Una profesora al límite, un alumno capaz de convertir cada jornada escolar en un pequeño infierno y una decisión tan disparatada como moralmente indefendible. Bad Apples llega finalmente a los cines españoles el próximo 11 de septiembre después de haber recorrido durante el último año algunos de los grandes festivales internacionales y de haber dejado tras de sí una recepción crítica mayoritariamente positiva.
La nueva película de Saoirse Ronan convierte una situación extrema en una incómoda comedia negra sobre la educación, la responsabilidad y esa peligrosa tentación de justificar una mala decisión cuando sus consecuencias parecen beneficiar a casi todo el mundo. Dirigida por el sueco Jonatan Etzler, Bad Apples ofrece además a Ronan uno de los personajes más insólitos de su carrera reciente.
Una profesora descubre que su clase funciona mejor sin un alumno
Ronan interpreta a Maria, una profesora de primaria que intenta mantener bajo control una clase de niños de once años. El gran obstáculo es Danny, interpretado por Eddie Waller, un estudiante especialmente conflictivo cuyo comportamiento lleva tanto a sus compañeros como a su profesora hasta situaciones cada vez más difíciles de manejar.
Cuando la situación se descontrola, Maria encadena una serie de decisiones desastrosas que terminan con Danny encerrado accidentalmente en su casa. Lo que inicialmente debería convertirse en una carrera desesperada por solucionar lo ocurrido da paso, sin embargo, a una constatación mucho más incómoda: sin el niño en el aula, los demás alumnos empiezan a mejorar.
La clase recupera la tranquilidad, los estudiantes progresan y profesores y familias celebran los resultados. Maria queda atrapada entonces en el verdadero conflicto de Bad Apples: reparar inmediatamente algo moralmente intolerable o aceptar durante un poco más de tiempo una situación que, de manera inexplicable, parece haber mejorado la vida de todos los demás.
La premisa sirve a Etzler para construir una sátira que utiliza el humor negro y elementos de suspense para preguntarse hasta dónde puede llegar una comunidad cuando empieza a asumir que existe una “manzana podrida” responsable de todos sus problemas.
De Toronto y San Sebastián a los cines españoles
Bad Apples no llega a España como una completa desconocida. La película celebró su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2025, donde formó parte de la sección Special Presentations. Poco después viajó hasta España para protagonizar su estreno europeo en el Festival de San Sebastián.
Allí fue elegida para inaugurar la sección New Directors de la 73.ª edición, dedicada a las primeras y segundas películas de nuevos cineastas. El propio festival definió entonces la obra como una sátira mordaz con un componente de suspense y destacó los dilemas éticos planteados por la historia.
El largometraje es el segundo trabajo de Jonatan Etzler y supone su debut cinematográfico en inglés. El guion está firmado por Jess O’Kane y adapta una novela sueca, trasladando su conflicto original al sistema educativo británico. Junto a Saoirse Ronan y Eddie Waller aparecen en el reparto Nia Brown, Jacob Anderson, Rakie Ayola, Robert Emms y Sean Gilder.
Saoirse Ronan vuelve a convencer a la crítica

La recepción internacional de Bad Apples ha sido favorable, aunque con algunas discrepancias alrededor de la eficacia de su provocación. La película mantiene un 83% de valoraciones positivas entre los críticos recopilados por Rotten Tomatoes, mientras que Metacritic le concede una puntuación de 68 sobre 100, equivalente a críticas generalmente favorables.
Una parte importante de los elogios se ha concentrado precisamente en Saoirse Ronan. Medios como IndieWire destacaron su capacidad para moverse entre la comedia y la ambigüedad moral del personaje, mientras TheWrap puso el foco en la fuerza de la sátira planteada por Etzler. Otras publicaciones, como The Guardian o Screen Daily, fueron más cautas y consideraron que la película no siempre lleva hasta sus últimas consecuencias una premisa deliberadamente provocadora.
Ese desacuerdo forma parte, en realidad, del atractivo de Bad Apples. La película evita ofrecer una solución sencilla al problema que plantea y obliga al espectador a convivir con una situación que resulta cada vez más absurda y, al mismo tiempo, inquietantemente reconocible.
Ahora, casi un año después de su presentación internacional, el público español podrá comprobarlo. Bad Apples se estrena en los cines de España el viernes 11 de septiembre, distribuida por Paramount Pictures, con una Saoirse Ronan alejada de cualquier zona de confort y enfrentada a uno de los dilemas más incómodos de su filmografía reciente.

