En una época dominada por abstracciones, Madrid se prepara para volver a una de las cuestiones más básicas y, al mismo tiempo, más disputadas de la existencia: el cuerpo. Del 17 al 20 de septiembre, la ciudad acogerá la tercera edición del Festival de las Ideas, organizado por el Círculo de Bellas Artes y La Fábrica, que este año se celebrará bajo el lema Cuerpos.
Durante cuatro días, el cuerpo dejará de aparecer como una simple evidencia biológica para convertirse en una pregunta pública. El festival abordará cómo lo miran la ciencia, la literatura, la filosofía, la tecnología, la política, la danza o la salud mental, y cómo está atravesado por la precariedad, el deseo, la identidad, el trabajo, la enfermedad, el placer y el cuidado.
La programación, gratuita y abierta a la ciudadanía, busca convertir Madrid en un mapa de conversación colectiva. El cuerpo será el punto de partida, pero también el lugar donde se cruzan algunas de las grandes tensiones contemporáneas: quién puede descansar, quién trabaja hasta el agotamiento, quién es observado, quién es medicalizado, quién puede desear libremente y qué cuerpos siguen siendo leídos como conflicto.
Zadie Smith, Édouard Louis y Paul B. Preciado
La edición de 2026 reunirá a algunas de las voces más influyentes del pensamiento y la literatura contemporáneas. Entre los nombres principales figuran Zadie Smith y Édouard Louis, que dialogarán en el Escenario Allianz, en Plaza de España. Su conversación girará en torno a la forma en que la clase social, el origen y la identidad dejan huellas en el cuerpo y en la escritura.
También participará Paul B. Preciado, una de las figuras más relevantes del pensamiento contemporáneo sobre género y biopolítica. Su presencia encaja especialmente en una edición que propone pensar el cuerpo no como una realidad cerrada, sino como un territorio de disputa, inscripción y posibilidad.
El festival quiere sacar la filosofía y el pensamiento crítico de sus espacios habituales para llevarlos a una conversación más abierta. No se trata solo de escuchar a grandes nombres, sino de situarlos frente a una ciudadanía que también piensa desde su experiencia corporal cotidiana.
El cuerpo como campo de conflicto y cuidado
La amplitud temática del festival permite abordar el cuerpo desde perspectivas muy distintas. En el Círculo de Bellas Artes se celebrarán encuentros dedicados a la relación entre cuerpo, arquitectura, memoria política y museos. El arquitecto Eduardo Souto de Moura participará en una conversación sobre la relación entre el cuerpo y el espacio construido, mientras que otras sesiones abordarán cuestiones como los restos humanos en los museos o las marcas que la historia política deja sobre la piel.
Una de las miradas más oportunas será la de la periodista francesa Florence Aubenas, que se acercará al cuerpo precario. Su trabajo ha prestado especial atención al coste físico de trabajos invisibles o mal reconocidos, tareas que dejan marcas de cansancio y desgaste. En un festival dedicado al cuerpo, esa mirada permite recordar que la desigualdad no es solo económica o simbólica: también se acumula en los músculos, en la fatiga y en la salud.
Frente a esa dimensión del cuerpo agotado, el festival también explorará el cuerpo como espacio de liberación. El Espacio Allianz Salud y Bienestar acogerá conversaciones sobre la relación entre la mente, el cuerpo y la sociedad. Figuras como Chantal Maillard y Carolina Alba hablarán sobre la herida, mientras que Juan Evaristo Valls y Carolina Meloni abordarán el placer como una forma de experiencia íntima, política y transformadora.
Ciencia, danza y cuerpo vivido
La incorporación de CaixaForum Madrid como tercer gran espacio amplía el alcance del festival. Allí el programa se acercará a la intersección entre la ciencia y la realidad vivida. Una de las conversaciones destacadas será la de Thomas Fuchs y Ramón Nogueras, que abordarán la tensión entre una visión mecanicista del cuerpo —como una máquina que debe ser reparada— y una comprensión más amplia de la experiencia humana.
El festival no quiere pensar el cuerpo solo desde la palabra. También lo hará desde el movimiento. La investigadora Nazareth Castellanos y el bailarín Joaquín de Luz explorarán las tensiones entre el cerebro y el movimiento, mientras que artistas como Luz Arcas, Niño de Elche y Rocío Molina participarán en sesiones donde el cuerpo no será únicamente un tema de discusión, sino una experiencia física.
Rodrigo Cuevas, en colaboración con Radio 3, pondrá acento en la cultura popular, la música y la libertad creativa desde Plaza de España. Su presencia refuerza una de las ideas de fondo del festival: pensar también puede ser bailar, cantar, ocupar un espacio y convertir el cuerpo en celebración.

Repensar la salud mental
Uno de los ejes centrales de esta edición será la salud mental, en colaboración con el Comisionado de Salud Mental del Ministerio de Sanidad. El objetivo es alejarse de una mirada exclusivamente clínica o medicalizada del sufrimiento para atender también a sus raíces sociales, culturales y políticas.
La conversación entre el psiquiatra Sami Timimi y Belén González abordará precisamente la medicalización del malestar. El festival propone así entender la salud mental no solo como una cuestión privada o biológica, sino como una preocupación pública vinculada a las condiciones en que vivimos, trabajamos, descansamos y nos relacionamos.
Hablar del cuerpo implica hablar también de aquello que lo atraviesa por dentro: ansiedad, dolor, deseo, cansancio, trauma, cuidado. La salud mental aparece entonces como una dimensión inseparable de la forma en que una sociedad organiza sus ritmos, sus expectativas y sus exigencias.
Una ciudad tomada por las ideas
El Festival de las Ideas se desplegará por distintos puntos de Madrid. Además del Círculo de Bellas Artes, Plaza de España y CaixaForum, habrá actividades en la Fundación Ortega-Marañón, el Ateneo de Madrid, la Casa Museo Lope de Vega y varias tiendas de Casa del Libro.
La programación incluirá también speaker’s corners repartidos por la ciudad, espacios donde cualquier ciudadano podrá tomar la palabra para debatir sobre asuntos como la soledad no deseada en la tercera edad o nuestra relación con la tecnología.
La dimensión familiar tendrá su propio lugar a través de Chiquitectos y el programa Allianz en familia, con talleres dedicados a la anatomía, la escala y el movimiento. También habrá conversaciones sobre cuidados, la infancia y el refugio afectivo, con voces como la de la periodista Diana Oliver.
Durante el fin de semana del festival, algunas exposiciones ofrecerán entrada gratuita, entre ellas Soy Asurbanipal y Somos naturaleza, reforzando la voluntad de abrir la cultura a públicos más amplios.
Pensar desde el cuerpo
La tercera edición del Festival de las Ideas aspira a algo más que reunir una serie de charlas. En un contexto marcado por discursos fragmentados, fatiga social y aislamiento, el festival propone volver al cuerpo como lugar común: aquello que todos habitamos, aunque no todos lo habitemos en las mismas condiciones.
El cuerpo será pensado como frontera, archivo, herramienta, herida, deseo, máquina, paisaje, memoria y espacio de resistencia. Desde una novela de Zadie Smith hasta una pieza de danza, desde un debate sobre neurociencia hasta una conversación sobre precariedad laboral, el programa recuerda que el cuerpo no es un asunto secundario. Es el lugar desde el que experimentamos el mundo.
Este septiembre, Madrid no solo hablará sobre cuerpos. Los reunirá, los escuchará y los colocará en el centro de la conversación cultural.

