La noticia ha sacudido al mundo del corazón y de la pequeña pantalla. Belén Esteban ha decidido poner en pausa su carrera televisiva tras más de dos décadas siendo uno de los rostros más reconocibles del medio.
El anuncio llegó durante la presentación de Top Chef: Dulces y Famosos, el nuevo formato de RTVE en el que participa, y marca un antes y un después en la trayectoria de Belén Esteban, que habla abiertamente de cansancio, de necesidad de parar y de ganas de vivir para ella misma.
En este nuevo proyecto, Belén Esteban se presenta más relajada, alejada de la presión constante que ha marcado su vida pública. “Estoy feliz, superfeliz”, confesó, describiendo una etapa en la que, por primera vez en mucho tiempo, siente que puede bajar el ritmo sin culpa.
Un icono que no reniega de su pasado
Aunque ahora mire hacia otro lugar, Belén Esteban no olvida de dónde viene. Reconoce sin rodeos que Sálvame fue el programa de su vida y que allí fue muy feliz. Esa etapa la convirtió en una figura imprescindible de la televisión española y en un fenómeno sociológico que trascendió el simple entretenimiento.
Pero la Belén Esteban que ahora se pone el delantal en Top Chef es distinta. Más gamberra, más irónica y, sobre todo, más libre. “Aquí me río tantísimo… creo que en mi vida me he reído tanto”, explicó, subrayando que este formato le ha permitido mostrar una cara que muchos no conocían.
Belén Esteban vuelve a La 1 con ‘Top Chef: Dulces y Famosos’ 😍pic.twitter.com/BsXTgKHDdd
— EliamSweet (@eliamsweet) November 12, 2025
Para Belén Esteban, el concurso de repostería no ha sido un simple trabajo, sino una experiencia casi terapéutica. Entre hornos, moldes y recetas imposibles, ha encontrado un espacio donde equivocarse no tiene consecuencias dramáticas. “Cuando una receta no sale, tienes que presentarla riéndote y contando una historia”, contó, divertida por la reacción del jurado ante sus monólogos improvisados.
Ese clima de compañerismo ha sido clave para que Belén Esteban se sienta cómoda. La relación con el resto de famosos y la ausencia de una presión mediática constante han contribuido a que este proyecto se convierta en el escenario perfecto para un cambio vital.
El anuncio del parón que lo cambia todo
El gran titular llegó cuando Belén Esteban anunció que, al terminar Top Chef, se tomará un año sabático. “Me quiero coger un descanso”, explicó, dejando claro que su intención es alejarse de la televisión diaria. “Creo que el espectador debe descansar un poco de mí”, añadió con sinceridad.
Para Belén Esteban, no se trata de una huida, sino de una pausa necesaria tras 26 años de exposición constante. Reconoce que venía cansada y que ahora necesita tiempo para su familia, para su madre, para su marido y para ella misma. “Quiero estar en mi casa, de Maruja, de Mari, de todo”, resumió.

Durante ese paréntesis, Belén Esteban tiene una lista clara de prioridades: aprender inglés, ir al gimnasio, quedar con amigas, ir al cine y, en definitiva, tener tiempo. No descarta apariciones puntuales en televisión. Pero sí se niega a volver al ritmo diario que la ha acompañado durante años.
La propia Belén Esteban admite que no sabe si será una retirada definitiva. “A lo mejor dentro de dos meses digo que no puedo más, porque me gusta trabajar”, confesó, dejando abierta la puerta a un regreso cuando el cuerpo y la cabeza se lo pidan.
Rumores, Telecinco y un nuevo comienzo
En medio del anuncio, Belén Esteban quiso desmentir rumores sobre ofertas de Mediaset o una posible entrada en Gran Hermano Dúo. “Es mentira, a mí me llamó Televisión Española”, zanjó, reafirmando su apuesta por RTVE y por esta nueva etapa.
Sobre las críticas por su fichaje, Belén Esteban se muestra indiferente. “Yo paso”, dijo, invitando a los detractores a ver el programa antes de juzgar. Cree que descubrirán una versión distinta, más desenfadada y menos encorsetada por el personaje que la ha acompañado durante años.


