El cuerpo llevaba días en el agua cuando los trabajadores de la presa de Utxesa, en Torres de Segre (Lleida), lo encontraron el 19 de agosto. Los Mossos activaron a la unidad subacuática para recuperarlo. En aquel primer momento no apreciaron signos externos que permitieran hablar de una muerte violenta. La hipótesis era otra: un posible ahogamiento.
Un mes después, la autopsia ha cambiado el sentido de aquella escena. La mujer, de unos 50 años y de origen rumano según las primeras informaciones, fue asesinada. Los Mossos investigan ahora el caso como homicidio y tratan de reconstruir los días previos a su desaparición, que se produjo entre dos y tres días antes de que apareciera su cuerpo.
El de Utxesa es uno de los tres feminicidios que permanecen sin resolver desde mediados de agosto. Antes hallaron el cuerpo de una mujer de 61 años en Mogán. Después, el de una mujer de 54 años en su vivienda de Barakaldo. Las tres investigaciones continúan abiertas y no se han comunicado detenciones.
El primer cuerpo, en Mogán
Todo comenzó el 16 de agosto, en el barranco de la Cañada de los Gatos, en Mogán, al sur de Gran Canaria. Unos senderistas localizaron el cuerpo de una mujer junto a unas cuevas. Tenía 61 años, era de origen alemán y llevaba tiempo residiendo en la isla, en una infravivienda próxima al lugar donde apareció.

Había una piedra con restos de sangre junto a su cabeza. La Guardia Civil abrió una investigación y la autopsia confirmó después que el golpe en la cabeza fue la causa de su muerte. Los agentes registraron el entorno, revisaron la zona montañosa con drones y buscaron indicios en los accesos cercanos a la carretera GC-500.
Más de cinco semanas después, la investigación continúa abierta. Los investigadores tratan de aclarar qué ocurrió en las horas previas a que apareciera el cuerpo y si la mujer fue víctima de una agresión. No ha trascendido ninguna detención ni un posible autor.
Barakaldo, el caso más reciente
El tercer caso se conoció el 16 de septiembre en Barakaldo. Los familiares de una mujer de 54 años alertaron de que no podían entrar en su domicilio. Los bomberos abrieron la vivienda y encontraron el cadáver en el interior.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Vasco de Medicina Legal. La autopsia detectó indicios de criminalidad y el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Bizkaia abrió diligencias para determinar qué ocurrió. La Ertzaintza no ha informado de la causa concreta de la muerte ni de una posible línea de investigación.
Es el caso más reciente y el que menos detalles públicos acumula. Pero se suma a los de Mogán y Utxesa: tres mujeres encontradas sin vida en circunstancias violentas o con indicios de criminalidad; tres investigaciones aún abiertas y sin un responsable conocido.
No hay un vínculo entre los tres casos. Son lugares distintos y escenas distintas: un barranco, un pantano y una vivienda. Tampoco puede medirse una investigación solo por las semanas que han pasado; las autopsias, el análisis de cámaras, teléfonos, ADN y los últimos movimientos de las víctimas requieren tiempo.
Sin embargo, desde el 16 de agosto, tres mujeres han sido asesinadas y sus casos continúan sin resolverse.
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