Todo empezó como una coincidencia. Una mujer brasileña llegó al Hospital Universitario de Burgos para dar a luz. Después fueron dos. Luego tres. Nada de eso tenía por qué resultar extraño en un hospital público. Sin embargo, a medida que los casos se sucedían, las matronas y el resto de profesionales comenzaron a darse cuenta de que aquello no era una simple casualidad. No era la nacionalidad de las parturientas lo que llamaba la atención, sino una serie de elementos que se repetían una y otra vez: llegaban desde Bélgica con embarazos muy avanzados, facilitaban las mismas direcciones al ingresar y, en varios casos, acudían acompañadas por el mismo hombre.
La sucesión de ingresos con esas características terminó llevando al hospital a poner los hechos en conocimiento de la Policía Nacional. Desde hace aproximadamente un mes, los agentes mantienen abierta una investigación para tratar de esclarecer qué hay detrás de este inusual flujo de parturientas brasileñas procedentes de Bélgica.

Un patrón que se repetía
Las mujeres habían seguido el control de sus embarazos en Bélgica y se desplazaban a Burgos cuando la gestación estaba prácticamente a término, entre las semanas 38 y 40. Según ha podido saber este periódico, la mayoría facilitaba al ingresar una de dos direcciones situadas en la comarca de Las Merindades —una en Medina de Pomar y otra en Villarcayo— y, en un número indeterminado de casos, acudía acompañada por el mismo hombre.
El goteo de ingresos continuó durante semanas. La pasada semana, incluso, tres mujeres con ese mismo perfil coincidieron al mismo tiempo dilatando en los paritorios del centro hospitalario. Aquella escena terminó de convencer al personal sanitario de que no estaba ante una sucesión de casos aislados, sino ante un patrón que se repetía con demasiada frecuencia como para atribuirlo al azar.
Atender es una obligación
Fuentes del Hospital Universitario de Burgos recuerdan que el centro, como cualquier hospital público del Sistema Nacional de Salud, tiene la obligación de prestar asistencia sanitaria a cualquier mujer que la necesite, con independencia de su nacionalidad o de su lugar de residencia. Insisten en que todas las pacientes recibieron exactamente la misma atención que cualquier otra embarazada y que la prioridad del personal fue, en todo momento, garantizar la asistencia tanto de la madre como del recién nacido.
Muchas de estas mujeres acudían primero a una revisión obstétrica para valorar el estado de la gestación y regresaban posteriormente cuando comenzaba el trabajo de parto o cuando este era programado por indicación médica. Según el recuento realizado por el propio hospital, entre junio y julio se atendieron entre 15 y 18 partos de mujeres con este perfil. Sumados a los registrados desde mayo, la cifra se aproxima a la treintena.

El centro admite, sin embargo, que desconoce qué explica este flujo continuado de parturientas procedentes de Bélgica y cuál es su situación una vez reciben el alta médica.
Las incógnitas siguen abiertas
Esas son algunas de las cuestiones que trata ahora de esclarecer la investigación. Los agentes intentan determinar qué hay detrás de estos desplazamientos, quién organizó los viajes, por qué muchas de las mujeres facilitaban las mismas direcciones y cuál es el papel del hombre que aparece como acompañante en varios de los ingresos.
Por el momento no se ha informado oficialmente de la existencia de una organización detrás de estos desplazamientos, ni se han hecho públicas las conclusiones de la investigación. Por ahora, esta investigación acumula muchas más preguntas que respuestas.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.

