En la mañana del 10 de agosto, exactamente a las 7:34, la tierra bajo Colombia se movió con una violencia no vista en décadas. Un terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, se sintió en buena parte del país y alcanzó también zonas de los países vecinos. El seísmo se prolongó durante varios minutos y fue el más fuerte registrado en Colombia desde 1979. Una semana después, la magnitud de la crisis humanitaria resulta mucho más clara: el último balance recoge más de 300 muertos, 4.147 heridos y 194 desaparecidos.
Mientras ciudades como Cali y Pereira afrontaban graves daños y la destrucción de miles de viviendas, el departamento de Chocó fue el epicentro geográfico y uno de los territorios más golpeados por la catástrofe. La región, una de las más pobres de Colombia y con importantes problemas históricos de conectividad e infraestructuras, ya partía de una situación especialmente vulnerable. En el departamento se destruyeron al menos 3.100 viviendas y más de 265 centros educativos resultaron afectados.
Exactamente una semana después de la tragedia, el pasado lunes, Shakira viajó a Quibdó, capital de Chocó. La artista, de 49 años, recorrió algunas de las instalaciones educativas dañadas y se reunió con familias y estudiantes. Estuvo acompañada por la gobernadora de Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, y visitó, entre otros centros, el Colegio Tecnológico Industrial Carrasquilla.
«Estoy feliz de volver, de estar aquí con ustedes», afirmó Shakira durante la visita. Su relación con la región viene de lejos: la Fundación Pies Descalzos trabaja en Chocó desde hace 22 años y mantiene allí dos escuelas por las que han pasado centenares de estudiantes. Para la cantante, comprobar personalmente los daños tenía por ello una dimensión especialmente cercana.
«Cada día que los niños no van a la escuela es un día en que pausamos su futuro, y eso no lo podemos permitir», señaló. Shakira insistió además en que su principal preocupación es que, una vez desaparezca la atención inmediata provocada por la emergencia, las escuelas continúen destruidas y los menores no puedan regresar a clase.
La visita no quedó reducida a un gesto simbólico. Shakira anunció que ya existen compromisos por 1,25 millones de dólares destinados a recuperar la educación en las zonas afectadas. La financiación procede de varios socios internacionales:
- 500.000 dólares del FIFA Global Citizen Education Fund.
- 500.000 dólares de Live Nation, promotora de su gira Las Mujeres Ya No Lloran.
- 250.000 dólares de CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.

A ello se suma el vínculo previo de la cantante con el FIFA Global Citizen Education Fund. Shakira destina al fondo las regalías que le corresponden por “Dai Dai”, la canción oficial del Mundial de 2026 que grabó junto a Burna Boy.
Uno de los proyectos más ambiciosos anunciados durante la visita es la reconstrucción de la Universidad Tecnológica del Chocó Diego Luis Córdoba. Shakira aseguró que dedicará sus «esfuerzos personales» a recuperar una institución fundamental para la educación superior de la región.
Los daños provocados por el terremoto han obligado a las instituciones educativas de Chocó a buscar soluciones provisionales mientras se evalúa qué edificios pueden seguir utilizándose. Para Shakira, la recuperación de la universidad y de las escuelas no debería limitarse a reparar lo destruido, sino ofrecer infraestructuras capaces de responder mejor a futuras emergencias.
Junto a Shakira estuvo en Quibdó uno de sus principales aliados filantrópicos: Howard Graham Buffett, hijo del inversor Warren Buffett. Presidente y consejero delegado de la Howard G. Buffett Foundation, mantiene desde hace años una estrecha relación con Colombia, donde ha destinado más de 160 millones de dólares desde 2008 a iniciativas de desarrollo rural, infraestructuras, educación, desminado y sustitución de cultivos ilícitos. En 2021 recibió incluso la nacionalidad colombiana como reconocimiento a ese trabajo.
Durante la visita, Shakira anunció que Buffett colaborará con su fundación para actuar sobre diez escuelas de Chocó. «Cuando ella me llama, yo vengo», bromeó el filántropo sobre su relación con la cantante.
La urgencia de la iniciativa se entiende mejor al observar la situación previa de la región. La mayoría de los aproximadamente 600.000 habitantes de Chocó vive en condiciones de pobreza y buena parte del territorio cuenta con pocas carreteras que lo conecten con el resto del país. Muchos municipios dependen de los ríos y de vías sin pavimentar, una realidad que ha complicado también la evaluación de los daños y la llegada de ayuda.
Durante su visita, Shakira se pronunció también sobre los problemas estructurales que han agravado el impacto del terremoto en Chocó. La cantante habló de una «deuda histórica» con el departamento y recordó que se trata de una población que, en sus palabras, ha sido «históricamente olvidada».

«Lo que más me preocupa es que después de que pase el estado de emergencia (…) queden tantas personas en el olvido y damnificadas y nuestros niños no puedan volver al colegio», advirtió. Las dificultades de acceso, la pobreza y el estado de algunas infraestructuras han complicado la respuesta a una emergencia que golpeó precisamente a uno de los territorios más aislados de Colombia.
Al llevar a Howard Buffett hasta Quibdó y movilizar a organizaciones internacionales, Shakira busca mantener la atención sobre Chocó una vez termine la primera fase de la emergencia. La cantante hizo además un llamamiento a los gobiernos de Canadá, Japón y Reino Unido, así como a empresas y fundaciones privadas, para que participen en los esfuerzos de recuperación.
Shakira no es la única figura de la música latinoamericana que ha utilizado su plataforma para responder al terremoto. El domingo anterior a su llegada, Marc Anthony y Chayanne participaron en Miami en un concierto benéfico destinado a recaudar fondos para los damnificados tanto de Colombia como de Venezuela. La cita reunió a decenas de artistas y destinó las aportaciones a organizaciones que trabajan en vivienda, educación, salud y asistencia humanitaria.
Karol G, por su parte, se comprometió a igualar las donaciones de sus seguidores a través de su Fundación Con Cora y participará a distancia en el concierto benéfico Voces por la vida, previsto en Bogotá el próximo 23 de agosto junto a artistas como Maluma, Sebastián Yatra, Manuel Turizo, Greeicy y ChocQuibTown.
Mientras se prepara para retomar su gira mundial en septiembre, Shakira ha dejado la promesa de que su fundación continuará trabajando en la zona durante la reconstrucción. «El Chocó no está solo. Colombia no está sola. Y vamos a seguir adelante», afirmó durante la visita.
La recuperación de Chocó será un proceso largo y necesitará fondos adicionales a medida que se conozca la verdadera extensión de los daños. Pero los compromisos económicos ya anunciados, el trabajo sobre diez escuelas y la decisión de recuperar la Universidad Tecnológica del Chocó ofrecen un primer horizonte para miles de estudiantes. Como recordó Shakira, no existen «soluciones mágicas» para el dolor provocado por el terremoto. Lo que sí puede existir es un compromiso sostenido para que la emergencia no deje también el futuro de los niños en pausa.

