja. Contestó al cuestionario VioGén. Se entrevistó con agentes especializados en violencia,  explicó las amenazas, el miedo y la violencia que sufría. Pero nadie detectó que corría un riesgo extremo pese a los numerosos antecedentes policiales y judiciales del asesino.

GRAFCAT2934. FIGUERES (GIRONA), 19/05/2026.- Los Mossos d'Esquadra han detenido a un vecino de Figueres (Girona) que tenía activa una orden de alejamiento por matar esta tarde a su expareja en una plaza de esta localidad gerundense. EFE/David Borrat
Los Mossos d’Esquadra han detenido a un vecino de Figueres (Girona) que tenía activa una orden de alejamiento por matar esta tarde a su expareja en una plaza de esta localidad gerundense.
EFE/David Borrat

El domingo, los Mossos d’Esquadra detuvieron a Andrés R., de 48 años y nacionalidad española por maltrato y amenazas. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 7 le dejó en libertad con una orden de alejamiento de 250 metros, una distancia que equivale a dos calles, lo que permite que el agresor pudiese estar relativamente cerca de la víctima. No consideró necesario procurarle escolta policial ni asegurar la medida de protección con una pulsera telemática.

Reconoció los hechos y fue condenado el lunes

Un día después, el lunes, Andrés compareció de nuevo ante ese mismo juzgado y aceptó una conformidad: reconoció los hechos y evitó la celebración de un juicio a cambio de una reducción de condena. El magistrado le impuso seis meses de prisión por maltrato y mantuvo tanto la orden de alejamiento como la prohibición de comunicarse con la víctima durante un año y cuatro meses. Pero ni siquiera hicieron falta unas horas para que quebrantara esa medida.

Nada más salir de los juzgados, Andrés volvió a buscar a la mujer y la agredió otra vez en plena calle. Los Mossos tuvieron que detenerlo de nuevo ese mismo lunes por lesiones, malos tratos, daños y quebrantamiento de condena.

La violencia estaba escalando delante de todos. Un hombre recién condenado por violencia machista ignoraba la orden judicial el mismo día en que se le imponía y regresaba junto a la víctima para volver a agredirla. Cualquier especialista en violencia machista reconoce esa secuencia como uno de los indicadores más claros de peligro.

Pero tampoco entonces se reforzó la protección sobre la víctima. Pese al quebrantamiento de la orden de alejamiento y a la nueva agresión, no se acordó vigilancia policial, ni escolta, ni tampoco una pulsera telemática para controlar los movimientos del agresor.

La mujer fue citada para este martes en los juzgados de Figueres para someterse a una exploración forense y ratificar la denuncia por esa nueva agresión. Nunca llegó a hacerlo.

El foco en la víctima

Según explicó el Tribunal Superior de Justícia de Cataluña (TSJC), sin esa nueva declaración el Juzgado de Instrucción número 5, que estaba de guardia, volvió a dejar al asesino en libertad poco después de la una del mediodía.

Los Mossos d'Esquadra han detenido a un vecino de Figueres (Girona) que tenía activa una orden de alejamiento por matar esta tarde a su expareja en una plaza de esta localidad gerundense. EFE/David Borrat
Los Mossos d’Esquadra han detenido a un vecino de Figueres (Girona) que tenía activa una orden de alejamiento por matar esta tarde a su expareja en una plaza de esta localidad gerundense.
EFE

Y es ahí donde el foco vuelve a colocarse sobre la víctima. Como si la protección dependiera de sus actos. De acudir o no acudir al forense. De sostener o no sostener el procedimiento. Sobre todo cuando apenas unas horas antes ya había aceptado una conformidad judicial, una salida habitual en muchos casos de violencia machista para evitar procesos largos, más exposición y más miedo. Lo que muchas mujeres buscan no es castigar ejemplarmente a sus agresores, sino sobrevivir y conseguir que las dejen en paz.

Pero la escalada ya estaba documentada. Existía una condena por maltrato, una orden de alejamiento recién dictada y un quebrantamiento casi inmediato acompañado de una nueva agresión. Aun así, dos jueces distintos dejaron libre al agresor en menos de 48 horas.

A las 14.45, menos de dos horas después de abandonar los juzgados, Andrés encontró a su expareja en la Plaça Josep Tarradellas, en pleno centro de Figueres, y la asesinó a cuchilladas delante de vecinos y peatones.

La tranquilidad del asesino tras el crimen

Los vídeos grabados por testigos desde la misma plaza muestran los instantes posteriores al asesinato. En las imágenes se escuchan gritos, voces pidiendo ayuda y llamadas desesperadas a emergencias mientras la víctima permanece tendida en el suelo, a pocos metros del lugar donde fue atacada.

En medio de esa escena de caos, el asesino aparece caminando con aparente tranquilidad hasta una fuente de la plaza para lavarse las manos ensangrentadas. Algunos vecinos comienzan entonces a encararse con él y lo reducen.

En apenas cuatro días, tres mujeres y un joven de 24 años han sido asesinados por violencia de género en España. Al crimen machista de Figueres se suman el asesinato de Saida, una mujer de 44 años en Arguedas y el feminicidio de Dolores, donde un guardia civil asesinó presuntamente a su mujer, Marisol, de 51 años, y a Alberto, su hijo de 24 años antes de suicidarse.

Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.