Pasapalabra afronta uno de los cambios más importantes de su historia reciente. El concurso de Antena 3 se despide de El Rosco, la prueba final que durante años ha sido su gran seña de identidad, y estrenará este viernes 19 de junio una nueva dinámica para cerrar el programa. La decisión no responde a una caída de audiencia ni a un intento de renovación voluntaria, sino al cumplimiento de una sentencia del Tribunal Supremo sobre los derechos de propiedad intelectual de la prueba.
La cadena ya ha grabado el sustituto y lo presentará ante los espectadores en la emisión de este viernes. Antena 3 lo ha anunciado como una prueba “emocionante y trepidante”, pero mantiene en secreto su mecánica. La incógnita forma parte de la estrategia: el programa quiere transformar una despedida obligada en un estreno televisivo con expectación.
Roberto Leal prepara al público para el cambio
Roberto Leal ha sido el encargado de empezar a calentar el terreno. El presentador habló de la nueva prueba en Y ahora Sonsoles y dejó claro que el equipo la vive como algo más que una solución de emergencia. “Es un grandísimo evento. Os va a encantar, es increíble”, aseguró el andaluz.
Leal evitó revelar detalles concretos de la mecánica, pero sí lanzó una promesa clara a los espectadores: “Cuando la gente vea la nueva prueba va a decir ‘¡guau!’”. El presentador también explicó que ya la ha vivido con público y con invitados, y que la experiencia le ha resultado especialmente divertida. “Yo me lo estoy pasando muy bien”, añadió.
El reto para Antena 3 no es menor: sustituir una prueba que el público no percibía como una parte más del programa, sino como su gran momento de tensión diaria. Durante años, El Rosco concentró emoción, premios millonarios, duelos largos entre concursantes y algunos de los minutos más vistos de la televisión española.
Por qué desaparece El Rosco de Pasapalabra

El final de El Rosco en Antena 3 llega después de una larga batalla legal. El Tribunal Supremo confirmó en mayo que los derechos de la prueba pertenecen a la empresa neerlandesa MC&F Broadcasting Production and Distribution C.V. y no a ITV Studios, titular del formato general del concurso. La sentencia considera que El Rosco, también conocido como 21X100 o El Juego Final en otras versiones internacionales, tiene entidad propia y está protegido por la Ley de Propiedad Intelectual.
La consecuencia es directa: Atresmedia debe dejar de emitir la prueba dentro de Pasapalabra. El fallo también obliga a cesar su explotación en televisión y plataformas digitales si no existe autorización de los titulares de los derechos. De esta forma, el concurso puede seguir en antena, pero no con la prueba final que el público ha identificado durante décadas con el formato.
La situación no es nueva del todo. El conflicto por los derechos de El Rosco ya había afectado en el pasado a la emisión del programa en Telecinco. Ahora, el cambio llega a Antena 3 en pleno liderazgo de tardes y con Roberto Leal como rostro consolidado del concurso.
Una despedida histórica para una prueba de 26 años
El Rosco no era solo una ronda de preguntas con el abecedario. Era un ritual televisivo. Dos concursantes frente a la presión del tiempo, definiciones rápidas, errores mínimos, botes acumulados y la posibilidad siempre latente de una victoria histórica. Su mecánica era sencilla de entender, pero difícil de dominar. Esa combinación explica buena parte de su éxito.
Durante más de dos décadas, la prueba generó momentos que trascendieron el propio concurso. Los grandes duelos entre participantes, las derrotas por una sola letra y los botes millonarios convirtieron a El Rosco en una pieza de memoria televisiva. Su fuerza estaba en que cada tarde parecía repetirse lo mismo, pero nunca ocurría exactamente igual.
Por eso el cambio tiene una carga emocional para el espectador habitual. No desaparece Pasapalabra, pero sí se rompe una costumbre. El público tendrá que aprender otra forma de cerrar el programa y de medir la tensión entre concursantes.
La nueva prueba, el gran examen de Antena 3

La incógnita es si la nueva prueba logrará mantener el mismo nivel de identificación. Antena 3 ha preferido no revelar demasiados detalles antes del estreno, aunque distintos medios han apuntado a que podría inspirarse en soluciones usadas en versiones internacionales del formato, con una mecánica diferente a la del rosco clásico.
La cadena juega una partida delicada. Si la prueba se parece demasiado a El Rosco, puede exponerse a nuevas tensiones legales. Si se aleja demasiado, corre el riesgo de que el público la perciba como un cierre menos reconocible. La clave estará en conservar la emoción sin reproducir aquello que la sentencia obliga a retirar.
Roberto Leal será fundamental en esa transición. Su papel no se limita a presentar la nueva mecánica: tendrá que convencer al espectador de que el programa sigue vivo, que la competición continúa y que el cambio no supone una pérdida definitiva de identidad.
Pasapalabra continúa, aunque cambia su final
El mensaje de Antena 3 es claro: Pasapalabra no se cancela. El concurso seguirá emitiéndose con Roberto Leal y con una nueva prueba final. Lo que termina es una etapa concreta, marcada por el vínculo entre el programa y El Rosco.
Además, el movimiento abre una nueva guerra televisiva. Mediaset, que adquirió los derechos de El Rosco, prepara un programa diferente que incluirá esta prueba como elemento final y principal, según adelantó Audiovisual451. Eso significa que el rosco podría regresar a Telecinco, pero ya separado de Pasapalabra.
La televisión española asiste así a una situación poco habitual: una de sus pruebas más reconocibles cambia de manos y obliga a reinventar uno de sus concursos más fuertes. Este viernes se comprobará si la nueva dinámica de Pasapalabra consigue hacer lo que promete Roberto Leal: que el público mire la pantalla y diga “guau”.

