Feria del Libro de Madrid 2026

Eva Orúe presenta la Feria del Libro, que crece en casetas y firmas: “El humor es una posición ante la vida”

La directora de la Feria ha presentado una edición con cerca de 400 actividades, siete espacios de firmas y una apuesta reforzada por editoriales pequeñas, podcasts, clubes de lectura y sostenibilidad

Eva Orúe en la presentación de la Feria del Libro en el Ayuntamiento de Madrid
Eva Orúe en la presentación de la Feria del Libro en el Ayuntamiento de Madrid

La Feria del Libro de Madrid 2026 ya tiene algo más que fechas, horarios y casetas. A pocos días de su inauguración oficial, su directora, Eva Orúe, ha presentado esta mañana las grandes líneas de una 85ª edición que quiere reivindicar el humor no como simple entretenimiento, sino como una forma de estar en el mundo. “El humor es sencillamente una posición ante la vida”, recordó Orúe citando a Wenceslao Fernández Flórez. Esa será, precisamente, la posición desde la que la Feria ocupará de nuevo el Parque del Retiro entre el 29 de mayo y el 14 de junio.

La cita abrirá sus puertas el próximo día 29 a las 10:30 horas. Media hora después, la Feria recibirá la visita de la reina Letizia, que volverá a inaugurar oficialmente el recorrido. Será el arranque institucional de una edición que mantiene su dimensión popular, pero refuerza también su vocación profesional, internacional y cultural.

Orúe quiso aclarar desde el principio que se trata de la edición número 85, “que no 85 años”, porque la Feria nació en 1933 y, como bromeó, “las señoras venerables se quitan años en cuanto tienen oportunidad”. Tras presentar hace unas semanas el cartel de Miguel Pang, la organización ha querido ahora desvelar qué hay detrás de esa imagen coral de lectores subidos, colgados o tendidos alrededor de un árbol del Retiro.

366 casetas y más espacio para pequeñas editoriales

La Feria contará este año con 366 casetas, una más que en la edición anterior. De ellas, 118 corresponderán a librerías: 59 generalistas y 59 especializadas. Además, habrá 220 casetas de editoriales, aunque Orúe insistió en la diferencia entre casetas y sellos, ya que varias editoriales compartirán espacio.

A ellas se suman 16 casetas de organismos e instituciones públicas y 12 de distribuidoras, siete de ellas madrileñas, que representarán en conjunto a unos 600 sellos editoriales sin caseta propia. En la zona central habrá también un espacio de premios y asociaciones integrado por ocho comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Murcia. Aragón y Canarias se estrenan en esta fórmula.

Uno de los puntos destacados de esta edición será el crecimiento del espacio dedicado a editoriales pequeñas. La Feria acogerá 46 editoriales con catálogos de entre 25 y 79 títulos vivos, 16 más que el año pasado. A ellas se sumarán las llamadas editoriales Indómitas, que participarán durante los dos primeros fines de semana en dos turnos distintos, gracias a la colaboración con el Festival Poetas.

También volverá la Plaza de la Ciencia y las Universidades, donde la Unión de Editoriales Universitarias Españolas ofrecerá publicaciones de una cincuentena de sellos y servicios editoriales de universidades de toda España.

Feria del Libro de Madrid - Cultura
La gente deambula entre las casetas en la Feria del Libro de Madrid (EFE)

Cerca de 400 actividades y siete espacios de firmas

La programación contará con unas 400 actividades, repartidas entre pabellones, casetas, espacios centrales y sedes colaboradoras dentro y fuera del Retiro. Además de los pabellones habituales —CaixaBank, Europa, Iberoamericano, Comunidad de Madrid e Infantil—, este año se incorporan espacios como el de Iberia Talento a Bordo durante la segunda semana.

La Biblioteca Eugenio Trías, el Teatro de Casa de Vacas, CaixaForum, el Espacio Bertelsmann, Casa de América, Casa Árabe y Casa Cantabria completarán el mapa de actividades vinculadas a la Feria, que vuelve a desbordar el Paseo de Coches para expandirse por otros puntos de la ciudad.

En cuanto a las firmas, una de las novedades más relevantes será la ampliación de cinco a siete espacios específicos repartidos por el recorrido. A los ya existentes se suman dos nuevos puntos, Roble y Tejo, con el objetivo de dar respuesta a la creciente demanda de autores, editoriales y lectores. La organización prevé que haya firmas prácticamente desde la apertura hasta el cierre de cada jornada.

Entre los nombres ya anunciados figuran Eduardo Mendoza, Benjamín Labatut o Siri Hustvedt, además de una amplia nómina de autores nacionales e internacionales que participarán en mesas, encuentros, presentaciones y actividades todavía en proceso de confirmación.

El humor como eje

El gran tema de esta edición será el humor. Orúe defendió que la Feria es uno de los pocos espacios culturales donde todavía es posible el disenso: un lugar donde se puede leer a quien no piensa como uno, comprar un libro que incomoda o sentarse a conversar con alguien que no necesariamente da la razón.

Por eso, explicó, el humor no se plantea únicamente como una programación de comedia o como una sucesión de libros graciosos, sino como una herramienta de convivencia, pensamiento crítico y tradición literaria. La directora recordó que España tiene en El Quijote uno de los grandes libros humorísticos de la historia y reivindicó también la necesidad de reconocer mejor esa genealogía, desde los humoristas de la generación del 27 hasta las voces contemporáneas.

La jornada inaugural de actividades arrancará con la entrega del Premio Lealtad a Pep Carrió, en reconocimiento a su larga relación profesional y afectiva con la Feria y a su contribución decisiva a su identidad visual. Después, una mesa con Maitena, Rodrigo Cortés y Edu Galán, moderada por Mercedes Cebrián, comenzará a desplegar el sentido de ese lema humorístico que recorrerá los 17 días de programación.

Podcasts, clubes de lectura y nuevos formatos

La Feria también consolidará algunas tendencias recientes. La presencia de podcasts será cada vez más importante, con grabaciones y encuentros impulsados por librerías, editoriales, radios y creadores. Radio Nacional de España volverá a emitir parte de su programación desde el Retiro y, en ocasiones, actuará como un pabellón más de la Feria.

También crecerá la presencia de clubes de lectura, tanto organizados por librerías como por instituciones. Para Orúe, abrir esas puertas responde a una idea muy sencilla: la Feria no quiere ser solo un espacio de venta, sino también un lugar de encuentro entre lectores.

A ello se suma la colaboración con festivales, embajadas, universidades, medios de comunicación e instituciones nacionales e internacionales, desde el Festival de Málaga hasta Centroamérica Cuenta, el Instituto Francés, el Instituto Italiano, NORLA o distintas embajadas europeas y latinoamericanas.

Una Feria más sostenible

La organización volvió a poner el foco en la sostenibilidad. El presupuesto global de esta edición ronda los 1,9 millones de euros, una cifra similar a la del año pasado. La participación de los expositores supone unos 900.000 euros, mientras que los patrocinadores y colaboradores aportan alrededor de 770.000 euros, además de servicios esenciales.

Entre las medidas medioambientales, Orúe destacó el uso de electricidad con garantía de origen 100% renovable, combustible renovable para el generador que todavía debe utilizarse y la instalación de más de 200 placas solares. Además, gracias a acuerdos con empresas de transporte, una parte significativa de los libros llegará a la Feria en vehículos propulsados por combustibles renovables, lo que podría suponer una reducción de alrededor de 5,5 toneladas de CO₂.

Desde 2024, cuando la dirección pidió a los expositores que dejaran de entrar al parque con sus coches, la Feria asegura haber reducido su huella de carbono en más de un 35%.

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Un gran número de visitantes disfrutando de la Feria del Libro 2025
EFE/Víctor Lerena

El Retiro, con sus ventajas y sus riesgos

La directora también respondió a preguntas sobre los protocolos meteorológicos, después de los cierres sufridos en ediciones anteriores por alertas climáticas. Orúe defendió que la Feria quiere seguir celebrándose en el Retiro y que eso implica aceptar las normas del parque “para lo bueno y para lo malo”. Si hubiera alertas meteorológicas, la organización intentaría salvar las actividades que sea posible trasladar, aunque asumió que no todo puede reubicarse.

La Feria contará este año con pantallas informativas para comunicar posibles avisos o evacuaciones en caso de emergencia, una medida pensada para que quienes estén dentro del recinto sepan en todo momento qué está ocurriendo.

También reconoció que el segundo fin de semana coincidirá con un gran evento que puede alterar la movilidad en Madrid: la llegada del papa León XIV. Aunque la organización aún no dispone de comunicación oficial detallada, Orúe aseguró que no se ha modificado ni la programación ni el horario previsto, y pidió a autores, expositores y visitantes que mantuvieran su compromiso con la Feria.

“Os va a costar un poquito más llegar, pero tenéis que ir”, afirmó. La Feria, dijo, estará abierta y esperando a todo el mundo.

Con humor, paciencia y una programación cada vez más extensa, la Feria del Libro de Madrid prepara así una edición exigente, pero también ambiciosa. A partir del 29 de mayo, el Retiro volverá a convertirse en una ciudad de libros donde caben la venta, la conversación, el desacuerdo, la celebración y, este año más que nunca, la risa como forma de resistencia.

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