Gloria Steinem, una de las principales referentes del movimiento feminista en Estados Unidos, ha muerto a los 92 años en su casa de Nueva York. La periodista y escritora falleció rodeada de sus seres queridos, según informó su entorno a través de su perfil de Instagram. Nacida en Toledo, Ohio, en 1934, Steinem dedicó buena parte de su trayectoria profesional a la defensa de los derechos de las mujeres y se convirtió en una de las voces más conocidas del feminismo estadounidense desde finales de los años sesenta.
Antes de consolidarse como activista, desarrolló una extensa carrera periodística. Tras estudiar Gobierno en Smith College, comenzó a trabajar como periodista independiente y publicó en medios como Esquire. Uno de sus reportajes más conocidos llegó en 1963, cuando se infiltró como camarera en el Playboy Club de Nueva York para investigar las condiciones laborales de las mujeres que trabajaban allí. Cinco años después formó parte del equipo fundador de New York Magazine, desde donde continuó escribiendo sobre política y cuestiones sociales. Su cobertura de una audiencia sobre el aborto también contribuyó a reforzar su implicación en la defensa de los derechos reproductivos.

Durante los años setenta, Steinem pasó a ocupar un lugar destacado dentro del movimiento feminista. Participó, junto con otras dirigentes como Bella Abzug y Betty Friedan, en la creación del National Women’s Political Caucus, que buscaba aumentar la representación femenina en la política estadounidense. También estuvo detrás del nacimiento de Ms., una de las publicaciones feministas más influyentes del país, que llevó a sus páginas debates sobre el aborto, la discriminación laboral, la violencia contra las mujeres o la desigualdad. Desde entonces, combinó el periodismo con el activismo y la participación en diferentes organizaciones vinculadas a la igualdad.
Su trayectoria recibió numerosos reconocimientos dentro y fuera de Estados Unidos. En 2013, el entonces presidente Barack Obama le concedió la Medalla Presidencial de la Libertad, y en 2021 recibió en España el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. Steinem, que superó un cáncer de mama en la década de los ochenta, continuó escribiendo y participando en iniciativas feministas durante sus últimos años. El comunicado publicado tras su muerte destaca que mantuvo hasta el final su trabajo por la igualdad y recuerda especialmente su capacidad para escuchar y hacer que quienes se acercaban a ella se sintieran comprendidos.

