La Librería Muga ha anunciado su salida de la Asociación de Librerías de Madrid tras el cese de Eva Orúe como directora de la Feria del Libro de Madrid. La decisión, comunicada por el librero Igor Muñiz en un vídeo publicado en redes sociales, implica que la edición de 2026 ha sido la última en la que Muga participará en la cita literaria del Retiro bajo el actual marco asociativo
Muñiz explicó que el motivo de la baja es su desacuerdo con la destitución de Orúe y con la explicación ofrecida por la Junta Directiva de la asociación. “No estamos de acuerdo con el despido de la directora de la Feria del Libro, Eva Orúe, ni con la falta de confianza de la Junta Directiva expresada como motivo”, señaló en su comunicado.
Un cese cuestionado
La Asociación de Librerías de Madrid anunció el lunes 6 de julio el final de la etapa de Eva Orúe al frente de la Feria del Libro de Madrid, cargo que ocupaba desde 2022. En su comunicado, la entidad defendió la apertura de “una nueva etapa” y un “cambio de ciclo” para reforzar el futuro de la feria. Orúe, por su parte, ha reconocido la potestad de la asociación para tomar la decisión, pero ha manifestado que no comparte los motivos alegados.
Para Muñiz, la forma en que se ha producido la salida de Orúe resulta desproporcionada y no se corresponde con su dedicación ni con los resultados obtenidos durante estos años. Su gesto convierte a Muga en la primera librería que traduce el malestar del sector en una decisión orgánica: abandonar la asociación responsable de la Feria del Libro de Madrid.
Malestar en el sector literario
El cese de Orúe ha provocado numerosas muestras de apoyo por parte de librerías, editoriales y profesionales del libro, que han reclamado más explicaciones sobre la decisión. Entre las voces críticas se encuentran librerías como Alberti y editoriales como Hoja de Lata o Siglo XXI, además de otros agentes del sector cultural madrileño.
Muñiz concluye su declaración deseando a la Asociación de Librerías de Madrid “la mayor de las suertes” en el camino que se abre a partir de ahora. Sin embargo, insiste en que Muga ya no quiere ni puede formar parte de los planes futuros de la organización.
La salida de una librería con una presencia consolidada en el tejido cultural madrileño agrava el debate abierto tras el cese de Orúe. Más allá de una discrepancia puntual, el caso pone sobre la mesa preguntas sobre la gobernanza de la Feria del Libro, la transparencia en la toma de decisiones y el papel que deben tener las librerías en el futuro de una de las grandes citas culturales de Madrid.

