California acoge de uno de los Master 1000 más glamourosos, las mejores raquetas del mundo se dan cita en un torneo en el que conviven el deporte, el lujo y el lifestyle de los tenistas. Sin ir más lejos, Aryna Sabalenka aprovechó para mostrar al mundo su anillo de pedida y anunciar el compromiso con el empresario Georgios Frangulis.
Un ecosistema en el que choca aún más la sencillez de nuestra mejor tenista del momento. Cristina Bucsa no sólo es una mujer sencilla, discreta tanto en su imagen pública como en las distancias cortas, también en su modo de gestionar su carrera. La de Torrelavega no tiene patrocinador, es entrenada por su padre, Ion Bucsa y vive alejada de la vida propia de una tenista del top 30, lugar al que el pasado lunes accedió por primera vez en su carrera.
“Tengo mi propia marca, pero si alguien está interesado en patrocinarme estoy abierta” aseguraba en una entrevista en Radio Nacional, ante el asombro del periodista, “que le voy a hacer, yo seguiré haciendo lo mío”, confesaba con sencillez.
Bucsa no es una recién llegada. Ni mucho menos. Lleva ligada al tenis profesional desde 2016, aunque desde muy niña siguió la estela de su progenitor. Aunque su palmarés brilla más en dobles (donde acumula 8 títulos) que en individual, Bucsa puede sacar pecho de pertenecer al selecto club de tenistas con presea olímpica. Su bronce en los Juegos Olímpicos de París junto a Sara Sorribes, rememoraba el último conseguido por Arancha Sánchez Vicario y Conchita Martínez en Atlanta´96.

Este 2026 está rompiendo su propio techo también en individuales. La medallista olímpica ganó en Mérida su primer WTA 500 imponiéndose a Magdalena Frech (campeona en 2024) por 6-1, 4-6 y 6-4, conquistando también el día anterior el torneo en dobles haciendo pareja con la tenista china Xinyu Jiang. El Abierto mexicano no se le va a olvidar nunca a Cristina, quien tuvo que eliminar en semifinales a toda una top 10 como Jasmine Paolini, primera cabeza de serie en México.

Ataviada con gorro de mariachi y fuegos artificiales Bucsa reconocía que la confianza que le daba este triunfo iba a ser clave en su temporada. La cuarta ronda de Roland Garros es su mejor actuación en un Grand Slam el año pasado, donde se quedó también a las puertas de su primer torneo en Hong Kong y este 2026 está decidida a mejorarse.
Ahora, la de 28 años llega a Indian Wells donde en su debut se deshizo con mucha autoridad de Darja Viďmanová por 6-4 y 6-0. En el horizonte espera la belga Elise Mertens, top 25 del mundo.
El mensaje de su capitana
Es innegable que con el momento profesional que atraviesa Paula Badosa, lastrada por una lesión crónica que le ha hecho caer fuera de los cien primeros puestos del ranking WTA, nuestra seleccionadora nacional tenga los ojos puestos en Bucsa. Así lo manifestó en el acto celebrado esta semana en la Real Federación Española de tenis. “Está viviendo el mejor momento de su carrera, compite muy bien y va dando poco a poco ‘pasitos’. Ya está entre las 30 mejores que no es nada fácil y seguiremos disfrutando de ella todo el año”, aseguró en una comparecencia en donde también valoró el momento de Badosa. “Sabemos con lo que ha tenido que lidiar Paula, a la que le está costando un poco más, pero confío en que si físicamente está al cien por cien, pronto disfrutaremos de ella”.
Quizá de la de Paula sea la situación exactamente a la inversa. La de Begur tiene decenas de patrocinadores, de la talla de Sanitas e Iberdrola además de ser embajadora de Arabia Saudí desde el pasado año. Su tenis no termina de acompañar, pero su foco mediático va mucho más allá de las pistas.
Madrid en el horizonte
Pase lo que pase en California llegará a Madrid como mejor baza española. El único Master 1000 español la espera, donde además sabe lo que es hacer historia, nunca una española había conseguido alzar el trofeo de dobles. Lo hizo con Sorribes en su primera vez jugando juntas en la pista.
Puede que para abril ya llegue al Mutua Madrid Open con un patrocinador bajo el brazo. Todo es cuestión de tiempo.
